Mr. Jony Cigars, respeto por el tabaco

Para Jonathan Delgado, su historia con la artesanía del cigarro nació de la nada, develando un talento oculto que ni él ni nadie sabían que poseía. Un problema de salud impedía a José Gabriel Cruz Ayala, El Chan, trabajar al cien por ciento de su capacidad, por lo que requería de alguien que lo apoyara. Fue entonces cuando recurrió a su primo, quien accedió a trabajar a su lado como ayudante ocasional.

Jonathan es fumador desde los 17 años, pero fue hasta llegar al taller de La Hoja del Chan cuando se dio cuenta de lo que un cigarro representa; de su artesanía, del esfuerzo de los cientos de manos que se involucran en su elaboración y de todo aquello a lo que “le faltaba al respeto” cuando simplemente encendía el tabaco para botar humo, sin más.

Lee en la revista (gira tu dispositivo para mejor experiencia de lectura):

 

“Con Gaby vi el trabajo, el esmero en los detalles y le fui cogiendo amor al tabaco, a la agricultura y la mano de obra… Ya sabiendo eso comencé a disfrutarlo más”.

Hasta el año 2020, Jonathan se desempeñaba dentro de una empresa subcontratada por el aeropuerto para el manejo del equipaje, pero la pandemia de Covid-19 redujo drásticamente las operaciones y quedó sin empleo. Entonces comenzó su historia de tiempo completo con el tabaco, que en la actualidad implica trabajar en La Hoja del Chan, elaborar una marca propia y colaborar en el Museo del Tabaco de Caguas.

De vuelta a sus inicios, Jonathan ignoraba que podía hacer cigarros, «pero era algo que traía y comencé de cero hasta poder hacerlo solo».

También comprendió que se trataba de un negocio con una amplia oportunidad de crecimiento, aunque el factor que le hizo decidirse por el empleo fue la artesanía: “Le cogí el amor y encontré la pasión de trabajar con la hoja”.

Jonathan resultó un destacado torcedor de capa. Durante los primeros meses El Chan se encargaba del bonche y él únicamente de las capas, pero con el paso del tiempo la confianza en el trabajo realizado creció, por lo que se encargaba del taller mientras Gaby salía a buscar clientes, y así ha sido desde hace 4 años”.

De hecho, forma parte de los autodenominados Hijos de La Hoja del Chan, certificados como torcedores en 2022.

Una marca propia

El talento de Jonathan con el tabaco era innegable, de la misma forma en que lo era la pasión de El Chan por el crecimiento de la industria del tabaco en Puerto Rico. De esta manera, el siguiente paso debía ser crear una marca propia: “Yo tenía temor de lanzarme para emprender un negocio, porque no quería fallar. Me tardé un poco, pero ya tengo año y medio con mi marca”.

Se trata de Mr. Jony, un cigarro que inició como un producto hecho cien por ciento del gusto de su creador. De hecho, eligió el formato Torpedo de 6 pulgadas, cepo 52, como la única referencia que tenía en mente sobre lo que era un puro, antes de involucrarse en la industria y conocer la existencia de distintos formatos o tamaños como Toro, Robusto y Churchill, entre otros.

“En mi mente, un cigarro debía ser un Torpedo. Así los veía cuando imaginaba un cigarro, tal vez por alguna referencia en la televisión o algo así. Además, ese formato me gusta porque dependiendo del corte se puede lograr un tiro más suelto o apretado, de acuerdo con el gusto personal”.

La mezcla base de sus cigarros es una tripa con tabaco Nicaragua y capote Ecuador, de tal suerte que la variedad está en sus capas: Habano y Broadleaf para el Maduro, Connecticut, Habano Ecuador, y una combinación de Connecticut y Maduro para manufacturar un Barber Pole o Bolero.

Jonathan considera que las enseñanzas de El Chan han sido fundamentales en cada paso dado en esta industria, desde cómo elaborar un cigarro hasta cómo comercializarlo. Sobre las fortalezas altas de su gusto particular, con sabor y carácter, que fueron las primeras mezclas de Mr. Jony con ese espectro de notas y aromas, Gaby le hizo notar que en el mercado los paladares son variados, y por ello decidió crecer su oferta.

“Como participaba con él en actividades diversas –eventos privados y ferias–, ahí aprendí a variar mis mezclas, porque hay gente que no ha fumado antes y una fortaleza alta puede resultarle agresiva. Es decir, resultar en una mala experiencia”.

En cuanto al público local, Jonathan agrega que la marca goza de buenas referencias y una base fiel de clientes, por lo que su exportación no se vislumbra lejana. «Aunque en este momento no es prioridad, pues dedico la mayor parte de mi tiempo a La Hoja del Chan y el Museo del Tabaco, en Caguas, que se encarga de difundir la historia de este municipio como uno de los más grandes productores de hoja durante la época dorada del tabaco en Puerto Rico.

“Aunque nadie podría negar esa meta, no pretendo tener el mejor cigarro del mundo, sino que cada aficionado tenga un Mr. Jony en su casa, como un producto artesanal hecho en este país”.

El tabaco resurge

Desde el 2020, el crecimiento de la industria tabacalera en Puerto Rico es grande y se hace más ruido de lo que se hacía antes, con un impacto directo en las nuevas generaciones que cambia el paradigma de que el cigarro es un producto únicamente para las personas mayores.

Jonathan refiere que años atrás, el tabaco como producto llegó a ser la segunda o tercera fuente económica de la isla, sólo por debajo de la caña de azúcar y posiblemente el café. «Espero que pronto, tal vez en un par de años más, podamos tener de vuelta un puro cien por ciento puertorriqueño.

Como avance hacia ese objetivo, habla de las tierras en las que nuevamente se está cultivando tabaco. “Aunque desconozco la semilla que se está utilizando, espero que con el paso del tiempo podamos desarrollar una variedad propia. En este momento, lo que podemos apreciar es que el sector avanza y evoluciona”.