La Capra Cigar, Una fumada para todo gusto

Frescura, estrategia y proyección a futuro son sólo algunas de las palabras con las que se puede describir a La Capra, el sueño de un par de amigos que entre humos conversaron sobre sus anhelos para retirarse y “trabajar descansando” en una industria que les apasionaba desde hacía tiempo.

Equipados con un paladar bien entrenado, experiencia en mercadeo y bajo la guía de personas experimentadas como Jonathan Almánzar, desde 2023 su marca se abre camino en el mercado local de la República Dominicana, ganando notoriedad y un espacio en los puntos de alta rotación, en espera del momento justo para iniciar la internacionalización.

Lee en la revista (gira tu dispositivo para mejor experiencia de lectura):

 

Dos amigos, un sueño

La amistad entre Jorge Jiménez y José Luis Orozco nació desde su pasión por los cigarros y prácticamente al mismo tiempo surgió el sueño… Jorge encendió su primer puro en 2008, cuando atrapado por el aroma del tabaco sintió el impulso de probar el humo que se desprendía de aquellas hojas roladas. Por su parte, al día de su encuentro José Luis acumulaba ya varios años de experiencia dentro de la industria.

En un principio Jorge –convertido en fumador habitual. Empedernido, dice él–, pensaba en establecer un Cigar Lounge donde pudiera compartir su afición con otras personas; proyecto para el que se había dado a la tarea de conocer y degustar un sinnúmero de marcas y blends, lo que con el tiempo educó su paladar.

Tras coincidir durante una tarde de fumada, entre charlas, compartió sus ideas con José Luis, quien encontró en sus habilidades la posibilidad de llevar el sueño un paso más allá con la creación y lanzamiento de una marca propia.

En aquel entonces, el currículum de José Luis incluía varios años de trabajo para La Aurora, Dominican Big Leaguer (DBL), El Artista y otras marcas dominicanas en las áreas de ventas y distribución, por lo que el mercadeo de cigarros era un terreno conocido.

Además, contaba con Don Fermina Cigars, una marca personal que sirvió de trampolín para impulsar una sociedad entre los amigos: “una cosa era mi experiencia como consumidor y los conocimientos sobre aromas y sabores, pero otra era la del Marketing, y José Luis cubría ese aspecto muy bien”, afirma Jorge.

Alma y Crú, la fábrica

Con una idea plasmada en papel y el tema del mercadeo resuelto, hacía falta encontrar quién pudiera traducir sus propósitos a la realidad. La búsqueda llevo a Jorge y José Luis a visitar distintas fábricas dentro de la República Dominicana, específicamente en la región de Santiago de los Caballeros, donde la oferta es vasta.

El recorrido continuó hasta que un amigo les mencionó el nombre de Jonathan Almánzar, CEO de Linga Cigars, y su fábrica Alma y Crú, con la referencia de que se trataba de un buen productor de cigarros. “Pero encontramos más que eso. Él prestó atención, nos orientó y nos llevó de la mano para crear la marca, las ligas y todo”.

Jorge –a quien califican como alguien que siempre anda a mil–, proyectaba originalmente un vitolario amplio, con cepos gruesos y a su gusto personal, pero la experiencia de José Luis les hizo decidirse por las vitolas de mayor aceptación en el mercado y una variedad de blends que se ajustara a la mayoría de las y los fumadores.

Hacia finales de 2023, la oferta de la empresa naciente se enfocó en la creación de un Toro de 6 pulgadas, cepo 52 en capa San Andrés, al que siguieron otro con capa Habana y una clase de robusto, de 5 pulgadas, cepo 52, así como la capa Connecticut, y finalmente un 6 pulgadas de cepo grueso, 60, conocido comúnmente como Magnum.

Consideran que todas las marcas incluyen en sus catálogos pros y contras, pero en el ámbito del cigarro hay muchas personas que buscan incorporarse al arte de fumar. Entonces, en la diferencia entre las ligas de La Capra radica la experiencia de cada cliente: Habana para los experimentados, San Andrés para aficionados recientes y Connecticut para novatos.

El nombre de la marca recuerda los tiempos de infancia de Jorge, cuando por su afición al billar era conocido como El Chivo. Aunque de vuelta al tema del mercadeo, ese mote «no pegaba» como nombre de cigarro y se tomó la decisión de simplemente traducirlo al italiano como La Capra.

Mujeres y cigarros

“La mujer dignifica al hombre, y el hombre, a la mujer”, dice una frase dominicana que en esta historia adquiere relevancia. Jorge comparte que cuando inició la conformación de la marca, de entre todas las conversaciones que sostuvo destacan las mantenidas con su esposa, Yania Merán de Jiménez.

La conclusión fue que pocas empresas ofrecían un cigarro estrictamente pensado para el público femenino. “Así que decidimos caminar por ese terreno y creamos un cigarro corto, de 4 pulgadas, cepo 60 y capa Connecticut, pero de perilla dulce (Sweet Tip), que ha logrado un éxito importante en Santo Domingo y otras localidades de la isla”, agrega.

Además, por coincidencia la relación con Jonathan Almánzar se fortaleció porque las esposas de ambos se conocían desde antes y eso facilitó el acercamiento, más allá de las buenas referencias y credenciales del fabricante.

Un mercado diferente

Jorge y José Luis tienen muy claro que el mercado dominicano es pequeño en términos de geografía, pero al mismo tiempo resulta muy atractivo desde la perspectiva del turismo y por la presencia de las fábricas de donde surge 70 por ciento de los cigarros del mundo.

De acuerdo con este par de socios y amigos, en el pasado tener una marca de cigarros era tabú, pero las cosas cambiaron y se ha conformado un mercado menos complicado, aunque muy competido. “Lo difícil no es comenzar, sino establecerse y expandirse”.

Explican que ganarse un espacio dentro del humidor de algún Cigar Lounge no es sencillo y se trata de una tarea que implica estar muy bien relacionado y aprovechar las pocas oportunidades que existen.

Por ello, La Capra centra sus esfuerzos de distribución y venta en el mercado de alta rotación –entre los de mayor crecimiento durante los últimos años–, que incluye tiendas de conveniencia, estaciones de gasolina, paradores turísticos, tiendas de obsequios y lugares de venta de licores. “Lo importante no es que fumen tu cigarro en el momento, sino que lo compren, lo lleven de vuelta a casa o lo regalen a alguien más, para así darte a conocer”.

Internacionalización

Junto con Don Fermina Cigars como marca hermana, La Capra comparte el objetivo que todo productor de tabaco premium persigue: darse a conocer y conquistar el mercado internacional. Aunque la meta va más allá de dirigir un negocio como cualquiera otro, al ver que sus productos, fruto de una pasión, son altamente aceptados.

Los trámites para iniciar el proceso de exportación ya están corriendo, pero se busca consolidar a La Capra dentro de la República Dominicana, para después trasladarse a otras latitudes. “¿Hasta dónde? Hasta donde se pueda. China, si es necesario…». Y para ello trabajan en la definición de los blends que se ajusten mejor al mercado internacional.

La idea de establecer su propio Cigar Lounge sigue latente en Jorge. “Soy alguien a quien le gusta servir; eso me caracteriza. Pero si además estoy trabajando en lo que me apasiona, es como trabajar descansando”, afirma.

En el catálogo de la marca hermana, Don Fermina Cigars, aparecen el Gold Edition Winter Robusto capa Habano; Red Diamond Toro capa Maduro; Zafiro Prensado Toro capa Habano, y el Black and White Toro capa Habano.