
Originaria de Venezuela, Yesiré Rosa ha vivido un par de décadas en Fort Lauderdale, Florida, Estados Unidos, adonde llegó como inmigrante para comenzar una nueva vida, armada sólo con su experiencia y conocimiento sobre el whisky.
Antes de dejar su tierra natal, Yesiré estudiaba la carrera en Ingeniería Industrial mientras trabajaba a medio tiempo como promotora de algunas marcas de whisky como Buchanan’s y Chivas Regal; actividad que le permitió financiar su educación profesional.
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Una vez asentada en Miami, Florida, trabajó durante cuatro años como vendedora de diversos productos en una cadena de supermercados, y su reconexión con los destilados llegó a través del maridaje entre estas bebidas y el tabaco, encontrando un momento de compañía que no había experimentado antes.
Para Yesiré, todo inició como una forma de recompensarse cada noche –después de un largo día de trabajo–, cuando repasaba los mejores y peores momentos de la jornada… eso era todo. “Solía ver el consumo de los destilados como algo meramente social; no esperaba encontrar en ello una pasión, como la que tengo ahora”.
Pero algo en su interior le motivó a profundizar más, investigar y estudiar sobre las bebidas y puros que tenía la oportunidad de disfrutar. “Quería ir a un Lounge, y entrar y elegir un cigarro con conocimiento. Ir a un bar y romper el estereotipo de Ladies’ Night e ir más allá de la copa de vino, para pedirle al barman un whisky derecho, sin importar cuán fuera de lo común pudiera parecer”, explica.
Talento y pasión, sin género
Con el tiempo, Yesiré, conocida en las redes sociales como @Yesire.Rosa (Be_chic), se hizo de un nombre en el ámbito de los destilados; logro del que se siente orgullosa, ya que es una industria dominada tradicionalmente por hombres, al igual que la del tabaco.
De acuerdo con ella, se trata de un mundo de aprendizaje continuo que implica mucha paciencia. El género es irrelevante, pues cada día se abren más puertas a las mujeres apasionadas por el arte de esta industria, como Rachel Barrie, la primera Maestra Mezcladora de Escocia, con quien incluso tuvo la oportunidad de conversar durante una sesión de cata.
“Las pasiones no se pueden dejar atrás; es algo que llevas en tu ADN, sin importar si eres hombre o mujer. Quizás hoy no me dedico ciento por ciento a ello, pero hablar sobre una botella y contar la historia detrás de cada licor es algo que todavía me emociona”, dice.
Yesiré afirma y es ejemplo de que una pasión puede cambiar tu vida. En este caso, involucrarse con los destilados le ha llevado a distintas partes del continente, así como a desarrollar una pasión y un conocimiento empírico que le ha dejado un gran sabor de boca.






