La Aurora. Pasión por los cigarros y respeto a la tradición

La Aurora, que lleva 123 años haciendo cigarros en República Dominicana, es una institución histórica y cultural en el mundo del tabaco nacional e internacional. Este año, ofreció una experiencia educativa, acercando al visitante a lo que podría ser un seminario de mezclas. En las redes sociales de Humo Latino aparece, por ejemplo, la explicación del master blender Manuel Inoa sobre qué es el Grado Puro.

En esta empresa todo funciona como un reloj suizo. Al inicio del recorrido, como en todos, te recibe el staff, que en este caso fue el CEO, Guillermo León; sus hijas Michelle y Daniela; el CEO de La Aurora SA, Ed McKenna, e Iturbides Zaldívar, director de Marketing y Ventas.

“Procigar representa la unidad, excelencia, colaboración y herencia que define a la industria de cigarros de la República Dominicana”, afirmó don Guillermo, quien se dijo orgulloso de ser parte de este legado y de contribuir a proyectar a su país como líder en cigarros premium en el nivel mundial.

 

“En La Aurora entendemos que un gran cigarro es el resultado de un proceso largo y disciplinado, que comienza en los campos y continúa a través del curado, la fermentación, el añejamiento, la mezcla y la elaboración artesanal. Cada uno de estos pasos requiere de conocimiento, precisión y respeto por la tierra y el tabaco. Esta filosofía se refleja en nuestro viaje, De la semilla al humo”.

Habló sobre la increíble oportunidad que tienen los asistentes al Festival Procigar de explorar cada etapa del proceso de elaboración del cigarro y de obtener una comprensión más profunda del trabajo que hay detrás de cada pieza.

Destacó la celebración de 123 años de la fundación de la compañía, en 1903: “un viaje de perseverancia, destreza artesanal y una profunda pasión por los cigarros. Así que, como miembro de la tercera generación de la familia, me enorgullece enormemente estar formando a la cuarta generación de líderes, con Michelle y Daniela, quienes continuarán el camino y el legado de La Aurora”.

Por su parte, Iturbides dijo que desde 1903 se han dedicado a elaborar cigarros de ensueño, con pasión, respeto por la tradición y un impulso constante por mejorar. “Si bien nuestras raíces son profundamente tradicionales, hoy nos definimos por cómo combinamos el legado con la innovación. Abrimos nuestras puertas a todos ustedes, porque creemos que cada cigarro debe contar una historia”.

Comentó que en el tour ofrecido, los asistentes pueden experimentar el cuidado, la precisión y la dedicación detrás de cada preparación y cada paso, convirtiendo cada pequeño detalle en una conexión con su historia y su gente. “Nuestra gente es la base de todo en La Aurora. En la experiencia inmersiva que vivirán ustedes, De la semilla al humo, observarán cada etapa del proceso y pondrán a trabajar a todos sus sentidos”.

Bajo la dirección del maestro de liga Manuel Inoa, este viaje comenzó en una casa de curado, donde explicó y nos dio a probar cuatro grados puros de distintos países, para calcular los porcentajes y crear la liga personalizada del cigarro que cada quien haría.

Entonces, La Aurora transformó a los asistentes, de espectadores a creadores. Al llegar a la fábrica nos trasladaron a un área para convertir los porcentajes calculados en las hojas necesarias para armar nuestras tripas.

Ya con tu material, ibas a la galera y te sentaban junto a un torcedor o torcedora, que en unos minutos te enseñaba cómo armar el bonche, de acuerdo con las proporciones de tu mezcla, y a ponerle capote para llevarlo a la prensa. Y mientras el cigarro se prensaba, fuimos a una sala para degustar lo que será su próximo lanzamiento en la feria de la Premium Cigar Association (PCA).

Terminada la cata de este cigarro maravilloso, y con el paladar recargado con un ron 110 Aniversario, que es una delicia, regresamos a la galera para encapar nuestros cigarros. De ahí, al área de empaque, donde ya nos esperaba nuestro lugar para anillar, colocar el celofán y empacar una cajita de cinco robustos, con la leyenda: Cigars Made by… y tu nombre.

Indiscutiblemente, esta experiencia de La Aurora fue de las más gustadas de este año, porque cuando abras esa caja y enciendas el cigarro, podrás decir: “éste cigarro que me estoy fumando, lo hice yo”, y quizá podrás acercarte, aunque sea mínimamente, a lo que los productores sienten cuando crean una nueva liga.