Roselly Vallecillo, Supervisora de Corte, Crecer, cuestión de actitud

Como Técnico Agrícola, Roselly Vallecillo trabaja desde hace siete años para Placencia Tabacos en el Valle de Jamastrán, Danlí, Honduras. Tras realizar su práctica profesional en el área agrícola –siembra y cosecha– se incorporó a la empresa y ascendió a supervisora de corte, pues «si ven potencial, ganas de aprender y buen desempeño te permiten crecer. Todo es cuestión de actitud».

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Su padre se dedicó al cultivo y producción de tabaco, que representan una fuente muy importante de empleo en la zona. «Mi mamá en casa, que es la labor más difícil, pues debió criar a seis hijos, entre los que fui la quinta».

Cuenta que su práctica duró seis meses y consistió en observar los productos que se aplicaban, sus dosis y el equipamiento, pero también se involucró en las actividades de preparación de suelo y los sistemas de riego. «He aprendido mucho, pero lo que más me interesa es el área de sostenibilidad».

Luego, Roselly pidió una oportunidad laboral y se la concedieron. «Ahí ya estaba más seria la cosa. No era práctica, sino realidad». Y con base en la dedicación e interés demostrados, le cambiaron de actividad hasta llegar a supervisora; puesto que desempeña desde hace dos años.

Durante la entrevista, por videoconferencia, a través de su teléfono celular muestra un lote donde trabaja un grupo de varones. «Es el último corte de un tabaco que se utilizará para tripa, y como no hay más hojas ni se requiere tanta precisión, se puede tener hombres, que son más toscos».

Explica que el corte se hace completamente a mano en el pegue –donde la hoja se une al tallo de la planta– y las mujeres tienen más precisión, con lo que se evita el daño mecánico. Para cuidar su conservación, ella también supervisa que las hojas se coloquen de manera correcta en las cajillas de plástico: el envés, hacia abajo, y el haz, hacia arriba.

A sus 32 años, Roselly tiene dos hijas. Precisamente por ellas, le preocupan los efectos del calentamiento global. «La empresa me ha permitido aprender sobre sostenibilidad. Me interesa que la producción del campo no dañe el ambiente, el control de los agroquímicos y la conservación del suelo y las fuentes de agua. Aquí tenemos buenas prácticas».

Espera que sus hijas se preparen y tengan más oportunidades, pues sus condiciones son diferentes. «El papel de la mujer ha cambiado muchísimo, hay más respeto de los compañeros y posibilidades de crecer… Es igual que en el hogar, porque también aportamos económicamente».

Afirma que en Danlí las historias familiares con el tabaco se repiten, porque es un cultivo con muchos años en la zona. «Me encantaría que mis hijas siguieran el mismo camino, porque uno le toma amor y pasión a lo que hace, y el tabaco nos pone –como país– en el nivel internacional».

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