Moisés González Acosta…El Artista y sus humidores

Artista plástico y creador de algunos de los humidores que han sido parte de las subastas del Festival del Habano –celebrado en Cuba desde 1999–, Moisés González Acosta (La Habana, 1960), es también un pintor y escultor reconocido internacionalmente por una obra que reinventa constantemente, desde el arte-objeto hasta el uso de distintas técnicas y soportes, sobre los que plasma un mundo fantástico

José Camilo López Valls

Su primera exposición fue en una galería que nunca existió. Sus cuadros adornaron una tarima de productos agrícolas en un mercado popular, pues Cuba transitaba entonces por un periodo especial difícil, posterior a la desaparición del campo socialista. Pero una diplomática puso atención en su obra y ese fue el primer impulso, necesario, que todos agradecemos alguna vez.

Así, en 1988 –junto a otros artistas cubanos– exhibió en el Museo de Bellas Artes y en la Galería de Arte Cerro de Nutibara, como parte de un convenio de colaboración entre el Ministerio de Cultura de Cuba y el Ayuntamiento de Medellín, Colombia. Después se insertó en varios proyectos artísticos y muestras colectivas en su país. El arte encontraba su camino… El artista definía su oficio.

En 2001 participó por vez primera en el Festival del Habano, al que se convocó a un grupo selecto de creadores, entre ellos Moisés González Acosta, para elaborar humidores que desde entonces se subastan como joyas artesanales. La recaudación se destina al Sistema de Salud del pueblo de Cuba, que sufre un bloqueo económico que limita su inserción en el mercado internacional.

Su presencia en cada edición de este evento sorprendió a un público que sigue con atención sus producciones. Hoy día trabaja a partir de encargos muy precisos de coleccionistas y hombres de negocios de diferentes regiones del mundo.

TRAYECTORIA

En 2016 exhibió su muestra personal de dibujos El fantástico mundo de Moisés G, en la galería del Hotel Meliá Cohiba, en La Habana, Cuba.

«Moisés nos comunica lo irreal, su libertad expresiva y un hacer muy especial en el concebir la organicidad biológica de los cuerpos de esos seres alegres y enigmáticos que nos invitan a un viaje lejano fuera de la convivencia social y la agresividad que rodea al humano de hoy.

«Nos transporta a un paraíso de seres míticos e ingenuos utilizando una pintura desnuda, sin prejuicios y artificios ni discursos estéticos ni conceptuales manidos. En esta ocasión Moisés dejó sus tablas y escogió cartulinas para regalarnos un conjunto de 30 piezas en diferentes técnicas que logran transmitirnos paz interior», consignó en el catálogo el licenciado Máximo Gómez Noda, Jefe de Comisarios del Museo Nacional de Bellas Artes de Cuba.

En marzo de 2020 se confirmó en la isla el primer paciente del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS), también conocido como Coronavirus. Todos supimos del impacto de la pandemia en el nivel mundial, y el mercado del arte no escapó a sus graves consecuencias. Moisés se reinventó una vez más, utilizando los sacos de papel kraft de los envases de cemento, como nuevo soporte de sus dibujos y pinturas.

Aislado, pero no vencido, emprendió un camino del que ya no regresó. Con el uso de las nuevas tecnologías y lejos de cualquier asomo de burocracia –tan presente hoy día en cualquier lugar del mudo–, participó en proyectos nacionales e internacionales como la Noche de los Museos, en la Galería Artout de Argentina (2020); el Segundo Encuentro Internacional de Arte y Cultura, en homenaje al Bicentenario de la ciudad de Guayaquil, organizado por la Fundación de Bellas Artes de Ecuador (2020), y en la galería virtual 360 Arte Contemporáneo Gallery, México.

En 2021 fue reconocido como Premio por la Contribución de la Cultura Nacional en el Museo de Arte de la ciudad de Quingdao, China, a partir de su participación en la convocatoria de la décimo octava edición de la Asian, African and Mediterranean International Art Exhibition (AAMA).

Un año después representó a Cuba en el proyecto Vive Molière!, organizado por la Fundación Arte al Paso y Arte al Paso Gallery en La Universidad La Sorbonne, París. Francia, y fue parte del 101 Intercambio Internacional de Arte y 62 salón de premiados de la Asociación Internacional de Artistas (Artcomexpo), como parte de la exposición colectiva El Arte que Mueve al Mundo, en el Palacio del Vaticano, Galería UACI, Italia, donde recibió la Medalla de Excelencia Creativa en la categoría de Artes Visuales.

También participó en el concurso American Art Awards, en EE.UU., en el que mereció el Segundo Lugar en la categoría Cubismo, así como el Sexto Lugar en Escultura, y en el Hotel Meliá Princesa, Madrid, España, celebró con éxito su Muestra de Humidores Artísticos.

En 2023 participó en Luxepo, en la International Contemporary Art Fair Luxembourg Art3f donde recibió la Medalla de Bronce en Artes Visuales, Categoría Giclee, y fue invitado al Primer Salón de Arte Contemporáneo Concha Ferrant, convocado por la galería de igual nombre en La Habana, Cuba.

Su obra pictórica podría definirse como figuras zoomorfas que desmitifican a la humana. Totalmente surrealistas, como un viaje de regreso; retorno erótico hacia lo más humano del ser. Piernas de mujer en colecciones privadas, poesía visual… Cuando otros artistas van por decirlo todo, Moisés sugiere atmósferas que –al igual que el humo del tabaco– se desvanecen en abandono lento y efímero, como casi todo acto de amor.

HUMIDORES

Durante una entrevista, Moisés responde a Humo Latino:

– ¿Cómo y cuándo participó en la hechura de su primer humidor?

– Mi primer humidor fue una gran experiencia, pues comencé a conocer sin ser carpintero el oficio de la carpintería y la ebanistería. Este acercamiento me aportó mucho a la hora de diseñar los humidores, para que salieran del marco tradicional de la carpintería. Se me hizo interesante el trabajo en equipo, pues eso enriquece humanamente cualquier labor que uno emprenda en la vida.

– ¿Como artista plástico, cómo se conceptualiza un objeto que, a la vez de arte, es utilitario y debe cumplir con ciertas características para su funcionamiento correcto?

– Hoy, para hablar de cómo conceptualizar el objeto del humidor artístico, no se puede hacer sin mencionar a Habanos, SA y su prestigioso equipo de profesionales de Marketing y calidad, quienes nos fueron transmitiendo su conocimiento técnico y los parámetros de calidad de las diferentes marcas de tabaco cubano.

Ellos hicieron que nuestro trabajo fuera mejor año tras año y nuestras creaciones se convirtieron en obras de arte admiradas por grandes coleccionistas y fumadores del Mundo del Tabaco no sólo por la estética visual que le aportábamos como artistas, sino también por su uso.

Los especialistas de Habanos, SA fueron un eslabón fundamental, pues nos dieron a conocer los parámetros de humedad necesarios para la conservación del tabaco; la importancia del uso del cedro y el aroma que esta madera le aporta, y nos enseñaron sobre los diferentes tipos de accesorios necesarios para su mantenimiento óptimo. Por todo esto conceptualizo al humidor artístico como una joya capaz de preservar los excelentes tabacos cubanos.

– ¿Cuántos humidores ha elaborado (apróximado) y cuál es su contribución en cada una de las piezas. Si por su formación conoce también de carpintería-ebanistería o lo hace en conjunto con alguien y se encarga de una parte específica?

– Por años, en la elaboración de humidores me he dado a la tarea de diseñar y participar en la ejecución de cada pieza desde su inicio hasta su terminación. Todo esto, junto con un grupo de trabajo en el que cada cual juega un rol fundamental. Sin un equipo sería imposible lograr resultados tan abarcadores, como se puede apreciar en el historial de cada pieza concebida de manera particular.

– ¿Qué características debe poseer un objeto para considerarse una obra de arte?

– A una obra de arte, el creador le pone toda su pasión, y el resultado de esa pasión hará que le objeto reúna características especiales que serán atrayentes para las otras personas y lo harán distinguirse, entre otros, a la vista de todos.

– ¿Usted es fumador, o qué relación tiene con los Habanos?

– No, yo no fumo… Nunca he fumado, pero valoro mucho la riqueza cultural de nuestro tabaco y sus tradiciones. De pequeño siempre vi a mi abuelo hacer sus propios tabacos y disfrutarlos. Raro, que no me haya dado por fumar.

– ¿Durante cuantos años ha participado en el Festival del Habano y si en la próxima edición de febrero 2024 estará presente con alguna pieza?

– Estuve participando en las subastas del Festival Internacional del Habano durante más de 15 años, así como en los eventos colaterales de las Casas del Habano, con humidores y colecciones de humidores de alto valor artístico.

Hoy no puedo dejar de mencionar que en las artes plásticas he encontrado un mundo donde la realización es mágica, llena de colores y la creación es única… Donde el reconocimiento es alentador y motivador. Ese lugar es mi arte, el que hago todos los días con mis lienzos y esculturas… Sin él no puedo vivir. He encontrado el camino.