
Dentro de una industria centenaria como la del tabaco, cinco años parecen poco. Pero para Desiree Sylver, fundadora de Drunk Chicken Cigars lo representan todo: una jornada que ha sido como un viaje en montaña rusa, con subidas y bajadas, pero contando siempre con el impulso de su familia y amigos para seguir adelante.
Tras seis líneas y 14 distintas vitolas en el mercado, la empresa apuesta por la estabilidad y la mejora de las debilidades identificadas, como la atención al cliente, para la que hoy invierten en personal y se conforma un equipo que les permita un contacto más cercano con el gremio minorista.
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La compañía comenzó con amigos y familiares en el patio trasero de una casa en la ciudad de Washington D.C., y en honor a su origen, durante este quinto aniversario se realizó una adaptación al nombre utilizando únicamente las iniciales de la marca, DC Cigars, y un logotipo en color dorado a manera de celebración.
Además, realizaron un rediseño de empaque acorde con la nueva imagen y lanzaron una bolsa resellable que contiene un sampler con la selección de algunas de sus líneas disponibles.






