
Como un espacio donde la mano de la mujer ha redefinido la cultura del cigarro, La Sigaraia es una propuesta fundada por Lisa Stramiello, Luminisa, que trasciende el entretenimiento de lujo tradicional, transformando el arte de torcer cigarros en vivo en una experiencia inmersiva rica en rituales, herencia y artesanía.
Inspirada en sus raíces italoamericanas y en el legado de las mujeres torcedoras, creó La Sigaraia como un tributo a la tradición, al arte de contar historias y a las generaciones de manos expertas que le precedieron.
– ¿Qué te inspiró a crear La Sigaraia y cómo te iniciaste en el negocio del torcido de lujo?
La inspiración comenzó hace más de veinte años, durante una boda. Recuerdo estar allí, completamente hipnotizada, viendo a un torcedor por primera vez. Era un hombre imponente, fumando mientras trabajaba, con una presencia fuerte y sin decir una palabra. Me dije a mí misma: «Algún día quiero ser como él» –sonríe.
Veinte años después, un amigo me regaló una clase de torcido de dos horas. En cuanto entré, me obsesioné. Supe que, de una forma u otra, tenía que ir a una fábrica en la República Dominicana para aprender el oficio. Esa manifestación me condujo hasta alguien que me abrió las puertas de su fábrica, donde pude sumergirme en la tradición rodeada de tabaco, pasión y música. Allí confirmé mi destino.
Además, mi herencia jugó un papel crucial. Noté que no había torcedores italoamericanos especializados en eventos con raíces culturales y vi una oportunidad única para honrar el legado de mi padre y mis antepasados.
– ¿Cómo describirías la experiencia que ofrece La Sigaraia en eventos?
Lo que más me impacta es la expresión de la gente cuando ven a una mujer torciendo en vivo. Hay una mirada instantánea de sorpresa y curiosidad. Los invitados se acercan no sólo por el cigarro, sino por la atmósfera: preguntan por el proceso, por mi historia, mis maletas antiguas y la energía que traigo al espacio. Se convierte en un lugar de conversación y conexión humana real.
– ¿A qué tipo de eventos sueles asistir y cómo adaptas la experiencia?
Abordo cada evento como una experiencia sensorial completa. Soy una persona muy estética, así que cuido desde el aroma del tabaco hasta la música de una radio vintage de fondo y mi vestimenta, que siempre va acorde a la elegancia de la ocasión.
He trabajado principalmente en bodas, pero también en eventos de herencia italoamericana donde incluyo elementos tradicionales que evocan nostalgia. He llevado mi mesa a torneos de golf, ferias de autos y noches de casino, siempre con el deseo de que la experiencia se sienta auténtica y cultural.
– ¿Cómo seleccionas los tabacos que utilizas?
Trabajo estrechamente con fábricas de confianza en la República Dominicana. Busco tripas añejas que ofrezcan equilibrio, suavidad y complejidad, ideales tanto para aficionados experimentados como para principiantes. Las capas se eligen con el mismo cuidado, priorizando la textura, la elasticidad y la belleza de su combustión.
– ¿En qué técnicas te enfocas para garantizar la calidad?
Me concentro en el boncheo, que es la distribución uniforme de la tripa, el control de la tensión y la aplicación de la capa. Lo que me hace única es la fusión de la disciplina del torcido del viejo mundo con el performance de un evento en vivo; mantengo la precisión técnica mientras interactúo con los invitados.
– ¿Tienes algún cigarro favorito para torcer o fumar?
Aprecio cada cigarro por su construcción e historia. Me encanta perderme en un humidor mirando vitolas y marcas. Pero tengo un cariño especial por el estilo rústico tipo cheroot (o purito). Me recuerda los cigarros de estilo Toscano, que se pueden partir a la mitad y compartir. Representa que la cultura del cigarro no es sólo para la élite, sino para el trabajador, el artesano y la gente común. Es un cigarro con alma.
– ¿Algún momento memorable que quieras compartir?
He tenido momentos increíbles, como ser contratada para una boda extravagante en la India. Pero lo que más atesoro son las conversaciones. A menudo escucho: «El olor del tabaco me recuerda a mi abuelo». Me encanta despertar esa nostalgia. También disfruto introducir a mujeres que siempre quisieron probar un cigarro, pero no se sentían cómodas hasta verme a mí; Observar cómo dan su primera calada y escuchar que se sienten «como una jefa» es muy poderoso.
– ¿Qué estilos prefieren tus clientes para el montaje?
Lo más gratificante es la confianza que me brindan. Casi siempre me dicen: «Amo tu estilo, confío en tu visión, haz lo que quieras». Muchos me encuentran por Instagram y conectan con la estética de La Sigaraia: los detalles vintage, mi forma de vestir y la narrativa que creo. Confían en mi instinto artístico para curar su evento.
– ¿Cómo realzas los aspectos culturales en eventos italoamericanos?
Llevo piezas de mi propia historia familiar: los boletos de barco originales que mis bisabuelos usaron para llegar a Ellis Island, sus pasaportes y documentos de inmigración. Siempre viajo con maletas vintage; para mí simbolizan que mis antepasados llegaron a este país con nada más que una maleta y un sueño. Además, incluyo un código QR que permite a los invitados ver el documental de mi padre, Growing Up Italian, emitido por PBS en 1999.
– ¿Cómo colaboras con marcas de cigarros premium?
No veo esta industria como una competencia, sino como una colaboración. Si confío en el tabaco y la visión de una marca, estoy feliz de representarlos. En estos casos, la marca suele poner el tabaco y yo aporto todo lo demás: mis herramientas, mi pericia y, sobre todo, la atmósfera y energía de La Sigaraia.
– ¿Cómo ves el papel de la mujer en la industria y cómo ha evolucionado?
Las mujeres siempre han sido las manos invisibles detrás del oficio en las fábricas. Lo que está cambiando ahora es la visibilidad. El nombre de mi negocio, La Sigaraia, significa literalmente «mujer torcedora» en italiano.
Investigando, descubrí que en Italia las torcedoras de las fábricas estuvieron entre las primeras mujeres en recibir igualdad salarial y derechos. Como madre soltera, me conmovió saber que esas fábricas tenían guarderías para que las madres pudieran amamantar y seguir trabajando. No estoy aquí por la mirada masculina; estoy aquí como creativa, como madre y como empresaria independiente, cuyo talento merece ocupar un espacio en esta industria.
– ¿Qué servicios ofreces y cómo pueden contactarte?
Ofrezco experiencias de torcido de lujo para eventos locales y destinos internacionales. Mi trabajo también se extiende al estilo de vida, viajes y colaboraciones con marcas de moda y hospitalidad. Pueden encontrarme en LaSigaraia.com, en Instagram como @luminisa_sigaraia, así como en mi canal de YouTube @LuminisaLifestyle. Mi objetivo es recordarles que el lujo más memorable se encuentra en la conexión, la cultura y las historias que compartimos.
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