Alexander Estrella y Porto Real, legado familiar

Evoto

Raúl Melo

Con base en ideales firmes alrededor del cigarro como elemento de elegancia y cohesión social, Porto Real es una marca establecida a partir de los gustos y valores de don Enmanuel Estrella, apasionado del tabaco que legó en sus hijos Alexander, Mario y Yanira una visión empresarial depositada en una fábrica y una ligada especial.

Transitando entre el cine, la televisión, el modelaje y el Mundo del Tabaco, Alexander Estrella encontró camino con un Norte fijo, teniendo siempre en claro que la cooperación y el establecimiento de alianzas son fundamentales para alcanzar los sueños.

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Entre hojas de tabaco

Alexander Estrella es el mayor de tres hermanos dentro de una familia en la que la unión predomina. Nació y creció en Santiago de los Caballeros, República Dominicana, donde bajo la guía de su padre, Enmanuel Estrella, y junto con su hermano Mario, desde 1994 se encuentra ligado estrechamente a la tradición tabaquera de su país.

Oler, ver y disfrutar del tabaco le ha sido normal desde aquellos primeros años. Si bien un niño no debería de rodearse de fumadores, el ambiente que esta industria representa ha sido una constante en su historia. Entre sus recuerdos más antiguos está el jugar a las escondidas con Mario –después de la escuela–, entre los pilones de tabaco de la fábrica, donde los aromas se impregnaban en su ropa como evidencia de la travesura.

En consecuencia, su padre los reprendía de algún modo, enviándolos al área de empaque para hacer mazos y al área de despalille, a desvenar las hojas. A raíz de ello, los hermanos crecieron con una especie de formación tabaquera; experiencia a la que posteriormente se uniría Yanira, la menor.

Alexander se crió al lado de este hombre serio, con una gran pasión por el disfrute del tabaco, y entendió que el cigarro es el complemento de una buena conversación. Ver a su padre fumando era una imagen impresionante, símbolo de elegancia y masculinidad, que sin llegar a lo rústico o rígido implica un acto social en el que todos y todas son bienvenidos.

Montañas y estrellas

Don Enmanuel Estrella se formó profesionalmente como Ingeniero Industrial y durante algún tiempo trabajó en la Cervecería Nacional Dominicana. Con base en ese conocimiento y experiencia industrial decidió aliarse con uno de sus hermanos para fundar una fábrica propia; en su caso, una de tabaco.

El nombre de aquel primer emprendimiento fue Gran Montaña, pues con ello se buscó rendir un homenaje a la ciudad de Santiago de los Caballeros, rodeada por una cordillera en la que destaca una elevación particular, el pico Diego de Ocampo, cerca del que la familia poseía algunas fincas.

Al no contar con conocimientos suficientes sobre tabaco, don Enmanuel buscó asesoría con distintas personas, así como con sus hermanos, mientras él se enfocaba en la producción, la calidad y la consistencia, haciendo posible crear un producto propio y para otros.

Durante los primeros años trabajaron con materia prima comprada a distintos proveedores externos, para hacer pruebas de liga y determinar las mejores zonas de cosecha, antes de incursionar en la siembra de tabaco para tripa con producciones limitadas.

Esta marca sirvió de trampolín hacia la industria y para crear relaciones. En su momento se colaboró con empresas como La Aurora y marcas privadas para los mercados de Europa y Estados Unidos. Con el boom del tabaco, en los años 90 la fábrica tuvo mucho éxito, pero como muchos otros negocios vivió también la caída del mercado.

Así que don Enmanuel, aunque acompañado siempre de un cigarro, debió dedicarse a otras cosas… Hasta que –relata Alexander–, la familia Estrella volvió al Mundo del Tabaco como productora en el desarrollo de materia prima para capa, capote y tripa, además de picadura, proveyendo a diversas fábricas de productos de tabacos mecanizados.

«Este ingeniero apasionado del tabaco, siempre creyó en la importancia de formar buenos equipos de trabajo. De esta manera se involucró en la cosecha a lo largo del área norte del Valle del Cibao, en una zona conocida como La Línea, pero principalmente en La Canela».

Con el paso del tiempo, don Enmanuel montó una fábrica nueva en Tamboril, Porto Real Cigar Factory, apoyado por todas las personas con quienes venía trabajando, y comenzó a producir Porto Real, un cigarro elaborado con todo el toque de la familia. Al manejar la producción de materia prima, cigarros y otros productos de tabaco como hojas sueltas y picadura, el nuevo nombre de la empresa expresó una actividad más global.

Don Enmanuel Estrella falleció en 2017, dejando la empresa en manos de sus hijos, quienes más allá de no contar con ese líder de manera física, han seguido trabajando arduamente para continuar el legado y los deseos de ese hombre maravilloso que «siempre está presente, con esa influencia de amor y respeto hacia el tabaco».

Abrazo familiar

De acuerdo con Alexander, Porto Real Cigars se creó en 2012 gracias al deseo de su padre por tener una marca en el mercado, y el nombre respondió al tema náutico, que también le apasionaba, así como a su gusto por el buen vino de Oporto.

La anilla, diseñada por Mario Estrella –Arquitecto de profesión–, simboliza un abrazo familiar al tabaco con una corona que representa el mando de don Enmanuel, un hombre de gustos de altura, a quien también se homenajea con la palabra «premium». Cuatro estrellas, dos a cada costado de la corona, corresponden a su esposa, doña Yadira, así como a Alexander, Mario y Yanira, mientras que seis monedas, dos con la imagen de un león, son emblema de fortaleza y unidad.

La marca se creó bajo una idea romántica, clásica; la visión de don Enmanuel sobre lo que es un puro: “Él quería ver a alguien fumando un Porto Real como algo elegante, con esa anilla color rojo burgundy”, dice Alexander, quien explica que de inicio todo fue prueba y error, variando desde una presentación en caja de ocho puros con un paquete de café, hasta una de 12 que con el tiempo evolucionó a cajas de 10 y 20 unidades, como producto establecido.

Para la familia Estrella Pichardo, el objetivo es llevar la marca a otro nivel; misión que se ha logrado gracias a un conjunto de fuerzas, pasión y empeño. Un camino de altas y bajas por el que han transitado, inspirados siempre por su amor a la figura del patriarca.

Vitotario Porto Real

En Porto Real, las ligas se crearon para que el fumador se sienta cómodo, ya sea un aficionado experto, intermedio o novato.

Porto Real Connecticut (línea amarilla), es una mezcla compleja de capa Connecticut Ecuador, capote Connecticut americano y tripa Dominicana y Nicaragua; Porto Real Clásico (línea roja), contiene capa Habano Ecuador, capote Corojo y tripa Dominicana y Nicaragua, y Porto Real Maduro (línea negra), se compone de capa Negro San Andrés México, capote Arapiraca Brasil y tripa que incluye tabaco Ometepe.

Todas ellas se ofrecen en formatos Robusto y Torpedo tradicionales; un Gordito de 4.5 pulgadas, cepo 56, y el tamaño insignia de la marca, el Toro de 6 pulgadas, cepo 54. Se presentan en cajas de 10 ó 20 puros, con precios que varían entre 8 y 15 dólares por unidad, de acuerdo con los impuestos cubiertos por el punto de venta final.

Estrella Tobacco Company

La empresa familiar, desarrollada cerca de Santiago, en la República Dominicana, se dedica al cultivo de tabaco no sólo en el país, sino también en Ecuador y Nicaragua; su procesamiento, que abarca tareas como la fermentación, selección de hojas para tripa, capote y capa, así como a la compra-venta de esta materia prima.

Además, su director, Mario Estrella, se ha encargado de llevar por buen camino la manufactura de cigarros premium tanto propios como para marcas privadas, y la fabricación de otros productos derivados y/o alternativos en la industria. Esto incluye su aportación al mercado, como proveedor de otras compañías reconocidas.

Desde aquí se coordina también la operación de su fábrica en Condega, Nicaragua, donde se presentó la oportunidad de expandir la compañía y se establecieron con socios, destinando a Europa la mayor parte de esa producción. La filosofía familiar sostiene que «uno solo no puede con todo, y ante las necesidades de ambas partes logramos esta alianza de guerreros».

Actor y tabaquero

Alexander inició su formación dentro de las artes escénicas desde niño, sin la ambición de participar algún día en la industria del tabaco, pero siempre guiado por su padre, quien le inspiraba un gran respeto y admiración.

A los ocho años comenzó sus estudios de actuación en la República Dominicana y en 2006 obtuvo una beca que le llevó a continuar su formación en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos. Tres años después, ya como actor profesional, emprendió un viaje a Madrid, España, donde además de cursar estudios especializados en interpretación, producción y dirección de cine y televisión, trabajó de manera paralela en la industria cinematográfica.

De vuelta a Estados Unidos, ahora en Miami, Alexander –quien a la fecha mantiene su carrera actoral– tras participar en distintas telenovelas sintió la necesidad de desarrollar otra actividad que resultara compatible y aportara a su estilo de vida. Así que un día acudió a su padre, quien le hizo ver la oportunidad que existía para conjuntar el ambiente artístico y el tabaco.

«¿Por qué no empiezas algo con el tema del cigarro? Tú eres un actor que vas a representar a la marca y la marca también lo hará por ti. Serás la imagen de Porto Real, tienes el don de la palabra, la personalidad, el porte…”, fueron algunas de las palabras que, cuenta, le dijo don Enmanuel.

Fue así como la carrera de actor y modelo se fusionó con la vocería e imagen pública de una marca de cigarros. “En algún momento me invitaron a modelar para marcas de carros o ropa –continúa–, y mi única condición para aceptar era que al usar un traje tendría un puro en la mano. Nunca me dijeron que no, y al final el cigarro aportaba elegancia al cuadro”, relata.

Poco a poco su gusto personal se fue desarrollando y pasó de fumar sólo en los eventos a encontrar un gran disfrute, como hoy en día, a raíz de la que califica como una de las experiencias más importantes de su vida: compartir una fumada con su padre y hermano, en la terraza familiar: “Si me preguntaran por algo que quisiera repetir, sin duda elegiría ese momento con ellos en cualquier terraza, donde fuera…”.

United Tabac

En 2013 Alexander inició una nueva etapa en su vida dentro de la industria del tabaco, con la fundación de United Tabac, una empresa «360 grados» dedicada a la importación, exportación, representación, distribución y comercialización de productos de tabaco en general. “Le nombramos así por nuestra idea de unión y el afán de aportar a una industria tan exigente, a la que muchos quieren entrar”, detalla.

Explica que este negocio es como un catálogo de soluciones para quienes incursionan en el Mundo del Tabaco, brindando apoyo y acompañamiento a las marcas que buscan llegar a la mayor cantidad de tiendas y Cigar Lounge posibles. «Además, les ofrecemos servicios profesionales de almacenamiento y cuidado de sus productos una vez en Estados Unidos, así como asesoría, educación y apoyo en cualquier tema que requiera solución».

Pero no es algo creado de la noche a la mañana como una idea de emprendimiento, sino con muchas ganas, dedicación, pasión y compromiso con el trabajo: «El sello familiar que define a los Estrella Pichardo”.

El futuro de la marca

Para Porto Real, las posibilidades de crecimiento son infinitas, transitando por distintos estados de la Unión Americana y con planes de conquistar el mercado Europeo en países como España, Suiza, Italia, Francia, Letonia, Alemania, Monte Negro, etcétera. Pero también en el Líbano, Dubai o África y China, a donde ya se ha enviado producto y se espera llegar con mayor fuerza.

Los planes también incluyen consolidarse en el mercado interno de la República Dominicana, “pero más allá de pensar sólo en ventas, también queremos aportar a una industria y a un estilo de vida lleno de energía positiva, educación y buen gusto”.

Entonces, el Norte de Porto Real, de los Estrella Pichardo, es llegar a quienes fuman con este sello familiar y darles algo que aporte a su disfrute. Más que conquistar el mundo, conquistar a las personas; amistades que permitan establecer relaciones duraderas.

Para septiembre próximo preparan el lanzamiento de Estrella Premium Cigars, una marca que será cien por ciento dominicana, con precios asequibles, en capas Habano y Maduro, con formato Toro. Pero también está Cinema, una propuesta enfocada en el mercado moderno, al aficionado al cine y al tabaco, en el que los personajes que fuman proyectan una gran personalidad. Tal es el caso de Clint Eastwood, o de películas como Scarface y El Padrino.

Esta marca abarcará las líneas de diferentes formatos y/o vitolas especiales. “Una cartera más grande que Porto Real, con precios accesibles y la creatividad del cine”, señala Alexander, con referencia en su carrera actoral.

El tiempo es oro

Para Alexander, la vida junto a don Enmanuel estuvo siempre llena de aprendizaje, y una frase que le escuchó constantemente fue: «El tiempo es oro, aprovéchenlo». Destaca que un gusto compartido por todos fue el de los relojes, una joya elegante que representa siempre algo especial, como por ejemplo el premio a un buen negocio. A su padre le gustaban, pero él, incluso, los colecciona.

Entonces, junto con su hermano surgió la idea de crear una línea privada de cigarros que se acompañara de un reloj, y lo que inicialmente sería un regalo familiar se transformó en un producto completo que pronto será parte de su catálogo regular, bajo la línea Enmanuel Estrella. Se trata de un humidor con 30 cigarros capa Corojo –la favorita de su padre–, acompañados de un Grand Seiko color marrón, edición especial El Tiempo es Oro, Porto Real.

«El color de este reloj es para darle un toque de tabaco», se inspira en el que mi padre utilizaba frecuentemente», complementado con algunos elementos de carácter simbólico y especiales para la familia.

Herencia verdadera

Alexander describe entonces ese hogar, en el que doña Yadira, su madre, ha sido siempre un apoyo fundamental e incondicional. Además del amor y empatía con su padre, «siempre ha puesto sobre la mesa que las cosas se deben hacer bien, aunque nos lleve tiempo. Ella ha sido una inspiración, nuestra razón para avanzar y el origen de nuestro empoderamiento».

Reconoce también a su hermano Mario, columna vertebral del desarrollo de la empresa en la República Dominicana, gracias a sus conocimientos sobre el tabaco. «Le debemos el haber podido establecernos en un mercado tan grande y tan pequeño a la vez, al que nos incorporamos para llegar a ser una compañía consolidada».

En el caso del propio Alexander, se trata de quien promueve y maneja los negocios de la familia, al encargarse del emprendimiento de los nuevos proyectos que han comenzado incluso desde cero, como es el caso de United Tabac.

Cuando Yanira se sumó a la ecuación como Mercadóloga y Administradora de Empresas, lograron implantar el orden y estrategia necesarios para presentarse como una compañía completa tanto en la República Dominicana como en Estados Unidos. «Ella no sólo aporta a la estética y al Marketing de todos nuestros productos, sino al desarrollo y crecimiento empresarial».

Y así, juntos –tal y como los elementos que aparecen en la anilla de su marca– han podido dar forma y acrecentar lo que podría definirse como una herencia verdadera.