La sombra sobre Nicaragua

Desde hace un mes, el Gobierno de Estados Unidos analiza la posibilidad de imponer “aranceles adicionales de hasta 100 por ciento sobre algunos o todos los productos de Nicaragua”, de forma “inmediata o por fases, durante un periodo de hasta 12 meses”. De concretarse la propuesta, hecha por la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), se reconfiguraría el mercado de los cigarros premium en ese país, que es el principal mercado del mundo.

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¿Por qué? La razón es sencilla: en 2024 Estados Unidos importó 430 millones de cigarros premium, de los que casi 60 por ciento proviene de Nicaragua. Es decir, que seis de cada diez cigarros que se fuman en Norteamérica son nicaragüenses, y la medida en ciernes significaría un duro golpe no sólo para el país centroamericano, sino para el mercado interno de EE.UU., al menos en cuanto a su lógica u operación en el corto plazo.

Los aranceles implicarían, por ejemplo, que un cigarro nicaragüense que un fumador adquiere actualmente por, digamos, 12 dólares, de pronto aumentaría al doble, perdiendo competitividad y, por ende, ventas.

Por lo pronto, los productores se preparan. Hemos hablado con varios amigos y clientes, quienes comentan que en este momento están aumentando su producción y exportando la mayor cantidad posible de cigarros y tabaco a sus almacenes, buscando tener la mayor cantidad de producto ante la posible entrada en vigor de la medida, o incluso la posible expulsión de Nicaragua del Tratado de Libre Comercio con Centroamérica.

Pero donde hay incertidumbre también hay oportunidad. Actualmente el mercado mundial de los cigarros premium se mueve de formas que aún no terminan de consolidarse. Baste mencionar la apertura de la región asiática, que día con día cobra más relevancia, así como la entrada en escena de mercados como el árabe, que este mes celebra la segunda edición de The World Cigar Show, en Dubái, o incluso África, como opción.

También está Latinoamérica, que cada vez cobra mayor relevancia con países que experimentan un incremento en su consumo, como Colombia, Venezuela, Chile, Argentina o Brasil; destinos considerados cada vez más por distintas marcas.

Por supuesto, se trata de alternativas que implican inversiones a largo plazo y prácticamente representan una apuesta que no muchos están dispuestos a hacer frente a un mercado consolidado, como el de Estados Unidos. Nada está decidido aún, pero la sombra de la amenaza se yergue sobre el principal país productor de cigarros premium.

En contraparte, la medida abriría las puertas a los productores de la República Dominicana y Honduras para aumentar sus exportaciones a EE.UU., lo que podría implicar que empresas asentadas en Nicaragua decidan mudar sus operaciones, por ejemplo, a esos países.

La moneda está en el aire.