Miguel de Cervantes; Don Quijote de la Mancha

Vitolas de la maca Álvaro, de una serie de 107 vitolas. En el reverso todas llevan una pequeña descripción de un capítulo del Quijote. La Fábrica de Tabacos Álvaro fue una destacada empresa canaria, ubicada en La Laguna, Tenerife, España.

 

Miguel Luis Manrique

Vitolfilia

Miguel de Cervantes Saavedra

Nació en Alcalá de Henares el 29 de septiembre de 1547 y murió en Madrid el 22 de abril de 1616. Fue un novelista, poeta, dramaturgo y soldado español, famoso por su novela satírica Don Quijote de la Mancha, publicada en dos partes, en 1605 y 1615.

Esta obra es considerada por muchos como la primera novela moderna, debido a su innovadora estructura narrativa, el desarrollo realista de los personajes y la exploración de la ilusión frente a la realidad.

Ubicada entre las mejores obras de la literatura universal, su cantidad de ediciones y traducciones sólo es superada por la Biblia.

Hijo de un cirujano de modestos recursos, Cervantes se enfrentó desde muy temprano a la inestabilidad económica que marcó su vida itinerante. En 1571, pese a estar enfermo, luchó como marinero en la Batalla de Lepanto, a bordo de la galera La Marquesa. Sufrió heridas que dejaron su mano izquierda permanentemente incapacitada; una lesión a la que se refería con orgullo, por el honor que le había reportado.

En 1575, durante su retorno a España, fue capturado por piratas mahometanos y pasó cinco años cautivo en Argel, intentando escapar en múltiples ocasiones antes de que su familia pagara su rescate, en 1580.

Una obra universal

“En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor…”. Leer estas palabras lleva nuestro pensamiento a rememorar una de las más grandes creaciones de la literatura universal: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha.

A Miguel de Cervantes se le debe el honor de haber creado una obra cuya repercusión jamás hubiera imaginado.

La primera parte de Don Quijote de la Mancha se publicó a inicios de 1605. Su efecto sería tal que, bajo el seudónimo de Alonso Fernández de Avellaneda, se publicaría en Tarragona, años más tarde, una continuación apócrifa de la obra.

Ello conllevaría que el propio Cervantes se animara a terminar la segunda parte de la obra, enriqueciéndola con nuevos episodios y trama; secuela que vería la luz en 1615, un año antes del fallecimiento del genio de Alcalá.

La obra ejerció gran influencia sobre la narrativa europea –antes, incluso, que sobre la española–. Pero no sólo eso… También tuvo gran impacto en la propia historia del arte.

Múltiples manifestaciones artísticas, dentro y fuera de España, se han sucedido en la representación de escenas de El Quijote. Sirva de muestra la espléndida serie de tapices encargada por Felipe V a la Real Fábrica de Tapices de Madrid, y realizada sobre cartones por Andrea Procaccini y Domingo María Sani.

Escenas como Don Quijote armado caballero, la aventura del titiritero y adivinanzas del mono adivino, el manteo de Sancho, la batalla contra los molinos de viento o la aventura de los rebaños, son sólo algunos ejemplos de cómo se han representado las más diversas partes de esta creación universal, sobre variados soportes. Las colecciones de las instituciones museísticas bien se hacen eco de ello.

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