La conexión cubana de Rossella De La Ville

Dama Del Santo Sepulcro de Jerusalén y empresaria

Dra. Anastasia Psomiadi

La vida de Rossella De La Ville es un tapiz tejido con hilos de aventura, pasión y conexiones profundas. En este diálogo nos deja ver su amor por Cuba y nos habla sobre su papel como Embajadora de Relaciones Internacionales, así como su amistad notable con Eduardo Rivera Irizarri, un hombre que jugó un papel fundamental en el mundo de los habanos

Un encuentro inolvidable

«Hace unos 18 años decidimos ir de vacaciones a Cuba y fue amor a primera vista –cuenta Rossella–. La gente, sus sonrisas y su hospitalidad me envolvieron; me sentí como en casa».

Durante ese viaje determinante, en la Casa de Partagás, en La Habana, conoció a Reza, un hombre carismático con el que entabló amistad y su vínculo se fortaleció a través de los cigarros. «Recuerdo con cariño que fue maravilloso. Decidí entonces aprender todo lo que rodeaba ese mundo», agrega.

En la actualidad Reza no es sólo un amigo, sino un miembro de su familia: «Es el padrino de nuestro hijo, un gran hombre con un gran corazón y el número uno del mundo entre los conocedores de los habanos» declara orgullosa.

Con esta anécdota, Rossella ejemplifica las conexiones profundas que los puros han traído a su vida, pues a su alrededor ha creado uniones importantes que marcan su vida. Gracias a sus frecuentes viajes a Cuba ha fortalecido sus vínculos con la isla y su gente.

Hace más de una década, tuvo el honor de convertirse en Embajadora de Relaciones Internacionales entre Italia y Cuba a través de la Fundación Foedus, una organización que tiene como objetivo principal promover la cultura y la empresa italianas dentro y fuera del país, junto con los valores de la solidaridad y colaboración con los más necesitados. «Un sueño hecho realidad», dice.

Conexión con el Vaticano

Su relación con el Vaticano está profundamente arraigada en su familia y educación. «Crecí en una familia de prelados en la que aprendí mucho. El sentido de la espiritualidad es muy importante para nosotros y hay un gran sentido de responsabilidad hacia la comunidad cristiana».

Rossella también ha tenido el honor de convertirse en Señora del Santo Sepulcro de Jerusalén, un cargo supervisado directamente por el Papa. Dice que esta posición no ha cambiado ni influido en su trabajo; se trata de ayudar a los necesitados y esto se corresponde con un sentimiento verdadero que guarda en lo profundo de su corazón.

Durante la conversación se toma un momento para contemplar su vida y expresa: “Doy gracias a Dios por esta hermosa vida que me ofrece». En medio de estas reflexiones, recuerda con cariño el día que tuvo el privilegio de compartir una comida con el Papa en Santa Marta. Una experiencia que, con una sonrisa cálida, califica como «el mejor almuerzo de mi vida».

Conociendo a Eduardo

Los viajes a Cuba también le permitieron acercarse al notable Eduardo Rivera Irizarri, quien fue director de la famosa fábrica de Cohiba, cerca de El Laguito. de 1966 a 1970, y jugó un papel fundamental en el mundo del habano. «Su historia es increíble –continúa Rossella–. La invención de Eduardo de los Lanceros, el cigarro de Fidel Castro, es legendaria».

La amistad con este personaje se profundizó con el paso de los años y Eduardo se convirtió en un padre para ella. «La vida me enseñó que si eres una persona de corazón puro y no piensas sólo en la fama y el arribismo, los cubanos siempre te recordarán».

Su pasión por los habanos no sólo ha sido una fuente de disfrute personal, pues la ha impulsado hacia una posición distinguida como una de las 50 presidentas de Partagás en el mundo. Es un gran honor, testimonio de su dedicación y experiencia, y por ello expresa su agradecimiento sincero a personas amigas como Grecia Quiñones, cuyo apoyo y camaradería han jugado un papel fundamental en su éxito.

Más allá de los logros profesionales, Rossella también ha fomentado una relación estrecha con la reconocida familia Robaina. Una conexión que va más allá del mero negocio, pues refleja el profundo respeto y aprecio entre ella y quienes llevan uno de los nombres más respetados en la industria.

Mirar hacia el futuro

Cuando se le pide consejo, destaca la importancia de ser uno mismo: «La singularidad, el ADN de cada uno de nosotros y la simplicidad son la clave de la verdadera elegancia». Destaca también la importancia de la familia y la cultura, el valor de la honestidad, el corazón abierto y la educación.

“Familia y cultura son parte integral de nuestras identidades y brindan una base para el desarrollo de valores como la honestidad, el corazón abierto y la búsqueda de la educación; cualidades que no sólo moldean a los individuos, sino que también contribuyen al mejoramiento de la sociedad en su conjunto”, afirma.

Mirando hacia el futuro, Rossella reflexiona sobre los desafíos de los últimos años y la importancia de vivir con serenidad, felicidad y devoción. Por ello reconoce el papel fundamental que Roberto, su marido, ha desempeñado a su lado.

Para concluir nos da noticias interesantes, como la construcción de un nuevo salón en el Hotel De La Ville Relais en Roma, Italia. «No sé lo que me deparará el futuro, pero aceptaré cualquier cosa».

M & M RESORT S.R.L.S.

Hotel De La Ville Relais / Ristorante De La Ville

Via Porto Romano 36. Fiumicino Roma, Italia. www.hotelsdelaville.net / www.delaville.net

La Maison De La Ville

Via Partenope, 19 int. 51. Massa Lubrense, Napoles, Italia. www.lamaisondelaville.net