Francisco Matos… En defensa del Tabaco

Además de CEO de Matos Cigar Company, así como miembro destacado de la Asociación Dominicana de Cigarros y Tabaco (Adocitab), Francisco Matos Mancebo es un hombre que mantiene un compromiso político y social con un sector que históricamente ha sido «muy maltratado», en un país donde el Gobierno sólo le ha puesto atención durante estos últimos años.

Siempre polémico, sostiene que el tabaco es dominicano y argumentos le sobran. Pero una preocupación mayor son las políticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que han permeado en casi todos los países y toman forma en leyes antifuma y abusos respecto del cultivo del tabaco. Un movimiento impulsado principalmente por las entidades dirigidas y propiedad de quienes buscan extender el consumo de Cannabis.

En contraste, en la República Dominicana se promulgó la Ley 341 de 2022, que declara al tabaco y al cigarro como Patrimonio Cultural: «Es el único país del mundo donde se ha logrado eso, y ha sido a partir de dos o tres años que hemos avanzado, porque lamentablemente aquí se era anti tabaquista, y todavía hay programas de televisión que prohíben hablar de tabaco».

De acuerdo con Francisco Matos, no se puede confundir el tabaco puro con el cigarrillo, como hacen quienes «persisten en embromar al tabaco per se. La idea es cambiar la mentalidad de los dominicanos, de la gente de las escuelas de Medicina, que hacen creer a los muchachos que tener un puro en la mano es símbolo de muerte».

Por ello insiste en que una cosa es el cigarrillo, y otra, el cigarro de tabaco puro. «Fumar un buen puro es símbolo de vida; incluso es medicinal, por el relax que provoca, ya que el estrés se mantiene como enemigo número uno de la salud».

Francisco Matos no apela al rigor científico, porque admite que en realidad no se ha estudiado, pero argumenta que el cigarro puro con el cuidado necesario en su calidad –lo que puede incluir hasta el tabaco para Andullo– ha mostrado estadísticamente un aumento en la longevidad. Se refiere a que personas de una generación que lo fumó están sobrepasando los 90 años, cuando la esperanza de vida en el país es de 76 años.

Refiere que durante su periodo como Diputado representante de la provincia de Santiago –que le valió el título no oficial de Diputado del Tabaco–, el país obtuvo un reconocimiento al alcanzar un récord de producción de cigarritos a máquina, y este resultado arreció la discusión de antifuma total en el Congreso; la sinrazón. “Descubrí que muchas personas, incluso presidentes y funcionarios, impulsaban leyes de este tipo por inconsciencia”.

Por ello reconoce el interés del presidente Luis Rodolfo Abinader en la industria tabacalera, pues fue el primer funcionario de alto nivel en acudir a un evento dedicado al tabaco, como el Dominican Cigar Fest –que organizado por la Adocitab celebró su edición inicial en junio de 2022–, en el que se reconoció a Tamboril como la Capital Mundial del Cigarro y se erigió el monumento respectivo.

Aunque a pesar de los resultados de este Gobierno con la creación de una Mesa del Tabaco instituida por el Ministerio de Industria, el Instituto del Tabaco y el Banco Agrícola, entre otras dependencias, “persisten aún retos muy grandes por enfrentar para seguir compitiendo y ser el país hegemónico del tabaco en el mundo”.

Francisco Matos habla entonces de la necesidad de fortalecer a la Asociación, de tal suerte que cuando otros gobiernos lleguen reconozcan al sector tabacalero como una fortaleza económica que pica los mil 500 millones de dólares en divisas al año, es un importante generador de empleos y tiene un potencial extraordinario, especialmente después de la pandemia del Covid-19.

«Son variables que se pueden logar en la medida en que hagamos valer la fuerza de nuestra agrupación –continúa–, y el pueblo vea al tabaco, materia prima del cigarro dominicano, con distintos ojos y mentalidad… como lo que es, un amigo de todos nosotros». Y confía en que un evento como el Dominican Cigar Fest contribuirá a este propósito al mostrar los nuevos nombres, líneas y ligas de cigarros que llegarán a los paladares de todo el mundo.

«Por eso decimos que lucharemos hasta que el pueblo dominicano entienda el impacto social, económico, político y patriótico del tabaco. Entre todo ello, la cultura y la economía son los aspectos más relevantes de este cultivo, que defenderemos a capa y espada, haciendo valer la Ley que se aprobó para declararlo Patrimonio», agrega.

En ese sentido, Francisco Matos expone la necesidad de aprovechar la ocasión y pedir al Gobierno que siga poniendo atención y haga su parte para que la Ley no sea una simple escritura, letra muerta, sino un compromiso para impulsar a esta industria, abrir mercados y se contribuya a suavizar algunas normativas impuestas por otros países.

No es fácil seguir adelante cuando se enfrenta la prohibición en el nivel internacional, apoyada por la imposición de imágenes que muestran al tabaco como el mayor enemigo del hombre; un símbolo de muerte, aunque carezcan de sustento. La publicidad es otro elemento que ha jugado un papel fundamental en la difusión de estas ideas, creando imágenes negativas en las personas.

«Contra esto estamos luchando –dice Francisco Matos–, pues el tabaco ha sufrido una persecución histórica, de manera prácticamente abusiva, sin discriminar qué implica un tabaco puro, sin químicos, y olvidando los beneficios de un cigarro ante el estrés. Como dice  Hendrik Henke Kelner: ‘El cigarro es mi soporte emocional, mi salud mental’.»