Emilia Salinas, Desbotonado, Con amor y paciencia

Emilia Salinas es una joven hondureña egresada del bachillerato, que a los 24 años encontró una oportunidad laboral en Placencia Tabacos, empresa agrícola del Grupo Plasencia en Danlí, municipio del departamento de El Paraíso. Encargada de lotes de desbotonado, esta experiencia le animó a continuar con sus estudios de licenciatura en Administración y Desarrollo Empresarial.

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Aquí, en el Valle de Jamastrán, la empresa opera cinco fincas grandes, que junto a dos más ubicadas en otros departamentos suman una superficie cercana a mil 500 manzanas –poco más de mil hectáreas–. Desarrolla la producción de semillas y plántulas, siembra de tabaco, corte y cosecha, y en las casas de curado, el secado y prefermentación de las hojas.

Emilia es oriunda precisamente de este valle, donde aún reside, y la mayor de cuatro hermanos de una familia encabezada por su madre, viuda, profesora de primaria. Es la primera que se relaciona con el tabaco, y cuenta que el año pasado, en la página web de la empresa, encontró la vacante de «Encargada de Lotes de Desbotonado», que finalmente obtuvo.

El proceso de desbotonado consiste en quitar los brotes a la planta: el primer hijo, el segundo y así… los que pueda haber sobre el tallo, donde ya desarrolló las primeras hojas. Entonces, se deshija y retira la parte donde va la flor, para alentar el engrosamiento y ampliación de las hojas.

Sobre su función, Emilia explica que consiste en monitorear y verificar que el personal realice el procedimiento de manera correcta, de acuerdo con los parámetros establecidos, «con una buena manipulación de la hoja del tabaco». Por el momento se encarga de dar seguimiento a dos lotes, en los que trabajan alrededor de 140 personas, en su mayoría mujeres.

«También hay hombres, pero me relaciono y estoy más enfocada en las mujeres, que tienen mayor capacidad para desarrollar este trabajo por su delicadeza, ¿verdad? Y porque nosotras hacemos las cosas con amor, con paciencia y cuidado, se podría decir».

No es una labor que se realice durante todo el año, así que el resto del tiempo supervisa los lotes, de acuerdo con lo que el jefe de la finca le asigne.

Para Emilia, quien fuma puros de manera ocasional, trabajar en esta empresa ha representado un cambio tanto en lo profesional como en lo personal, «pues me motiva a seguir adelante y desarrollar una experiencia en el rubro agrícola al adquirir conocimientos sobre el cultivo y su manejo».

Afirma que independientemente de la carrera que uno elija, siempre podemos aprender, y que en su caso conocer sobre el tabaco “ha sido una experiencia laboral muy bonita».

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