Azua Cigars… orgullosamente azuano

En el Mundo del Tabaco existen innumerables homenajes a familias, personas y fechas, pero el caso de esta historia se relaciona con una provincia: Azua. De hecho, la marca lleva incluso en su elegante anilla la forma de esta municipalidad, ubicada al sur de la República Dominicana. Así, Bernal Figueroa y Julio García rinden homenaje a su tierra natal y ponen en el mapa internacional a un lugar que en 1751 fue destruido por un terremoto, pero que hoy se alza no sólo con un cigarro que le homenajea, sino por un gran potencial tabaquero que augura un futuro prometedor.

Como muchas marcas boutique, Azua Cigars, surgió durante la pandemia, cuando el cigarro dominicano detonó un boom de pequeñas empresas tabaqueras y cambió de forma nunca antes vista el panorama para los fumadores en la isla, con la proliferación de Cigar Lounges, terrazas para fumar, tabaquerías y puntos de venta que robustecieron y consolidaron el mercado interno del cigarro premium emergente.

Bernal Figueroa, azuano hasta la médula y un enamorado de su tierra, cuenta que esa región de la isla, con mucha cultura, ha pasado por diversos procesos históricos, y “ponerle Azua a nuestro cigarro tuvo el objetivo de promover la provincia turísticamente y servir de soporte a su comercialización, además de brindar conocimiento sobre toda la cultura e historia que tiene detrás”.

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Y para comenzar, fue poner el mapa en una anilla hermosa, ya que buscaban algo inusual, poco convencional: “que fuera totalmente original e invitara a fumar y rendirle honor a nuestra tierra, un sello que para nosotros fue importante desde el día uno”.

Dice que Azua es una de las pocas provincias del país donde se cosecha y se siembra tabaco, especialmente para el Andullo típico dominicano, “pero desde hace unos años se están haciendo pruebas y gracias al apoyo que está brindando el Intabaco (Instituto del Tabaco de República Dominicana) junto con el Gobierno, se han hecho varios estudios para sembrar otros tipos de semillas”.

Esta región hace frontera con algunas provincias que hoy incursionan en la industria del cigarro, como es San Juan de la Maguana, donde se implementa el Plan San Juan, que busca convertir la zona en una nueva Tamboril. “Actualmente hay fábricas o marcas grandes que ya están cosechando, por lo menos en Azua, y hasta ahora todos los ejercicios han resultado muy buenos”.

Afirma que San Juan y Las Matas de Farfán son proyectos muy ambiciosos, con una línea de producción impresionante, “al punto de que en la misma finca no se permite fumar cigarro, ya que se puede reproducir una bacteria en las hojas que es muy difícil erradicar. Increíbles, todos los controles y el manejo de la calidad que están aplicando actualmente; es de admirar”.

Aficionado con conocimiento

Bernal trabaja en el sector bancario desde hace 12 años, y como muchos productores la tradición tabaquera en la familia comienza con él. Sus inicios con el tabaco se remontan a 2007-2008, y fue gracias a su hermano que conoció esta cultura maravillosa de la que quedó prendado, como casi todos los que descubren el Arte del bien fumar.

Cuando lo llevaron al primer Cigar Lounge, “todo lo que esto implicaba me hizo seguir investigando, fue una conexión y amor a primera vista, porque el tabaco tiene algo que nos cambia, un conjunto de factores como conversaciones amenas, excelentes cigarros, buenos tragos y la camaradería que pueden tener personas que, sin conocerse, se encuentran en el lugar. Entonces, la conversación surge y quien llega en ese momento y no nos conoce piensa que somos amigos de muchos años. Pero es la cultura del cigarro, que te invita a participar de esos encuentros y aprender sobre todos los temas. Es para mí un engranaje que te envuelve para ser partícipe, aunque claro, todo parte de fumar un cigarro”.

Siguió visitando los pocos lugares que había entonces para fumar, hasta que en 2012 realizó un curso de iniciación al mundo del cigarro y pudo “verlo con otros ojos”. Comenzó un proceso de aprendizaje más técnico acerca de la siembra, cosecha, regiones, curado, fermentación, añejamiento y todo el proceso que conlleva elaborar el producto. “Estamos hablando de que, en la industria, llevo de lleno alrededor de 14 años. Mi intención al inicio fue ser un aficionado con conocimiento, y con esa visión me introduje en la industria.

Emprender en pandemia

La idea nació en julio de 2020, justo cuando disminuyeron un poco las restricciones de la pandemia y a raíz de conversaciones que sostuvo con dos grandes amigos de Azua; uno de ellos, su actual socio, Julio García, un arquitecto visionario y emprendedor de 40 años, reconocido por su talento creativo y su pasión por el diseño innovador. Pero además de su exitosa carrera profesional, es un fumador apasionado de cigarros, lo que le impulsó a fundar su propia marca boutique junto con Bernal; reflejo de su amor por la calidad y la artesanía. Aunque debió pasar un año antes de poder materializarlo todo, y a principios de 2021 Azua Cigars salió formalmente al mercado

“El proceso ha sido más que todo satisfactorio, porque realmente el público nos ha dado un apoyo increíble, que agradecemos al estar siempre presentes en sus fumadas. No fue fácil, pues resultó costoso, laborioso y requirió de muchas horas invertidas para dar con el diseño de la anilla, iniciar el proceso de producción, colocar el producto y tener ese acercamiento con los Cigar Lounges. Siempre aparecen piedras en el camino, pero nuestra visión ha sido aprender de cada obstáculo y usar la experiencia en un futuro, quedarnos con lo positivo en cada paso”, afirma.

Recuerda que emprender durante la pandemia fue un reto, ya que no sabían qué podría pasar, qué tanto iba a impactar este fenómeno en la economía, y reconoce que involucrar al cliente en la cultura tabaquera fue lo que más les ayudó, junto con la consistencia del producto: “un cigarro que te fumes hoy debe ser el mismo en dos meses… puede variar, ya sea por tu paladar o por el ambiente donde estés fumando, pero sus matices originales deben permanecer”.

En este sentido, agradece el esfuerzo y colaboración que Tabacalera El Puente, donde siempre le permiten estar presente durante todo el proceso, de forma transparente, y elegir sus ligadas en tardes de conversación y visitas a la finca, lo que “nos permite transmitir al producto lo que uno realmente quiere.

“Sin duda, emprender en pandemia fue un reto del cual salimos victoriosos, por la aceptación que tenemos. Vamos a cumplir tres años ahora en julio, y nos queda como resultado que con esfuerzo, paciencia y dedicación todo se puede lograr. No se trata de sólo hacer un producto, colocarlo y vender”.

Las mezclas de los cigarros

Azua tiene actualmente tres blends: La Recta, un robusto terminado en cola de cochino con capa Connecticut Ecuador, de 5 pulgadas, cepo 52; Pueblo Viejo, un Short Robusto capa Habano 2000 Ecuador, 4 pulgadas, cepo 52, y Trilogía, su Toro capa Negro San Andrés, de 6 pulgadas, cepo 56.

De acuerdo con Bernal, si el día se dividiera, La Recta es un cigarro para fumar a media mañana con un café, pero sobre todo un chocolate de agua, “un maridaje fenomenal”. Se trata de un cigarro suave a medio, enfocado en que el fumador pueda percibir no tanto la fortaleza, sino los diferentes sabores que brinda, “y para nosotros eso es primordial”.

Este puro se pensó “para el principiante que quiere entrar a este mundo. La idea es que la fortaleza no le moleste y pueda asociar ese sabor que el cigarro desprende con notas muy peculiares que le hagan volver, y que no invadan ni maltraten su paladar. No obstante, también es totalmente adecuado para un fumador exigente, debido a la evolución que presenta”.

Su nombre se debe a un trayecto que existe llegando a Azua, que es muy famoso en Dominicana y es llamado “La Recta”, ya que se trata de un camino de 12 kilómetros de recta que indica que estás a punto de llegar a esta provincia.

A media tarde o al mediodía, luego de un almuerzo, lo ideal sería probar Pueblo Viejo, que al ser un Short Robusto es una fumada que fácilmente te puede durar unos 45 ó 50 minutos, y que ya tiene cierto cuerpo, muy cremoso.

“En el caso de esta vitola, antes de hacerla visitamos Cigar Lounges para ver qué tanto duraba una persona fumando o qué tiempo le invertía, y nos dimos cuenta de que realmente no todos disponemos de una hora y media o dos horas para disfrutar. Por eso nació Pueblo Viejo, que es una fumada corta para que la gente pueda sentarse un rato, comer, reposar, fumar y seguir con sus actividades cotidianas”.

El nombre es en honor a la primera villa fundada luego de la llegada de los españoles. Aunque destruida por el terremoto de octubre de 1751, sus sobrevivientes migraron y fundaron lo que actualmente es la provincia de Azua.

Y para finalizar el día, sin duda, Trilogía. «Recuerda –añade–, que fue un cigarro que al momento de su elección se buscó con cuerpo y cierta fortaleza, un Full Body que permite a ese fumador experimentado percibir notas como madera, café, cacao… Un puro complejo para quien domina su paladar y que estuvo en el Aging Room casi año y medio.

“Es un cigarro fuerte, pero no invade el paladar ni te maltrata. Puedes hacer el retronasal sin estar preocupado de que te vaya a molestar o amargar, como puede suceder en otros casos. Es ideal para maridar con un whisky o un buen tequila”.

Bernal adelanta que piensan lanzar un cuarto blend con Andullo azuano, y que la nueva vitola estaría lista a mediados de año. A partir de este lanzamiento “vamos a tomar un receso, porque para nosotros es importante tener el feedback de los clientes y entender qué están buscando los aficionados, para entonces ofertarles una opción».

Azua Cigars tiene presencia en Venezuela, en Centroamérica y Sudamérica, y en algunas regiones de Estados Unidos y Europa. Este año buscarán avanzar en la internacionalización de la marca.

Trilogía de esfuerzos

Justo en este punto de expandir su comercialización, Bernal afirma que la sociedad con Julio Fuentes y Jorge Fermín va más allá de vender en la República Dominicana.

“Hemos logrado que el público acepte Trilogía y la acoja como suya. Nuestra visión es llevar esta experiencia de fumar a otros continentes, donde poco a poco hemos incursionado individualmente, pero este año esperamos dar un salto grande, como resultado de negociaciones recientes. Así que nuestro objetivo próximo es llegar al público de otros países, para que puedan apreciar el esfuerzo de los productores boutique dominicanos, pues tenemos calidad suficiente para competir”.