Alto Cerro…Un legado familiar que continúa

Con una producción anual de entre 15 y 20 mil cigarros, Alto Cerro busca entregar lo mejor a un público consumidor al que consideran personas de experiencia, apasionadas por los cigarros. Así destacan su compromiso con la consistencia y calidad en la construcción de cada pieza, que durante la fabricación logra una tasa cercana a cero en su porcentaje de rechazo.

Esta marca es elaborada en las mesas de Industrias Hernández, una fábrica fundada en 1972 con un amplio recorrido en el Mundo del Tabaco, principalmente en su formato de Andullo para mascar, y que tras una pausa retomó actividades de la mano de Armando José Hernández Rodríguez, un hombre decidido a continuar con el legado familiar.

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De acuerdo con el Máster Blender, Fabricio Santiago Durán López, lograr este cigarro fue un pequeño desafío, pues Brayan José Chávez Suriel, dueño de la marca, no era un fumador tan habitual como lo es ahora. No obstante, al venir del negocio de la venta de cigarros sabía lo que deseaba, y tras la presentación y prueba de algunas ligas se alcanzó la meta esperada.

La planeación inició en 2021, pero no fue sino hasta dos años después cuando se decidió colocar el cigarro a full en el mercado, con una participación activa en todos los eventos y ferias posibles. El equipo detrás de Alto Cerro comparte la meta de internacionalizar la marca durante 2024, penetrando en los mercados de Estados Unidos, Europa y Asia, así como en diversos países de Latinoamérica.

Entre sus estrategias de expansión está el próximo lanzamiento de un Box Pressed de 6 pulgadas, cepo 52, con capa Habano y una ligada «sorpresa»que se revelará cuando el cigarro se encuentre al alcance del público. Pero se puede adelantar que se trata de una fumada con mayor fortaleza al Toro galardonado en esta ocasión. Otras vitolas nuevas serán un Belicoso y un formato Short.