Polo Cigars, conciencia y respeto al proceso

Los homenajes y el reconocimiento no son ajenos a esta industria, y para Polo Cigars y su línea Benedicto el compromiso va más allá, pues rinden tributo a quien les obsequió en el pasado el saber en el campo. Por ello, mantienen un compromiso de conciencia y respeto por el proceso, que hace de su cigarro un producto tradicional.

José Miguel Rodríguez es la tercera generación tabaquera en su familia, pero la primera que incursiona en la elaboración de cigarros. Años atrás su abuelo, Aníbal Rodríguez, y su padre, Apolinar Polo Rodríguez, dedicaron su vida a la cosecha del tabaco en la región noroeste del país, donde fueron reconocidos y respetados, dando oportunidad al salto natural: la creación de una marca.

La forma obvia de bautizar a su cigarro se encaminaba hacia su padre, pero las posibles disputas legales con la reconocida mara de ropa y accesorios representaba una dificultad. ¿Quién más merecía crédito en esta travesía de años en la industria del tabaco? La respuesta surgió del recuerdo: Benedicto, un hombre sabio de los campos de Valverde, quien orientó a Polo Rodríguez en la siembra y cosecha de tabaco; apoyo que con el pasar de los años derivaría en el éxito de esta marca, que desde el año 2006 devuelve este favor.

La primera vitola del Benedicto fue un Robusto en capa Negro San Andrés, con tripa Negrito Dominicano; un híbrido entre semillas locales y mexicanas. A esta vitola le siguió el Toro, con capa Habana y una variedad de mezclas de Piloto Cubano, Habana Ecuador, Nicaragua, Criollo 98 y Connecticut.

Actualmente se oferta en tres líneas: Ranch Colection, Origen y Habana, todas ellas de Producción Limitada, pues la cantidad se relaciona con la calidad. La marca se exporta a Estados Unidos y Europa, conservando un poco de producto para el mercado local.

Para José Miguel Rodríguez, estar en el Dominican Cigar Fest es importante porque se trata de una celebración al cigarro dominicano y una invitación a compartir con los diferentes productores y las figuras que dominan en el mercado, personajes y amigos que hicieron de Tamboril lo que es hoy: la Capital Mundial del Cigarro.

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