
Esta historia inició a principios de la década de los setenta, entre los edificios antiguos y calles adoquinadas del suburbio industrial de Red Hook, Brooklyn, donde se encuentra la casa de Widow Jane. Aquí, donde la destiladora y mezcladora principal, Sienna Jevremov, junto con Michele Clark, se ha dedicado a desarrollar pequeñas producciones de whiskeys de gran calidad, que se han distinguido dentro del mundo de los american whiskeys.
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@gorosacigar
Widow Jane surgió de las profundidades de la mina Rosandale, donde obtienen el agua alcalina rica en minerales, resultado del proceso de filtración de la piedra caliza que se encuentra en las profundidades de la mina, que al momento de su destilación da como resultado un whiskey con un sabor más intenso, dulce y suave.
El blend que le comparto en esta ocasión es ensamblado a mano en Red Hook, Brooklyn, con cinco distintos bourbon hechos en Kentucky, Indiana y Tennessee. y cuenta con diez años de añejamiento, sin filtración en frío y 45.5 por ciento de volumen de alcohol. A la vista, se percibe un líquido de color ámbar rojizo brillante, con piernas bien definidas; en nariz, notas de caramelo, ligeras notas herbales, y en boca, notas a vainilla y caramelo, con un sabor final carameloso y ahumado.
Aunque la destilería ha sido objeto de críticas debido a sus procesos, las etiquetas de Widow Jane le han permitido seguir adelante con pequeñas expresiones de gran sabor, retomando las antiguas técnicas para combinar los mejores whiskeys americanos.
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