Dominicana apoya al sector tabacalero: Vicepresidenta

Con el compromiso de seguir acompañando «codo a codo» a todos los integrantes de la cadena productiva, «y seguir avanzando, progresando, aumentando el cultivo y la industrialización del tabaco», la Vicepresidenta de la República Dominicana, Raquel Peña Rodríguez, concluyó su participación en el evento inaugural de la Gran Alianza Nacional Sector Tabaquero y Exportadores (Ganaste).

Manifestó que la producción del país es muy significativa y en el nivel mundial hay una demanda enorme. «Tenemos una tierra fértil para obtener lo que se necesite, porque en la mezcla de un buen puro no puede faltar el tabaco dominicano». Entonces, hay que duplicar, triplicar la siembra y cosecha, porque también se necesita materia prima para cigarrito a máquina y tabaco en rama, para su venta en otros países.

Más que como Vicepresidenta, dijo hablar como Raquel, santiaguera e hija de un tabaquero «que me hizo querer, pero sobre todo respetar lo que es hacer parir la tierra dominicana de una hoja aromática, noble, como decía él que era nuestro tabaco (…) el mejor del mundo».

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Tras saludar al coordinador general de Ganaste, Francisco Matos Mancebo, y autoridades e invitados especiales, relató que ella misma creció en los campos, los ranchos y almacenes de tabaco. «Lo que sé de política, de negocio y de tabaco lo aprendí de mi papá… Sé hacer sartas, y desde niña pude ver que las mujeres somos más de 62 por ciento de quienes trabajan en la producción. En el tiempo del despalille, por ejemplo, quienes lo hacían eran mayormente mujeres, y estoy segura de que sigue así.

«El tabaco es un cultivo familiar que ha impactado directamente la forma de ser de la gente, sobre todo en el Cibao y las demás provincias donde se produce. Así aprendí lo que es el valor del trabajo, porque desde muy pequeña oía el sonido de los pasos, de aquellas botas de quienes salían a las tres de la mañana en la época de cosecha. A mi papá, pidiéndole a Dios que lloviera para que se pudiera sembrar, y en otras ocasiones que dejara de llover, para que el tabaco no se pudriera».

La Vicepresidenta recordó que en 1977 cayó el moho azul y dañó la cosecha en todo el país. «Veía la preocupación de mi papá, porque quebró. Ustedes que aman el tabaco, ¿qué hubieran hecho? Lo que mi papá hizo, estoy segura… Como él siempre fue un buen pagador a los bancos tenía crédito abierto, y en vez de retirarse, pensó: ‘Se dañó el tabaco y la demanda será doble’. Entonces le prestaron, sembró doble y arrancó de nuevo. De eso se trata la vida, de caernos y levantarnos, pero levantarnos con más fuerza, más fe y esperanza».

Raquel Peña se refirió entonces a Luis Abinader, originario de Tamboril (hoy Capital Mundial del Cigarro), y a sus propias raíces, en Villa González. «Eso significa que en el Palacio Nacional tienen ustedes a un Presidente y a una Vicepresidenta para quienes nada de esto es ajeno. En mi caso, pude vivir y darme cuenta del abandono en que todos los Gobiernos habían mantenido al sector, sin darle un lugar y el apoyo que ahora han tenido el campo y los tabaqueros… Apoyo al cien por ciento».

Afirmó que además de la acción del Banco Agrícola, el establecimiento de una Mesa del Tabaco permite el trabajo orquestado de las instancias del Gobierno para que todo el sector tabacalero siga creciendo. Y como vía de desarrollo, «ya que cada uno de ustedes hace posible que nuestra tierra brinde el tabaco, que se industrialice y llegue a todos los rincones del mundo como el mejor puro», destacó de la venta de materia prima.

Antes –continuó–, los cosecheros dominicanos vendían tabaco en rama, pero a través de compañías extranjeras, holandesas y alemanas. «Un día se acercaron a mi papá unos españoles que querían saber el origen de esa materia prima de calidad que recibían. Entonces fueron a Villa González y contactaron a Leocadio Peña Guillén, quien se convirtió en el primer exportador directo…

«Así, mi padre, quien comenzó a cosechar tabaco a los once años con un machete en la mano, pudo seguir adelante, formar una familia decente y educar a sus cuatro hijos, quienes estamos muy orgullosos de él… Un tabaquero como todos los que están aquí hoy».

Finalmente, la Vicepresidenta aseguró: «Recibimos de manera muy humilde su agradecimiento», que se convierte en compromiso de este Gobierno para seguir acompañándolos y avanzar en el cultivo e industrialización del tabaco dominicano.