Francisco Matos, el Diputado del Tabaco

Raúl Melo

Nacido el 4 de Octubre de 1966 en el municipio de Mella de la provincia Independencia –la región suroeste de la República Dominicana que colinda con Haití–, las dotes políticas de Francisco Antonio Matos Mancebo se manifestaron desde temprana edad, pues siendo aún niño ya pregonaba frases en favor de Juan Bosch, quien años después fundó la organización política en que milita: el Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

Creció en los alrededores del lago Enriquillo, en un campo donde la gente se dedicaba a la agricultura y la crianza de ganado; tierras poco fértiles y alejadas donde aparentemente faltaba todo, “pero en realidad, visto en perspectiva sobraba de todo”, dice.

Buscando opciones para salir adelante, a los 18 años partió hacia Santiago de los Caballeros y se matriculó en el programa especial de Ingeniería Agronómica, concentración Producción Animal, del Instituto Superior de Agricultura y la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (ISA-PUCMM). Complementó su vida académica con un Posgrado en Tecnología y Procesamiento de Alimentos, y la Maestría en Gestión Ambiental.

Con esas bases llegó más adelante como funcionario público a dependencias relacionadas con la mejora y fortalecimiento del campo, así como al Instituto del Tabaco (Intabaco). Aunque su única relación con el producto se remontaba a sus abuelos, quienes consumían Andullo –oriundo de la región sur de la isla–, que las personas mayores envolvían en papel para forjar una especie de cigarro llamado pachuché; algo que en su juventud no le atrajo.

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POLÍTICA

La familia de Francisco Matos organizó la estructura del PLD en su comunidad, así que desde los 14 años se involucró en los Círculos de Estudio alrededor de las obras de Juan Bosch, los manuales y la doctrina de la organización. Al llegar a Santiago ya era circulista y llevaba su Carta de Ruta. Así que a la par de la universidad se matriculó en el programa del partido y se incorporó a la Estructura de Dirección Media.

El fraude electoral de 1990 contra Juan Bosch, que llevó a Joaquín Antonio Balaguer a la Presidencia, ocasionó una crisis interna en el PLD. Mientras aguardaba a que “las aguas volvieran a su lugar”, se desempeñó como Director General de Ganadería en el Centro de Investigaciones para el Mejoramiento de la Producción Animal (CIMPA).

Después vivió durante ocho años en Puerto Plata, donde además de fundar el partido –en 1993–, ocupó la Dirección de la Sub Zona Agrícola de Gaspar Hernández. Finalmente, el PLD llegó a la Presidencia en 1996, de la mano de Leonel Antonio Fernández, quien tras un periodo y una derrota retomó el poder en 2004.

INTABACO

Francisco Matos tuvo entonces la oportunidad de llegar al Instituto del Tabaco (Intabaco), donde fundó y fue Director Nacional del Departamento de Anti-falsificación y Anti-piratería de Puros: “Un nombramiento que me llevó a ligarme de lleno a este mundo, del que no he salido a partir de entonces y me ha permitido degustar miles de cigarros”.

Inició así una lucha –que hizo personal– por la mejora del sector tabacalero, haciendo frente a los falsificadores que dañaban el buen nombre de la República Dominicana en el nivel internacional. Cuenta que en Tamboril era práctica común que algunos torcedores fabricaran cigarros sin cuidado o calidad alguna, a los que colocaban anillas de marcas reconocidas.

En sólo dos años logró incinerar más de 54 mil cajas de falsificaciones de marcas como Monte Cristo, Romeo y Julieta, Partagás, Macanudo, Cohiba, Fuentes y Davidoff. “Abusaban del prestigio y derecho de los propietarios, además de perjudicar a toda la industria nacional. Estos puros llegaban incluso a conocedores, de manos de alguien que los había adquirido en la isla”, afirma.

DIPUTADO

Continuó su actividad política como Jefe de Campaña de Julio César Valentín, quien una vez electo presidió la Cámara de Diputados. Francisco Matos fue su Asesor y más tarde Asistente Especial Político y Enlace con la Provincia de Santiago. Cuando su jefe se convirtió en Senador, ocupó la vacante para defender al cigarro, al tabaco y los buenos humos en la República Dominicana.

Sus antecedentes profesionales y defensa de la industria le valieron el título no oficial de Diputado del Tabaco, y como tal hizo frente al Proyecto de Ley que pretendía prohibir su consumo –prácticamente en todo lugar–, aun cuando el país es una potencia mundial del ramo. “Descubrí que muchas personas, incluso presidentes y funcionarios, impulsaban leyes de este tipo por inconsciencia”, cuenta.

Como el apoyo oficial al sector era nulo, durante diez años impulsó reformas para cambiar la percepción que se buscaba imponer desde fuera del país sobre tabaco y puros, que hoy son Patrimonio Cultural. “Confundir fumar cigarrillos con degustar cigarro puro es un problema muy serio –continúa–. Parafraseando a Hendrik Henke Kelner, ‘del cigarrillo el consumidor se hace esclavo, mientras que en el cigarro, el consumidor es dueño de su propio placer’.”

Además, recuerda haber sostenido que en un mundo moderno, donde la vida pasa de forma tan acelerada y el estrés es el principal enemigo, degustar un cigarro puede resultar beneficioso para la salud, por sus propiedades relajantes.

ADOCITAB

Sin ser de su partido, reconoce el interés del presidente Luis Rodolfo Abinader en la industria, ya que fue el primer funcionario de alto nivel en acudir a un evento dedicado al tabaco, como el Dominican Cigar Fest –que en junio de 2022 celebró su edición inicial–, en el que se reconoció a Tamboril como la Capital Mundial del Cigarro y se erigió el monumento respectivo.

Pero a pesar de los resultados de este Gobierno con la creación de una Mesa del Tabaco instituida por el Ministerio de Industria, el Instituto del Tabaco y el Banco Agrícola, entre otras dependencias, “persisten aún retos muy grandes por enfrentar para seguir compitiendo y ser el país hegemónico del tabaco en el mundo”.

Este festival fue organizado por la Asociación Dominicana de Cigarros y Tabaco (Adocitab), de la que Francisco Matos es Director Técnico Operativo, además de miembro del cuadro dirigente. La agrupación, que reúne a más de 60 empresas micro, pequeñas y medianas, busca alentar al sector tabaquero con miras de futuro, y con sus demandas –como fuerza de cohesión social– ha logrado que el Gobierno se fije más en el sector.

“Nuestro objetivo es impactar al tabaco de manera positiva en el proceso de siembra, cosecha y calidad de la materia prima –continúa–, de igual forma que la cantidad y el cumplimiento de estándares en los cigarros emergentes de muy diversas marcas, fuera de las once que están en la Asociación Dominicana de Fabricantes de Cigarros (Procigar) y que son las más famosas”.

Con referencia en dicho evento –que el año pasado congregó a más de 12 mil visitantes, 62 empresas de tabaco y relacionadas, e instituciones del Estado–, anuncia que el Dominican Cigar Fest, Tamboril 2023, tendrá lugar del 10 al 12 de noviembre próximos, y hasta el momento se han inscrito más de 70 expositores. “Arraigar esta celebración y el concepto de Capital Mundial del Cigarro llevará tiempo, pero avanzamos en ello”.

EMPRESA

Desde 2011, un año después de ingresar a la Cámara de Diputados, Francisco Matos se propuso tener una marca para compartir sus gustos y placeres con otros aficionados. Pero el proceso de cata para conformar las mezclas –hecho con mucha seriedad–, le tomó cerca de seis años. Así, en 2017 nació Matos Cigar Company, empresa bajo la que registró las marcas Congressman 328, Matos 39 y Bad Cat.

La presentación, que causó gran expectativa, se hizo el jueves de Corpus Christi ante más de 300 asistentes, entre amigos y amigas, senadores, diputados, etcétera. No obstante, decidió poner a la empresa en pausa, ya que la situación de la industria en el país demandaba un Diputado del Tabaco y no otro Empresario de Tabaco. “La ética me dictó que para tener voz cantante en la Cámara no debía ser juez y parte”.

Luego de 2020, cuando terminó su encargo, la reactivación de la compañía se demoró nuevamente, ahora por la pandemia de Covid-19, y fue un año más tarde cuando “todo pudo al fin ver la luz a pesar del compromiso político, las condiciones mundiales de salud y algún desaguisado más con proveedores de cajas y anillas”.

TRES MARCAS

Congressman 328, que alude su época como Diputado y el número de su oficina en la Cámara, se presenta en dos vitolas: Gran Toro, 6 pulgadas, cepo 54 (anilla Oro), y Doble Robusto, 5 pulgadas, cepo 54 (anilla Plata); ambas en capa Negro San Andrés, con tabacos de cuatro años de cosecha.

Matos 39 recuerda su edad al iniciarse como aficionado y las notas del primer cigarro que conquistó su paladar, con tabacos de cuatro años de cosecha. Sus vitolas son Toro, 6 pulgadas, cepo 52 (anilla Azul), y Robustico, 5 pulgadas, cepo 50 (anilla especial) con capas Habano 2000 claro, Connecticut o HBA, así como Robustos oscuro y natural, de 5 pulgadas, con cepos 52 y 54 (anilla Roja).

Finalmente Bad Cat, inspirado en los dibujos animados de su niñez y las características de un gato, pues debe degustarse lentamente para evitar un aruño. Incluye capas Negro San Andrés (anilla Oro) y Habano 2000 claro o rosado (anilla Plata), en formatos Gran Toro Pigtail y Belicoso; ambos de 6 pulgadas, cepo 54, con tabacos un poco más fresco.

CONGRESSMAN

Aunque Francisco Matos se siente orgulloso de todas sus marcas, es claro que guarda especial cariño por Congressman 328, la liga número 77 del sexto año de pruebas entre grupos de fumadores. Se nombró así gracias a su amigo Franklin Ureña, quien además de sugerir la palabra en inglés preguntó si los diputados tenían algún número de identificación.

En más de un escrito de su autoría, le describe como el cigarro de última generación con mayor impacto entre los fumadores experimentados. Y por ello, la Nueva Generación del Buen Gusto.

Elaborado bajo un proceso que se respeta solemnemente, desde los tabacos escogidos y cada uno de los tratamientos de la hoja, hasta su manufactura por artesanas de Tamboril –siempre la misma pareja de tabaqueras– y prueba de succión, la homogenización de la mezcla guarda el reposo y añejamiento debidos. “Estándares de la más alta calidad que le otorgan la categoría premium”.

Combina cuatro variedades de tabaco de semilla cubana para la tripa, un capote especial de la misma semilla cosechado en Santiago y capa Negro San Andrés importada de México; todos con cuatro o más años de cosecha. Su homogenización de humedad relativa se logra tras nueve meses de reposo en el Cuarto Frío.

Sus dos vitolas ofrecen una degustación de 60 a 70 minutos, con “bocanadas cremosas y abundante humo rico en sabores y aromas, que deja un paladar limpio, libre de amoniaco y alquitrán”. De fortaleza media hacia arriba, posee notas sobrias a café tostado, chocolate amargo, tierra fresca y madera, mientras que su ceniza, de color blanco perla, produce una pirólisis tipo diamante.

DIFERENTES

De acuerdo con Francisco Matos, las tres marcas de Matos Cigar Company abarcan productos distintos al resto del mercado; puros boutique elaborados por tres Master Blender diferentes, lo que garantiza la satisfacción de una gama amplia de paladares. “Ninguna liga es para una persona en particular, sino para cualquiera que busque disfrutar”.

El stock anual, de 25 mil piezas, tiene como tope 150 mil, pues nos guía “la convicción de respetar cada proceso”. Un respeto que se hace extensivo a los trabajadores, quienes son los mismos desde el inicio y reciben una paga fija independientemente de la cantidad de puros que elaboren, porque esta compañía prefiere obtener menos unidades, siempre y cuando sean de calidad superior.

Actualmente los puros se distribuyen en países como España, Italia, Estados Unidos, Puerto Rico y Haití, pero ya se trabaja para su introducción próxima en Las Bahamas, Grecia y Líbano.

FUTURO

Francisco Matos no da por concluida su carrera política, pues como cualquier ciudadano comprometido con los problemas sociales del país –especialmente los que tienen que ver con los sectores agropecuarios– su aspiración es llegar a la Presidencia. “Tras años de lucha frente a quienes pugnan en contra del tabaco, la misión no está completa y la defensa del producto nacional debe continuar”, aclara.

En cuanto a la industria, observa un relevo interesante protagonizado por hijos de los empresarios tabaqueros, quienes están incluyéndose en el negocio; situación que se suma al cambio radical en muchos jóvenes que fumaban cigarrillos o hookah (pipa árabe), y ahora están degustando cigarros con una actitud nueva. “Esto garantiza un mercado mundial amplio a los empresarios responsables que mantengan la calidad del cigarro dominicano: el Mejor del Mundo...”.