
Con 20 años de trayectoria cumplidos, desde 2005 Lily Wang se aventuró de lleno en el Mundo del Tabaco; primero, con la fundación de la revista Cigar Ambassador publicada en China, negocio que se diversificó para incluir una tienda, un club y un festival bajo el mismo nombre, y recientemente su Tobacco Queen Cigars.
Buscando involucrarse en cada aspecto de la industria, una década más tarde la visión empresarial de esta mujer llevó a su empresa rumbo a la actividad agropecuaria en una de las Zonas Francas de la República Dominicana, desde donde se cristalizó el objetivo de producir tabaco y, más adelante, su propia línea de cigarros.
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Más que negocio, es una pasión
Después de dejar atrás una vida en el negocio de las finanzas y las inversiones, en 2005 Lily Wang se convirtió en directora y editora de su propio medio de comunicación, un producto mediante el cual buscaba esparcir y fomentar en China la Cultura del Tabaco por la que ella se había sentido atraída años atrás.
Su entrada a la industria nunca estuvo marcada por el dinero o la frialdad de un negocio, sino por un interés genuino que data de 2003, cuando el calor, aromas y sabores cremosos de un Partagás D4 encendió su pasión por el tabaco premium.
En 1994, Lily tuvo la oportunidad de viajar a Cuba y la República Dominicana, donde conoció la industria desde su interior, pero al ser aún joven para empezar a fumar, su interés no despertó del todo.
Confiesa que nunca ha probado un cigarrillo, pero durante sus años dentro de la industria de las finanzas y las inversiones, las ocasiones para observar a alguien fumar un cigarro no faltaban, “de hecho, hay una película que retrata el tema planteando de que, si estás dentro del negocio de las inversiones, tienes que fumar cigarro y más si la anilla es color rojo, como lo es el caso del Partagás D4, que para la cultura China significa suerte”.
Atenta al mercado –como ha estado siempre– y con un producto que empezaba a despuntar dentro de la población, Lily no paraba de recibir correos de nuevas aficionadas y aficionados encantados por la Cultura del Cigarro y todo lo que implicaba, pero había una curiosidad común: dónde fumar y dónde comprar.
Así, buscando satisfacer la necesidad, en 2006 surgieron la tienda y el club Cigar Ambassador, con sucursales en las ciudades de Shanghai, Pekín, Shenzhen y Macao, diversificación empresarial que en 2012 dio lugar a la creación del Cigar Ambassador Festival, un evento anual dedicado a fomentar y fortalecer la Cultura del Tabaco en China.
Su particular visión emprendedora la llevó a dar el siguiente paso con la siembra y procesamiento de tabaco en 2014 con instalaciones ubicadas dentro de la Zona Franca de Tamboril, Santiago de los Caballeros, República Dominicana, desde donde la empresa realiza negocios con otros países productores como Nicaragua, Ecuador, Honduras, México y China, por supuesto.
El tabaco no tiene género
Para Lily Wang, la industria del tabaco no tiene género y no hay razón para creer que se trata de una actividad exclusiva para hombres, como bien lo ha demostrado el creciente número de aficionadas presentes en cigar lounges, ferias, eventos y redes sociales, así como de mujeres al frente de marcas y empresas del ramo.
Como ejemplo, ella comparte el caso de la industria cosmética, en la que, aun cuando se elaboran y comercializan productos usualmente utilizados por mujeres, el CEO puede ser hombre. Esta historia, considera, se replica en la industria de la moda o de la comida, otro par de temas que se consideran tradicionalmente de índole femenino.
“No hay por qué pensar que una empresa de tabaco no pueda ser dirigida por una mujer”, añade, y destaca que el CEO de la marca cosmética probablemente no consuma los productos que vende, mientras que ella sí lo hace con los cigarros y ello representa una ventaja competitiva.
Para Lily, conocer tu producto es fundamental, y para lograr las mejores mezclas dentro del catálogo de Cigar Ambassador, su paladar ha pasado por los sabores de muy diversos tabacos provenientes de todas las zonas productoras del mundo. “Tú no puedes llegar a lo mejor si no has conocido todas o la mayor parte de las posibilidades”.
En este sentido, destaca que, como CEO de su marca, ella tiene la obligación de probar sus productos, fumar a diario y estar pendiente del mercado como consumidora también.
Tiempo, la mejor inversión
En 2016, Cigar Ambassador inició la producción de sus propios cigarros bajo las marcas Tobacco Queen, elaborados en la República Dominicana; Luz de Masalla, en Nicaragua; y Leyenda de Copán, en Honduras, pero no fue sino hasta 2024 cuando inició su comercialización.
Esto es ejemplo de que, en los negocios, pero sobre todo en el Mundo del Tabaco, la paciencia es fundamental para alcanzar el éxito. “Para que un cigarro sea de calidad, necesita pasar por un proceso de añejamiento y eso es lo que hicimos durante todos estos años durante los cuales recibí muchas ofertas de compra, pero siempre las rechacé”.
El inicio de Lily en la industria como productora estuvo marcado por años de experiencias adquiridas con base en la prueba y el error. “Fueron 10 años de experiencia que costaron muchos recursos, se puede decir que compré esas experiencias a lo largo de una década, pero es normal en los negocios y más en uno tan tradicional como el del tabaco”.
Y explica que esta particularidad tal vez sea la razón por la cual la mayoría de las empresas de tabaco son negocios familiares, pues tienen claro que para alcanzar el éxito se requerirá de varias generaciones poniendo su esfuerzo en ello. “El tabaco no se convertirá en negocio de la noche a la mañana”.
De mujer a mujer
Lily Wang es consciente de la responsabilidad que tiene sobre sus hombros al liderar una empresa como Cigar Ambassador y orgullosamente comparte que durante la próxima edición de la feria comercial de la Premium Cigar Association (PCA) su marca será patrocinadora del PCA Woman, un evento dedicado a las mujeres dentro de la industria.
En este sentido, destaca el papel femenino dentro del Mundo del Tabaco, donde los campos y las fábricas dan empleo a miles de mujeres. “Por ello necesito expresar mi respeto por estas mujeres, que también se destacan como fumadoras dentro de los clubes”.
De igual forma lo hace con el talento especial que por naturaleza tienen para distinguir aromas y sabores, habilidad que les ha brindado un lugar especial dentro de la industria. En su experiencia personal, detalla que antes podía identificar cigarros como Cohiba o Fuente, por sus sabores particulares, pero ahora, tras años de entrenar el paladar, es capaz de identificar la procedencia y variedad del tabaco.
Finalmente, reafirma que este negocio no se trata de dinero, y comparte que, como cada año, asiste a las galas de Procigar y otros eventos como el Festival del Habano, en Cuba, o Puro Sabor, en Nicaragua, para participar en las subastas. “A través de estas subastas benéficas e iniciativas comunitarias he buscado contribuir de manera significativa, reconociendo que la gratitud siempre debe ir acompañada de la acción”.
No es moda, sino pasión
Para Lily, fumar un cigarro no es una moda, sino un estilo de vida, una manera de relajarse después de un largo día de trabajo, siempre acompañado de café, algún destilado, te chino y hasta agua.
Y señala que disfrutar de un buen cigarro no debe ser por moda, por un look o para postear una fotografía en Facebook o Instagram; por lo contrario, se necesita tener pasión por el tabaco y este producto artesanal: el cigarro.
“Con la edad, el gusto se va definiendo cada vez más, tal vez en mis 30 elegía un saco Chanel por ser un Chanel, así como un Cohiba por el simple hecho de serlo; pero hora busco la comodidad de la prenda más allá de la marca, así como los aromas y sabores en un cigarro sin importar nombres”.
Gratitud y Reflexión sobre los 20 años de Cigar Ambassador
Este 2025 marca el aniversario veinte de Cigar Ambassador, trayectoria que le ha llevado a los principales países productores de tabaco y puros del mundo. Durante estas dos décadas, Lily ha tenido el privilegio de aprender de algunos de los mayores expertos en tabaco de la industria, recibiendo orientación y conocimientos invaluables que han moldeado profundamente su comprensión y apreciación de este arte.
Después de 20 años de dedicación incansable a la industria del tabaco, Lily Wang no muestra señales de detenerse. ¿Qué audaces movimientos hará a continuación? «Manténganse atentos…»






