Más prohibiciones de tabaco(*)

Conforme el concepto Prohibiciones Generacionales de Tabaco (GTB, por sus siglas en inglés) avanza en Estados Unidos y el mundo, también se intensifica el debate sobre su impacto en la salud pública, las libertades personales y el futuro de la industria.

Estas restricciones pretenden erradicar el consumo de tabaco en generaciones futuras e impiden comprar productos de tabaco a los nacidos después de cierta fecha, sin importar su edad. Tampoco diferencian el consumo masivo de tabaco y el uso ocasional o festivo de cigarros premium.

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Es crucial oponerse proactivamente a estas políticas, que se extienden rápidamente en Estados Unidos. Por ejemplo, la ciudad de Aspen, Colorado, aprobó en 1987 la primera prohibición de fumar en interiores y restaurantes, y tres años después, San Luis Obispo, California, lo hizo con los edificios públicos. Para el año 2000, esas ordenanzas locales habían proliferado en todo el país.

Ante el surgimiento de más legislaciones nacionales e internacionales sobre GTB, el senador por Massachusetts Paul Frost (R-Worcester) presentó la iniciativa H-2166, para que las Juntas de Salud locales no prohíban la venta de productos de tabaco sin la aprobación municipal o del Concejo de la ciudad.

La legislación de Frost enfrenta al poder de individuos no electos para decretar prohibiciones radicales, sin la opinión de sus constituyentes. Responde a la decisión del Tribunal Supremo Judicial de Massachusetts, que a principios de año determinó mantener la restricción generacional de Brookline, que impide vender tabaco a cualquier persona nacida después del 1 de enero de 2000. Otros municipios buscarían aplicar prohibiciones similares.

Mientras tanto, en el Reino Unido el nuevo gobierno laborista reavivó el debate sobre las prohibiciones generacionales de fumar. Aunque meses atrás la industria celebró una victoria, al abandonarse el plan del ex primer ministro Rishi Sunak, quien buscaba implementar una GTB, el tema resurgió como prioridad en la agenda política y se espera una propuesta similar.

El número creciente de estas prohibiciones en el mundo plantea grandes preocupaciones sobre los derechos individuales y el alcance de la autoridad gubernamental, destacando la erosión de la autonomía adulta por grupos de interés específicos.

Además de la libertad personal, la adopción de prohibiciones generacionales de fumar es un riesgo para la industria del cigarro premium. Aunque por definición se dirigen a un sector más joven que la edad promedio de los consumidores, pueden cambiar el panorama actual: Fabricantes y minoristas podrían cerrar sus puertas, para no enfrentar un futuro incierto.

Esta lucha contra las prohibiciones no sólo busca preservar un sector empresarial; se trata de salvaguardar el derecho de las personas a disfrutar de los placeres de la vida, sin limitaciones innecesarias y excesivas. La amenaza de las GTB persistirá en EE.UU., y en 2025 estará nuevamente en el centro de atención, al iniciar un ciclo legislativo estatal.

La industria del cigarro premium debe mantenerse unida, con un mensaje claro: cualquier enfoque regulatorio debe guiarse por el respeto a la tradición, la moderación y la elección personal, y no por prohibiciones generales que no reconocen las complejidades del uso y disfrute del tabaco.

(*) Con base en el texto de Cody Carden, Cigar Rights of América, en: https://cigarrights.org/generational-tobacco-bans-a-growing-focus-in-the-us-worldwide/