José Blanco. La cátedra de El Profesor

Superando el medio siglo como fumador y tras más de 40 años en la industria del tabaco premium, don José Blanco la define como “la más hermosa del mundo, ya que en ella no eres juzgado por el color de tu piel, tus creencias religiosas, el precio de tu cigarro o tu actividad y clase social. Cuando estamos en el Lounge todos somos iguales”.

En este marco de inclusión e igualdad, una parte de las tareas que ha asumido es llevar información y educación a cada persona involucrada en el mundo de los buenos humos: desde el estanquero hasta el consumidor, para que los conceptos y las ideas impregnadas en cada liga lleguen lo más integro posible al conocimiento y paladar de las y los aficionados alrededor del mundo.

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A lo largo de su carrera José Blanco se ha desempeñado dentro de las filas de La Aurora, Joya de Nicaragua, E. P. Carrillo y recientemente con Carlito Fuente Jr., a quien le unen 35 años de amistad. Son etapas de su vida en las que se ha desarrollado no sólo como Master Blender o directivo, sino como un diseminador del conocimiento alrededor de la importancia del tabaco y de las implicaciones de elaborar un buen cigarro.

Durante una entrevista breve con integrantes de Humo Latino en el piso de exhibición de la feria comercial de la Premium Cigar Association (PCA) 2023, El Profesor nos imparte lecciones: la primera, para destacar que cualquier persona puede crear una liga excelente una vez, pero muy pocas empresas consiguen mantenerla por más de 100 años –como algunas familias lo hacen–, ya que no es cosa fácil.

La segunda se relaciona con los principales requisitos para lograr éxito dentro de la industria del tabaco premium, que se resumen en dos palabras: Calidad y Consistencia, pues a pesar de la constante evolución del mercado siguen siendo los temas de mayor relevancia.

Nos ofrece también su opinión sobre el cigarro “Puro”, un término que técnicamente se diferencia de lo idiomático, porque en algunos países equivale a cualquier cigarro. Explica que para ser considerado así, es necesario que el tabaco utilizado en tripa, capote y capa sean del mismo país. En cambio, para la denominación “Vintage”, los materiales utilizados deben sumar a la consideración anterior, el proceder de la cosecha de un mismo año.

Finalmente, José Blanco hace una afirmación que cualquier aficionado debería tener muy en cuenta: Todos los países producen buenos cigarros, no hay unos mejores que otros. Y explica que sus diferencias –porque estas sí existen–, radican en los distintos suelos, las variedades de tabaco y los procesos de fermentación y añejamiento, además de la liga.

También destaca que para formarse un paladar bien entrenado es necesario probar de todo y familiarizarse con estas diferencias: “Nunca vas a desarrollar tu paladar cuando te quedas con un solo tipo de tabaco”, afirma.

Sobre la relativamente reciente denominación del tabaco como Patrimonio Nacional en la República Dominicana, José Blanco reconoce la labor y esfuerzo de la clase política de su país, pues hay quienes notaron la importancia del tabaco y, especialmente, la diferencia que existe entre los puros y los cigarrillos.

“Los fumadores y productores de tabaco somos las personas más perseguidas del mundo por los gobiernos de los distintos órdenes –agrega–, y parece que en el resto del planeta no se dan cuenta de que los cigarros no son cigarrillos, sino un producto cien por ciento natural”.

Por ello, considera que este logro no es único de la República Dominicana, sino del Mundo del Tabaco por igual, pues se trata de un paso más al que ahora se suma el reconocimiento del cigarro como un producto distinto, quedando fuera de la regulación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) en Estados Unidos.