Casa Caraballo. La calidad de las marcas Boutique

Con tabacos de alta calidad procedentes de Nicaragua, Casa Caraballo es una empresa boutique que inició operaciones en 2018 con la línea 828, cuyo nombre hace referencia al salario de su dueño, Mario Caraballo, cuando trabajaba como Consultor de Seguridad para una compañía multinacional. El logotipo, con dos flechas cruzadas, es un elemento de la Unidad del Ejército a la que perteneció cuando fue soldado.

La marca se presentó durante el Trade Show TPA 2019 y se desarrolló en Estados Unidos, “pero desafortunadamente tuve un tropiezo con mi ex socio y entonces cambié todo el sistema de manejo y operación; más estricto, pero flexible al mismo tiempo”, narra.

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Durante los últimos dos años Mario ha desarrollado líneas nuevas, como La Campeña, en homenaje a todas las mujeres que han trabajado por siglos en la industria, desde los procesos de cultivo y curado del tabaco hasta el rolado de los puros; una tarea en la que definitivamente son las mejores. “No se les había dado el reconocimiento que merecen y pensé en hacerlo”, agrega Mario.

Cuenta que perfeccionar esta liga les tomó casi 18 meses, pero se obtuvo un gran cigarro. También colabora con dos fabricantes que hacen tabacos para empresas de las grandes ligas de Estados Unidos, pero no habían podido llevar sus productos al mercado. Además de presentar esas marcas, les alienta a integrarse a la Boutique Cigar Association (BCA), con la que colabora por vez primera.

Destaca que la organización reunió en su booth a 16 marcas este año “y luchamos por llegar a los consumidores que gustan de buenos tabacos”. También habla sobre la creencia generalizada de que las grandes marcas son las mejores del mundo, pero muchas “pequeñas” ofrecen puros más cuidados que los manufacturados en volúmenes altos, de miles o hasta millones.

“Nosotros tenemos tabacos iguales o mejores y los damos a precios más bajos. En lugar de 18 ó 19 dólares tenemos un promedio de 8.75 a 13 dólares en estados como California, donde es más caro. La mayoría de las boutique cigars que se fueron a trabajar con empresas de grandes ligas lo han pagado, porque cuando el cocinero no se queda en la cocina, el resultado no es igual”, dice, con referencia en la consistencia del producto.

Por ello, pide a los consumidores que no se dejen llevar sólo por la etiqueta, sino que pregunten y tengan siempre la mente abierta para probar algo nuevo, mejor: “Verán que encuentran tabacos buenos, con notas increíbles, y los fumarán con gran placer”.