Cutler’s Stagecoach, Verdadero American Whiskey

Gracias a la herencia familiar de cuatro generaciones, hoy contamos con una destilería apasionada que produce whiskey, ginebra y vodka de excelente calidad en California, Estados Unidos.

*Recuerda los whiskeys transportados en las antiguas diligencias al viejo oeste…

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Gonzalo Romero S.

@gorosacigar

La historia de la familia Cutler es una de tantas que surgieron en la Unión Americana a principios del siglo XX, durante la fiebre del oro, cuando Duke Cutler abrió un bar en la ciudad minera Angeles Camp. Sin embargo, debido a su baja rentabilidad decidió trasladarlo a los pies de la montaña Sierra Nevada, al oeste del Parque Nacional de Yosemite.

Al estallar la Primera Guerra Mundial, Duke se enlistó en la Fuerza Aérea, y a su regreso encontró que estaba en vigor la Ley Seca o prohibición de las bebidas alcohólicas. Entonces se dedicó a producir y comercializar moonshine, como se llamó al licor ilegal destilado en las granjas durante la noche –a la luz de la luna–, para mantenerse a salvo de las autoridades.

Fue un negocio exitoso, pues estos destilados no sólo llegaban a los ciudadanos sedientos; también los consumían policías, jueces y hasta el mismo gobernador de California.

Terminada la prohibición, Duke siguió su sueño y durante los años treinta abrió nuevamente su negocio, Duke’s Bar, y años después inauguró Cutler’s Family Liquor Store, para vender licores de alta calidad de la zona. Gracias al éxito obtenido, en 1943 abrió su segunda tienda, The Bottle Shop.

Al regresar de la Segunda Guerra Mundial, su hijo Bob, quien sirvió como piloto bombardero –por ello el logotipo de Cutler’s incluye unas alas–, la familia incursionó con éxito en la producción de whiskeys, vodka y ginebra. También mantuvieron sus licorerías, reconocidas por la oferta de productos de calidad.

Debido a modificaciones en la legislación, a mediados de los años ochenta se vieron obligados a cerrar el negocio, pero a inicios de 2020 Ian Cutler rescató la herencia familiar en Santa Bárbara, California, con la idea de producir espirituosos dignos de compartir…

Actualmente encontramos ginebra, vodka y el whiskey de la marca, de entre los que elegimos el Stagecoach, True American Whiskey.

Con 40 por ciento de volumen de alcohol y derivado de una mezcla de whiskey ligero de ocho años, con alto contenido de maíz, y un bourbon puro de tres años con alto contenido de centeno, tenemos a la vista un líquido de color oro claro, amarilloso a contraluz. En nariz recibimos notas de vainilla y caramelo, y en boca es suave, con un final a miel fácil de entender.

Cabe mencionar que cada lote se mezcla y embotella a mano, con maestría, en Cutler’s Artisan Spirits: una historia y origen que se mantienen.

Debido a la legislación vigente, al provenir de Santa Bárbara este whiskey sólo puede adquirirse en el estado de California. Pero si tiene la oportunidad, no deje de probarlo, ya que resulta suave y relajado, perfecto con hielo o simplemente servido en un vaso.

Le recuerdo que la gratitud es una expresión que aumenta la felicidad y atrae el éxito.

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