
El reto de la industria tabacalera de Honduras es apoyar, impulsar y ayudar a crecer a los micro, pequeños y medianos productores de cigarros premium, es decir, a las marcas emergentes y boutique, afirmó el fundador de la Tobacco Products Association (TPA) y CEO de BAMF Cigars, Ismael Rodríguez Oliván.
En el marco del panel de expertos “La Industria Tabacalera de Honduras: Retos y Oportunidades” en la octava edición de Fuego & Barrica, habló de las estrategias que deben seguir los pequeños y medianos productores hondureños para ingresar con éxito y sostenibilidad en los competitivos mercados de Estados Unidos y Europa.
Ismael, dueño de las factorías Rodríguez Oliván Cigar Factory (ROCF) y quien ya sumó a productores hondureños que pronto harán sus primeras exportaciones a Estados Unidos, ofreció una mirada externa sobre la calidad del tabaco de Honduras y el camino para escalar negocios boutique, y apuntó a una paradoja recurrente en muchos países de América Latina:
“Como fabricante de puros independiente, me fascina y me encanta la hoja de tabaco de Honduras, pero la realidad es que el tabaco hondureño es mucho más conocido y valorado por los expertos extranjeros fuera de sus fronteras que por ellos mismos”.
Por ello, recomendó implementar campañas educativas agresivas a nivel local para que el consumidor hondureño aprenda a apreciar, consumir y hablar con orgullo de la enorme riqueza agrícola y cultural que se produce en sus valles.

“El potencial de Honduras es inmenso y la llama ya está encendida. Lo que hace falta es atreverse a hacer aquello que los demás no quieren hacer, probar ideas disruptivas con valentía y empujar con fuerza nuestras marcas boutique hacia el exterior.”
Para los microproductores que aspiran a crear y lanzar su propia marca al extranjero, Oliván reveló que el verdadero secreto reside en la originalidad de la liga y la rigurosa planificación del inventario.
El gran error de las marcas emergentes es lanzar un excelente puro sin asegurar la provisión de las mismas hojas para el futuro. “No sirve de nada crear un blend original y excelente si sólo tienes capacidad para producir 50 ó 100 cajas. Un puro artesanal de alta gama debe garantizar el mismo sabor, fortaleza y aroma año tras año. El creador de una marca debe sentarse y planificar su inventario de materia prima con un horizonte de tres o cuatro años hacia adelante, no pensar únicamente en el mes siguiente”.
De igual forma, aconsejó que un inversor externo o productor local que busque expandirse debe invertir agresivamente en dos frentes: abrir mercados “puerta por puerta”, hacer networking directo, e implementar un control de calidad implacable.
Explicó que la parte más difícil del negocio no es la exportación en origen, sino la importación en la aduana de los Estados Unidos. “Si logras establecer una logística impecable y un control de calidad verificado, los oficiales de aduana sabrán que tu producto viene de una fábrica confiable y no detendrán los contenedores, facilitando un flujo comercial constante y exitoso”.
Sobre la TPA, una asociación conformada hace dos años con el fin específico de agrupar a los pequeños productores y marcas boutique lideradas por minorías o mujeres, dijo que su objetivo en Honduras es sumar marcas boutique y emergentes para brindarles asesoría directa y facilitarles el ingreso de sus cigarros a los Estados Unidos, potenciando el crecimiento mutuo sin sacrificar la identidad artesanal.






