Honduras necesita entorno Business-Friendly para competir: Eiroa

Existen desventajas competitivas que impiden a Honduras explotar su verdadero potencial en el mercado mundial de puros premium, afirmó el director de CLE Cigar Company, Christian Eiroa, al instar al gobierno hondureño a dejar de lado la excesiva burocracia y a crear un entorno genuinamente favorable para los negocios (business-friendly) si desea competir en igualdad de condiciones con su vecino, Nicaragua.

En su intervención durante el panel “La Industria Tabacalera de Honduras: Retos y Oportunidades” en la octava edición de Fuego & Barrica, compartió cifras contundentes que evidencian el estancamiento relativo del sector en Honduras. 

“Hace alrededor de 17 años Honduras exportaba 15 millones de puros más que Nicaragua. Hoy en día, Nicaragua cuenta con unas 64 fábricas y exporta cuatro veces más que Honduras, donde apenas operamos entre 11 y 12 fábricas de gran escala”. 

Eiroa atribuyó esta diferencia a la velocidad de los trámites, ya que mientras que en Nicaragua la aprobación de una zona libre o un régimen de importación temporal toma apenas 48 horas, en Honduras los empresarios deben esperar meses o incluso años de trabas administrativas.

Igualmente, expuso los inmensos desafíos de capital que afronta un productor, pues al duplicar la producción de cinco a diez millones de puros requiere un capital de trabajo líquido de aproximadamente dos millones de dólares destinados exclusivamente a sostener el inventario de materia prima en curado. 

En ese sentido, criticó que la banca nacional preste únicamente a través de líneas de crédito rígidas con plazos fijos, en lugar de ofrecer líneas de crédito rotativas flexibles, como las existentes en Estados Unidos.

Aunado a que Honduras carece de un sistema de seguros agrícolas y educación para pequeños campesinos. Sembrar 300 acres de tabaco, afirmó, representa una inversión de 1.5 millones de dólares en un periodo de cuatro meses, y ante plagas como el moho azul, sequías o excesos de lluvia, el productor hondureño enfrenta una pérdida total sin respaldo financiero, a diferencia de otros países. 

Tampoco se cuenta con una densa base de cultivadores independientes certificados: “República Dominicana tiene seis mil cosecheros independientes y Nicaragua tiene mil 500. En Honduras nos vemos obligados a importar tabaco de fuera porque no tenemos suficientes cosecheros locales certificados. El gobierno debería apoyar con la construcción de casas de curado comunitarias de 75 mil dólares para fomentar la agricultura del tabaco”.

Finalmente, Christian Eiroa enfatizó la necesidad de infraestructura logística para atender a compradores internacionales. Con el traslado del aeropuerto a Palmerola, el viaje terrestre de los clientes a Danlí se incrementó significativamente. Por ello, solicitó formalmente al gobierno la construcción de una pista de aterrizaje en el Valle de Jamastrán. 

“Si logramos que un cliente extranjero aterrice directamente en el valle en media hora, en lugar de un largo viaje por tierra, el dinamismo de ventas y el turismo internacional se dispararán. El gobierno es el que nos puede ayudar o impedir avanzar. Necesitamos un Estado que coopere, que entienda las necesidades de la industria y nos dé la agilidad y las flexibilidades necesarias. Danlí es hoy la urbe con menos desempleo del país gracias al tabaco; si nos apoyan, podemos crecer exponencialmente”, concluyó.