Festival del Habano, Edición XXIII

#MYHABANOSMOMENT

Sofía Ruiz / Embajadora de Habanos México

“Sabe a Cuba, huele a Cuba…”, una frase que se hizo realidad para todos los aficionados y apasionados durante la edición XXIII del Festival del Habano, pues a partir del 27 de abril, la capital de la isla se convirtió –durante una semana– en la gran anfitriona de una cultura que se extiende en el nivel mundial gracias a unos de sus productos insignia: El Tabaco Negro Cubano.

Más de mil asistentes provenientes de 110 países disfrutaron de las diferentes actividades que Habanos S.A. preparó para enaltecer y rendir homenaje a tres de sus grandes marcas: Montecristo, Bolívar y Partagás.

Entre los primeros eventos, la Feria Comercial reunió a 260 expositores de diez países, seguida del Habanos World Challenge. una competencia que se ha posicionado en el corazón de los amantes del Habano, debido a su exigencia para los participantes. En esta cuarta edición triunfó el equipo de Grecia, integrado por Antonis Pasparakis y Efthimios Karachristianidis, quienes vencieron al representativo de Kuwait en sus tres pruebas: duelo, exposición del tema y maridaje a ciegas.

El recibimiento a todos los invitados fue espectacular. La noche de bienvenida se celebró en el Club Habana; una velada musical con la actuación del Dj Leo Milano y una representación teatral a cargo del grupo Fusión Mimos, entre otros grandes artistas cubanos encargados de transmitir la emoción del encuentro.

Ante más de mil apasionados, Habanos S.A. presentó la nueva vitola de la Línea Montecristo Open: Montecristo Open Slam, de cepo 52 x 164 mm de longitud. El catálogo la describe en empaques de 15 y 20, que complementan al vitolario regular de la línea: Montecristo Open Eagle (54 x 154 mm), Montecristo Open Regata (46 x 135 mm), Montecristo Open Master (50 x 124 mm) y Montecristo Open Junior (38 x 110 mm).

Los copresidentes de Habanos S.A., Maritza Carrillo González y Luis Sánchez-Harguindey Pardo de Vera anunciaron la renovación de la imagen de la línea Open, tanto en el logotipo como en las anillas, en las que el color verde adquiere mayor protagonismo.

Para compartir la Cultura del Habano, todos los participantes en el Festival tuvieron la oportunidad de visitar Pinar del Río, una de las zonas de cultivo más importantes en la isla, considerada La Meca del tabaco cubano. Las vegas estaban en su momento cumbre, a punto de cosechar las hojas para su posterior traslado a las Casas del Tabaco, donde se someten al proceso de curación e inicia la magia del Habano.

El festival avanzó. La marca Bolívar y la red internacional de franquicias La Casa del Habano fueron homenajeadas durante la noche intermedia, en el salón de Protocolo El Laguito, donde se celebró el 121 aniversario de la fundación de la marca, que sin duda es un referente cuando se habla de fortaleza en el tabaco.

Durante la noche tuvieron lugar una presentación de bartenders y un espectáculo de Flyboard, así como concierto de música cubana y afrocubana en directo, de la mano de Brenda Navarrete, el Trío Jazz, Oliver Valdez, Jóvenes Clásicos del Son y María Victoria. El concierto de cierre estuvo a cargo de Arnaldo y su Talismán.

El momento cumbre de la noche fue la presentación de la vitola Bolívar New Gold Medal (cepo 48 x 165 mm) que se ofrece en un estuche de diez unidades y retoma el romanticismo de los años 60, cuando esta edición se lanzó al mundo. La presentación cubre 60 por ciento de la capa con papel dorado.

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