Falsificaciones, copias e “idénticos al original”

GOLOSARIO

CigarVoss

No sé si en tu país pasará lo mismo, pero en el mío (Chile) y me atrevería a decir que en toda Latinoamérica, sufrimos de una terrible enfermedad, una que provoca conseguir algún artículo al menor precio posible. Es ahí que en los portales de ventas online proliferan los famosos productos “idénticos al original”, las tiendas de perfumes “semioriginales” (nunca he entendido qué quieren decir con eso), etcétera. ¿Ya ves para dónde quiero ir? Sí, efectivamente, el tabaco no se libra de estas prácticas tan deseadas. Todos quieren su par de audífonos inalámbricos de la famosa marca de la manzana mordida, pero pocos los quieren o pueden pagar. Es en este momento en donde vienen al rescate los “idénticos al original”: mostrar a la gente como si tuvieras algo caro o deseado, cuando en realidad es solo una copia.

Todo quedaría casi en la humorada al no adentrarnos en el tabaco, ya que este tiene que pasar por distintos cuidados de salubridad, los cuales, en los “semioriginales” no tenemos certeza de que sean realizados. A saber:

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 Conservación

No es sorpresa para nadie decir que toda bodega en donde se guardan distintos productos sufrirá de plagas las cuales deben ser combatidas. Las marcas invierten recursos en sus controles, lo que no podemos asegurar que una persona que fabrica tabacos falsos realmente realice. Si su fin es sacar la tajada más grande posible, dudo que tengan la más mínima preocupación en este aspecto. Cucarachas, todo tipo de bichos, ratas y los desechos de estos mezclados con esos tabacos destinados a las falsificaciones. 

Fermentación y añejamiento

Dichos procesos son de suma relevancia para tratar a nuestra amada hoja, ya que se encargan, entre otras cosas, de reducir las toxinas presentes de forma natural en la planta. Reducción de nicotina y amoniaco son solo algunos de los efectos producidos por la fermentación y añejamiento. Al fumar un producto falsificado estás consumiendo un producto potencialmente venenoso y no apto para el consumo humano.

La tripa

La tripa de las falsificaciones pueden tener de todo. Personalmente me he encontrado con hojas de plátano, pelos, palillos y en el mejor de los casos, tabaco molido y pelusas.

Hasta ahora no he conocido marcas del nuevo mundo que sean falsificadas, por lo que nos salvamos por ese lado, pero en cuanto a Habanos SA la cosa cambia sustancialmente. 

En mi país es una epidemia la cual combato con todas mis energías. A todo aquel que veo fumar falsos, se lo dejo saber y le sugiero que no lo siga fumando o que bote el resto (en el caso que ya haya fumado la falsificación). Algunos lo toman muy bien, pero hay otros que les pega en el ego y no están dispuestos a terminar su mala práctica. Como te decía en el comienzo. Debido a esta enfermedad. reflejan estatus (a los no conocedores) a un costo mínimo.

Tampoco te quiero dejar con el problema sin ayudarte con una solución para identificar las falsificaciones. Partiendo por si te vienen con el clásico cuento de “tengo un primo (o cualquier familiar o amigo) que trabaja en la fábrica”. Si te ofrecen un tabaco, comenzando con esa historia, te recomiendo dar media vuelta y salir de allí.

Si pasan el primer filtro, el segundo consta de varias observaciones: Pide ver la caja de Habanos por todos lados; en la cara inferior de la caja encontrarás el logo de Habanos SA y las frases “Hecho en Cuba” y “Totalmente a Mano”. Ahora viene lo interesante. Esto viene fabricado con un sello caliente y debe presentarse una notoria hendidura donde están las letras. Pasa el dedo y fíjate que no esté pintado. Luego, notarás que hay letras y números pero puestos con un timbre. Bueno, justamente ese timbre es también importantísimo ya que revela un código secreto de la fábrica y el año de producción. Sin ese timbre, estamos, sin duda alguna, frente a una falsificación.

Pasemos a la cara principal de la caja. En la esquina inferior izquierda debe ir pegado (sí, siempre debe ir pegado) un billete verde, el cual contiene un código de barras y unos números, los cuales puedes ingresar en la página de Habanos SA y deben coincidir con el producto que te están tratando de vender o regalar.

En la esquina superior derecha te vas a encontrar con un adhesivo indicador del D. O. P (Denominación de Origen Protegida). Todos estos sellos deben ir pegados. Si no están o están sueltos, nos encontramos frente a una falsificación.

El último de los filtros ya viene de conocer cómo son las anillas originales. Si bien en este aspecto hay muy buenas falsificaciones, siempre fallan. El clásico ejemplo es el del indio taíno mal centrado en las anillas de Cohiba o los cuadritos blancos tocando las bandas superiores y/o inferiores. Este último filtro no es infalible, porque he encontrado falsificaciones con anillas originales recicladas.

Entiendo que mucho de esto puede ser agobiante para algunos y que fumarse un falso es casi un chiste, pero es porque no sufren de esta terrible plaga de falsificaciones. Miles de personas engañadas pensando que hicieron el negocio de sus vidas al comprar un habano de 60 en 15 USD y resulta que están comprando quién sabe qué.

Espero te haya ayudado en tu peregrinaje de la hoja para evitar fumar producto falsificado, y te encuentres con este artículo antes de llevar un “fake” a tu boca, pero si eso ya ha pasado, te recomiendo que lo dejes porque, como dice mi amigo Fabrizio Lazzarini (El Tiburón) “la vida es muy corta para fumar cigarros malos”.