Canimao Cigars. Un sueño llegado de Cuba, en bote

Para Mel González, Canimao es un sueño de toda la vida que no pudo cristalizar hasta tomar un bote para dejar la isla de Cuba y aventurarse en los Estados Unidos, a donde llegó lleno de ilusiones, conocimiento y aromas y sabores de la infancia.

Con 23 años de historia, Canimao Cigars inició como concepto cuando Mel se estableció en Florida, alrededor de 1992, buscando crear una marca propia: «algo imposible de hacer en Cuba, al igual que en Estados Unidos porque carecía de los contactos para lograrlo». Debió esperar entonces hasta el año 2000 para avanzar con el diseño de las ligas y de los empaques.

La empresa surgió seis años más tarde, con el objetivo de hacer algo diferente. Por una parte mantener lo clásico, como las cajas de madera y de papel, o las vitolas Churchill, Robusto, Torpedo y Corona, pero también apuntando hacia lo contemporáneo y las nuevas tendencias del mercado.

Canimao se produce principalmente en Nicaragua, pero también en Little Habana, Miami, con tabacos Habano Ecuador, Nicaragua y República Dominicana; materiales de calidad que brindan buenos sabores.

Mel dice que la industria del tabaco fomenta la creatividad y una mente inquieta –como la suya–, pensó después en una marca de café, que concretó, encontrando el maridaje perfecto para iniciar su jornada.

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