Tololo, una viña chilena extraordinaria

CIGARVOSS

Nicolás Valenzuela Voss

Entre Tongoy y Los Vilos, en la cuarta región de Chile, existe un lugar llamado Quebrada Seca, distante unos 18 kilómetros del mar, en la meseta norte del río Limarí. Si sigue estas indicaciones precisas –o usa su aplicación de mapas favorita– encontrará una viña encargada de hacer uno de los piscos más destacados del país: la viña Tololo y su aguardiente premium, del mismo nombre.

Tras un viaje de varias horas desde Viña del Mar, llegamos a Cerrillos de Tamaya: un pueblo de primera, porque pasas segunda y no te das cuenta de que saliste de él. Un lugar pintoresco con casas de adobe, sin señal de Internet ni posibilidad de pagar con tarjeta en sus almacenes.

Llegamos a nuestro particular alojamiento, dejamos el equipaje y seguimos hacia la viña. Allí nos esperaban Isauro Aguilera, el jefe de planta, y José Pablo Martin, socio y enólogo, quienes nos hablaron un poco sobre la historia de la empresa, que antes de lanzar su propio producto elaboraba pisco para otras marcas premium.

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Iniciaron la presentación con el pisco que apunta hacia el consumo en masa, llamado Norterra, en sus dos presentaciones: añejado y sin añejar; ambos, elaborados con uvas Pedro Jimenez y Moscatel de Alejandría.

El primero, sin demérito de la calidad, se destina a la coctelería en bares, con un volumen de alcohol (ABV) de 35 por ciento. El no añejado es doble destilado con notas bastante frutales, color transparente y mismo ABV del anterior, pero ha pasado por barricas de roble. Es algo más potente en boca y de color dorado.

Antes de probar la línea premium, concordamos en que una buena opción para fumar era un cigarro Toscano; en este caso, Garibaldi. Las notas ahumadas y la intensidad de su fortaleza contrastan muy bien con las notas frutales de los piscos, sobre todo con la línea Tololo –su producto premium–, que posee mayor oleosidad y alcoholes seleccionados.

Sirvieron una copa con Tololo Blue, la opción de pisco transparente, y otra con Tololo Black, su versión con 24 meses de envejecimiento en barrica. Ambos, embotellados con un ABV de 40 por ciento. Mi favorito es el Black, ya que se logra encontrar las notas de caramelo y vainilla propias de la interacción del destilado con la madera.

Luego de una conversación distendida nos llevaron a una de las partes más hermosas… las bodegas donde se encuentran las barricas. Cual niño en una dulcería, anduvimos entre ellas probando destilados con hasta más de setenta grados –la memoria a esas alturas ya no nos acompañaba–, y con distintos tostados de barrica.

Una vez probado todo, como si tuviéramos cara de seguir sedientos, nos condujeros hacia una sala de reuniones donde se encontraba otro de los dueños, Gunther Kyling, quien nos ofreció vinos producidos por José Pablo Martin en el valle del Huasco, Atacama.

El primero fue un Chardonnay frutoso y untuoso. Después, lejos de lo acostumbrado, seguimos con una Garnacha muy fresco, de claras notas a frambuesa y ligero, aún más que el Pinot Noir que degustamos a continuación. Infaltable en Chile es el Carmenere –cepa extinta en Europa que años atrás se redescubrió en el país y se vendía como Merlot tardío.

Así finalizamos un viaje redondo en una viña que no sólo ofrece productos de gran calidad, sino que se preocupa de la sustentabilidad al operar una planta de tratamiento de residuos sólidos y líquidos; producir alimento para ganado con los orujos y escobajos, y al procesar el agua utilizada para lavar las instalaciones para reutilizarla en el riego de viñas y olivos.

Se mencionan sólo algunos de los productos que puede encontrar si los visita, porque hay muchos más. Le recomiendo preparar alguna selección de tabacos y maridarlos con el destilado premium de Tololo. Para mí el contraste es camino a seguir; pero como gustos, colores.

Si ve Tololo en alguna licorería o bar, pruébelo. Le dejo la receta de una variación del clásico Negroni, bautizado como Tologroni:

En un vaso previamente enfriado y con una piedra grande de hielo, agregue de forma ascendente en ABV:

1 onza de Vermouth Rosso.

1 onza de Campari.

1 onza de pisco Tololo.

Decore con un trozo de zeste de naranja, y con otro, aromatice el vaso.

Experimente acompañando sus tabacos con destilados atípicos y se sorprenderá. De seguro más de un fumador de anillas le criticará, pero quienes fumamos de verdad estaremos felices de conocer sus maridajes, probarlos y aprender juntos.