Los Caballeros de Santiago

CIGARVOSS

Nicolás Valenzuela Voss

Para muchos existen las coincidencias, pero para mí son diosidencias; es decir, la Divina Providencia guiando y conectando caminos. Justo tengo un pronto viaje a Canadá, conocido país con fuertes leyes antitabaco, lo que no ha impedido que emprendedores del rubro surjan y crezcan no sólo representando marcas y vendiéndolas, sino también formando las propias. Tal es el caso de Caballeros Cigars, de Tabacalera Caballeros.

Todo comenzó en la República Dominicana, con la historia de Cristian Quintana, quien desde los ocho años paseaba por los campos donde ayudaba a su padre a cuidar nuestra amada planta. Con varios años de experiencia, se ha desenvuelto en todas la áreas de producción del tabaco premium.

Su currículum no es menor. Luego de trabajar en Tabacalera Palma y La Aurora, en 2009 decidió fundar su propia fábrica, Tabacalera Quintana, que mantiene en funcionamiento. Ahora, ¿por qué hablo de un viaje personal a Canadá y las coincidencias de la vida? Bueno, porque en 2018 Cristian coincidió con Marco Accardi y terminarían siendo socios, al establecer juntos Tabacalera Caballeros.

Lee en la revista (gira tu dispositivo para mejor experiencia de lectura):

 

Marco, por su parte, es un empresario del tabaco en Toronto, Canadá. Dueño de la tabaquería Hemingway Cigars, a unos pasos del aeropuerto internacional de esa ciudad, sus inicios como fumador se remontan a los juegos olímpicos de Atlanta, en 1996, cuando probó su primer cigarro y se enamoró del producto. Así que durante 30 años abrió diversas tiendas, organizó eventos y asistió a distintos festivales de la industria.

Todo cigarro busca contar una historia y/o rendir homenaje a una persona o lugar. En este caso, Tabacalera Caballeros recuerda los orígenes de la ciudad de Santiago de los Caballeros, República Dominicana, fundada en 1495 y la primera con el nombre Santiago de América.

Aunque el homenaje no se limita al nombre, pues conlleva el compromiso de elaborar los mejores cigarros tanto de Santiago como de Toronto, y llegar al punto de llevarlos a otras partes del mundo.

Por el momento, la empresa ofrece tres líneas:

Maduro

Capa: Negro San Andrés.

Capote: Sumatra.

Tripa: Ligada secreta.

Habano

Capa: Habano.

Capote: Olor Dominicano.

Tripa: Ligada secreta.

Connecticut

Capa: Connecticut ecuatoriano.

Capote: Sumatra.

Tripa: Ligada secreta.

Todas ellas se presentan en las vitolas Robusto, 5 pulgadas, cepo 52; Toro, 6 pulgadas, cepo 54, y Gordo, 6 pulgadas, cepo 60. Sus fortalezas son de media a media-suave, pues así pueden llevar a un público mayor sus fantásticos cigarros, manufacturados con esmero y dedicación. Actualmente trabajan en dos líneas más; una con capa Habano Maduro, y otra de la que sólo revelaron el nombre: Cuadrado.

Cristian y Marco hicieron más de 70 pruebas para llegar a la liga deseada en cada cigarro y obtuvieron un producto final que te hace imposible fumar sólo uno… ¡y eso es fenómeno! Su estándar mínimo es de siete meses de añejamiento con el producto ya torcido, pero quieren llegar a un año, ya que en sus propias palabras: “más tiempo siempre es mejor”.