Fuera de Serie Cigars. Algunos poemas se vuelven humo

Tobaccology

Luciano Quadrini

Como muchas otras cosas, Fuera de Serie Cigars comenzó como un sueño, cuando Tony Pichs tenía solo 18 años. En su isla nativa de Cuba supo abrirse camino entre las plantaciones de tabaco trabajando como cultivador y cosechador. Desde ese momento se fue gestando en su pensamiento la idea de que algún día tendría su propia marca de cigarros, con sus propias ligas. Pero estos sueños se extinguen si uno no los va a buscar, con convicción y la disciplina necesarios para lograr cualquier cosa importante que uno se proponga, y en 1980 le toca emigrar hacia Estados Unidos. 

En el inicio de este proyecto jugaron un papel muy importante sus amigos. En reuniones nocturnas, bajo el velo del humo de sus cigarros, emprendían largas conversaciones cuyo núcleo era elaborar un cigarro premium que fuese superior a todos los demás que se estaban produciendo hasta el momento. Por supuesto esto no es tarea fácil y requiere de un empeño extremo, lo que lo llevó a rodearse de grandes colegas con conocimiento de la industria y experiencia para crear un producto de máxima calidad. 

El vitolario de Fuera de Serie Cigars cuenta con cigarros elaborados en República Dominicana y en Nicaragua. La línea dominicana es manufacturada por la familia Gómez (con más de 80 años de historia en la producción de cigarros) en la fábrica El Hoyito, en Tamboril, provincia de Santiago, en la parte más baja de la cordillera septentrional, a 230 metros sobre el nivel del mar. Estos puros están hechos fundamentalmente a partir de tabaco de semilla de origen cubano Criollo 98 y cuentan con dos formatos: un Toro (6×54) y un Mini Smoke (4×50) en tres presentaciones de diferentes capas: Habano, Connecticut y Maduro.

La línea nicaragüense es fabricada por la familia Hernández de Tabacalera de la Vega en la zona de Estelí y se presenta en formato Toro (6×54) con capa Habano, Connecticut o Maduro.   

Hace pocos meses tuve el placer de probar los puros de Tony y además, como si fuese poco, de disfrutar de su agradable compañía y sus amenas conversaciones. De visita en Miami, habiendo cruzado solo algunas palabras por las redes sociales durante la pandemia, me recibió como a un amigo de toda la vida, haciéndome sentir realmente como si estuviera en mi casa y llevándome a hacer un recorrido por tabaquerías de amigos a los cuales apoya incondicionalmente. Tony es muy amigo de sus amigos y la lealtad y el trabajo en equipo es algo que se le nota a primera vista. Puedo decir que no solo aprendí de tabaco en este viaje, pero vamos a lo que vinimos, que es fumar…

Fuera de Serie Mini Smoke Habano

El Mini Smoke es un cigarro de fortaleza media a alta, en formato perfecto, cuyas medidas son cuatro pulgadas de longitud por 50 de cepo. Presenta doble anilla color rojo, una donde se lee el nombre de la marca: Fuera de Serie by Tony Pichs Premium Cigars, y otra por debajo donde se describe el tipo de capa de este puro: Habano. La capa que lo viste presenta una oleosidad media, es de color colorado y presenta una mínima cantidad de venas a la vista casi sin relieve. La tripa está elaborada con Criollo 98. Evaluando su construcción, al tacto se lo percibe firme y sin presencia de fluctuaciones. En frío puedo percibir en nariz notas a chocolate, florales y un dejo a cedro. Elijo un cortapuros recto de doble hoja y procedo a cortarlo y analizar la calada en frío, donde siento un dulzor como a miel. Ya ansioso por lo que promete, realizo el encendido lentamente con un torch. No queda más que sumergirse en el humo, que por cierto es muy abundante y sustancioso. 

La bienvenida ofrece notas suaves a cedro y pimienta negra, de picor leve, con un aroma a cuero que empuja a los dos primeros desde el fondo. Pocas caladas luego, llegan para dar balance, puntas a chocolate con leche y un sutil aroma a tierra seca.

El tiro es impecable, y la combustión, a pesar de que el área de encendido es pequeña debido al formato, se acomoda por sí sola dibujando un anillo parejo alrededor del puro y ofreciendo una fumada fresca, pero con un volumen de humo considerable. A medida que avanzo, el cedro se intensifica y surge una nota a crema que va pintando toda la boca.

El segundo acto de este pequeño hace un viraje. A pesar de la corta longitud de este cigarro puedo decir que tiene evolución. El cedro ahora se intensifica y se amalgama con el cuero. El dulzor aminora un poco la marcha y emergen notas de café tostado y nueces, provocando que la sensación en boca sea más seca. La pimienta se apaciguó, pero persiste en la porción posterior del paladar. Paulatinamente van apareciendo algunos cítricos que se perciben mejor en el retronasal, escoltados por aromas a pan recién horneado. 

El tercer tercio nos recibe con notas florales, aunque el cedro continúa presente y la pimienta toma carrera y vuelve ahora con más potencia que antes para acoplarse a algún cítrico que todavía sigue dando vueltas hasta el final. La ceniza es de color gris plomo, de consistencia firme y pareja.

Fuera de Serie Mini Smoke Maduro

Mini Smoke Maduro presenta el mismo formato y misma fortaleza que el Habano, pero sus diferencias son notables; además de que su anilla es azul, se diferencia enormemente del primero por el color de su capa. Este cigarro cuenta con una capa madura elaborada a partir de tabaco mexicano Negro San Andrés, por lo que posee una paleta aromático-gustativa bastante diferente si lo comparamos con el anterior.

La capa presenta una mayor oleosidad, además del evidente color colorado maduro, y las venas están apenas más marcadas que en el Habano. En construcción son similares en cuanto a su firmeza y a su prolijidad. 

En este puro a mi parecer, la capa ejerce un papel fundamental con más protagonismo que en el primero. 

Por empezar, los aromas en frío en la capa y en el pie están bien diferenciados. En la primera se perciben aromas herbáceos, florales muy leves, a cuero y madera de roble y algunas especias como la nuez moscada. En el pie los aromas son mas cítricos y dulces, arrojando notas a heno y azúcar negra.

Ejecuto el mismo corte que en el Habano para poder compararlos mejor, y enciendo de la misma manera. El tiraje es apenas más ajustado que en el anterior, cosa que agradezco porque me agrada esa pequeña resistencia al paso del humo que permite sentir mejor la calada. 

El inicio es pimentoso. La pimienta negra abre la puerta y deja pasar algunas notas a cuero que se atropellan con tostados de café y caramelo. La madera de cedro dice presente y se le suman almendras en el retronasal. El picor se asienta sobre la porción anterior de la lengua.

En el segundo tercio la madera se intensifica virando hacia el roble, el cual percibíamos antes, en la capa en frío. Las almendras y el café siguen ahí, firmes, y ahora se les suman puntas de cacao amargo. A partir de la mitad de este tercio se capta un leve aumento de la fortaleza. 

El último acto es a puro cuero y tostados, con mucha definición de sabores. El humo danza entre café y un dulzor de azúcar negra que sabe cómo balancear muy bien las notas amargas. La ceniza es más blanca, más pareja y más firme que en el Habano.

Conclusiones

Para resumir, me encanta el formato. Es cómodo en la mano y la duración es perfecta para disfrutarlo con un buen café por la tarde o para una fumada corta después de la cena. Me sorprendió gratamente la expresión y estructura que se ha logrado en un formato que tiene poca longitud, pero que en ese corto trayecto sabe armonizar todo el atavío de sabores que acarrea. Y otro punto a destacar es la evolución, tan difícil de lograr en estos formatos, acá está esperándonos, para sorprendernos y disfrutar calada a calada. 

Nada de esto hubiese sido posible sin el empeño y la pasión de Tony Pichs que, entre poemas y trajes de vestir, se ha dado el tiempo para darle cariño a su propia marca de cigarros, que se viene posicionando, desde Estados Unidos, en diferentes países de todo el mundo con gran éxito y muy cerca nuestro, como en Chile y Venezuela. Esperemos pronto contar con sus puros en Argentina y disfrutarlos a diario, ampliar la gama de puros off-Cuba que están demostrando día a día que todavía les queda muchísimo por ofrecer, y que, por suerte, esto es solo el comienzo.