Dominicana, potencia mundial de tabaco

Tamboril, sede del mejor festival

Redacción Humo Latino

El Dominican Cigar Fest es una realidad y se lleva a cabo en el único país del mundo que ha declarado por ley al tabaco y al cigarro dominicanos Patrimonio Cultural la República Dominicana, y que nació con el objetivo de convertir al país en sede internacional de un festival en el nivel del PCA en Estados Unidos o InterTabac en Alemania, afirmó el director técnico de la Asociación Dominicana de Cigarros y Tabaco (Adocitab), Francisco Matos.

“Desde República Dominicana se fueron las primeras hojas para Europa, aquí se hizo la  primera plantación con fines comerciales, aquí fue donde Luis de Torres y Rodrigo de Jerez se fumaron sus primeros pachuchés hechos por los aborígenes; fue aquí que pasó, pero la historia no nos ayudó. Sin embargo, ahora somos una potencia mundial de tabaco y cigarros premium”, afirmó. 

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El también Director Técnico del festival destacó la importancia mundial del tabaco dominicano: más de 200 millones de cigarros premium, y con un futuro enorme en el largo plazo; un cultivo, además, ligado directamente a la Independencia de la República Dominicana.

“Hoy por hoy este sector implica divisas por mil 400 millones de dólares con un potencial de producir diez veces más, ¿qué nos faltaba? Apoyo, y lo estamos recibiendo, con un Gobierno que declaró Patrimonio Cultural a nuestro tabaco, y eso merece un aplauso”.

Amén de esto, República Dominicana tiene las mejores tierras para la siembra de tabaco, permitiendo una extensa diversidad de prácticas agrícolas que permiten sembrar la misma variedad y obtener distintas fortalezas, colores y sabores que devienen en millones de ligas.

“Por eso, 60 de nosotros nos hemos juntado a hacer aquí, en Tamboril, Santiago de los Caballeros, un festival que vino para quedarse y año con año, conforme avancemos, haremos eventos más grandes, y mejores”.

Por último, llamó a celebrar este cultivo misterioso, cuyo fruto es la hoja que se procesa, fermenta, se envejece, se hace el cigarro, “y no se lo come en ensalada, se lo fuma, y entonces ese humo nos ofrece sabores, aromas, textura, color; un producto extraordinario que elimina el estrés del cuerpo humano. Un cigarro en manos del fumador es relajamiento, satisfacción, piensas mejor, y si estás enamorado te salen las palabras mejor. ¡Venga, a fumar se ha dicho!”, concluyó.