ANTHEA Café, maridaje de mi tierra

HACIENDO AMIGOS INTERNACIONAL

Fernando Sanfiel

El café siempre es un compañero perfecto para fumar un tabaco, y esta es la ocasión en que –como primicia y regalo magnifico–, mi amiga Rosa Pombrol y Jens Kimmel me brindaron la posibilidad de catar y maridar su primer tostado de café, procedente de una cosecha enteramente palmera.

Se sienten privilegiados por atender su finca de café –la mayor de la isla, sin lugar a dudas–, con las variedades Gesha y Castillo, y durante la visita me han mostrado su plantación, y el cuidado y mimo personal que ambos ponen en cada grano de café que recogen.

Son personas amantes del detalle, con esmero, cuidado y paciencia en cada proceso: “Somos la primera generación, y eso es muy importante para nosotros. Vamos a crear tradición… Nos gusta vivir de forma natural, en contacto con la naturaleza, disfrutando de las cosas hermosas que nos da esta isla bendecida por los dioses.

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“Somos exigentes con nuestra alimentación y entorno. Es por ello que también mimamos a nuestras plantas de mango, aguacate, chirimoya, guayaba, maracuyá, moras, plataneras e higueras, así como a las hortensias, agapantos, Caña de Indias, strelitzias y lavanda que pueblan el jardín… Obviamente al café”, dicen.

Me quedo con la impresión de que seleccionaron cada grano de café para hacerme llegar sólo lo mejor de cada planta; selección a mano, hasta darme una bolsa con los granos recién tostados.

CUIDADO A DETALLE

Las características únicas de la isla le confieren una calidad excepcional. Cultivado en micro o nano lotes, con un tratamiento ecológico y artesanal este café es muy especial, ya que son especialmente cuidadosos con un rango de datos que yo también considero importantes en el tabaco: Fechas de recolección, tostado y de consumo preferente, para tener la información necesaria, preparar un buen café y valorar armónicamente sus características.

Para entender mejor su propuesta de calidad, lo considero café premium, calificado como café crudo de especialidad o Speciality Coffee. Su definición, de acuerdo con la Speciality Coffee Association, es que no tiene defectos primarios ni cuáqueros, es dosificado correctamente y se seca.

Incluso en la taza, está libre de defectos e impurezas y muestra propiedades inconfundibles. Se ha sometido a pruebas de clasificación y cata, obteniendo mas de 80/100 puntos, y por ello se considera especial.

ANTHEA CAFÉ

En la finca se cultiva dos variedades de café. La Gesha se monitorea por procesadores profesionales y se prepara con una fermentación láctica anaerobia y maceración por 240 horas con agua de la caldera de Taburiente –filtrada en roca volcánica y ceniza– que contribuyen a darle más personalidad: de color rosa, manzana roja, caramelo, panela…

La gran diferencia con la variedad Castillo está en las 480 horas de crío-maceración de ésta, que le aporta sabor a chocolate, nuez, hibiscus, albaricoque e higo.

LO BUENO Y LO EXCELENTE

Hago eco de su eslogan, para contar que su café es excepcional; algo que sólo los paladares exigentes sabrán apreciar. En similitud con preparar un tabaco para fumarlo, preparar un buen café tiene un metódico ritual que va desde el recién molido, hasta la elección de agua de calidad, pasando por la medida exacta y el tiempo necesario para obtener la infusión.

El proceso permite conformar diferentes texturas según gustos o deseos; suaves o más cargados, afrutados o secos… un abanico del que sólo la planificación y ejecución correcta del ritual darán como resultado satisfacción plena.

Pero como el reto era buscar un tabaco para cada ocasión, procedimos a ello.

RETO DE MARIDAJE

Maridaje con sabor a menta en los primeros sorbos de café y aromas de cacao. A medida que evoluciona este Kolumbus K-Rojo Robusto, le extraigo la melosidad del tabaco de la Breña, que combinado con menta y cacao redondean cada bocanada; una delicia que espero aumentar con otra propuesta más arriesgada, prolongada y fuerte.

Con un Kolumbus K-Negro Pirámide la experiencia es complementaria de la anterior, pero es un tabaco de fumada larga, por lo que tomé el café en formato americano. Es una sensación agridulce, pues en la medida en que el tiempo pasó –más de 30 minutos–, los sabores del tabaco superpusieron la personalidad del café y terminé con esa sensación de falta algo. Aún así disfruté de un primer tercio muy fuerte y de agradable sabor palmero.

En el test con Kolumbus K-Azul pretendí corregir el exceso de tiempo y sabores fuertes de la Pirámide, y creo haber conseguido una fórmula que puede satisfacer a muchos paladares. Fumada corta, menos de 40 minutos, y sabores suaves de un tabaco con capa Connecticut, que permite manifestarse a la menta y al cacao que el café complementa. Una propuesta para fumadores exigentes, que gustan del maridaje sin estridencias, con un complemento perfecto. Buen sabor de tabaco, de fortaleza media baja, y un café con personalidad y notas cítricas.

Con La Rica Hoja NSA Corona mantuve la idea de bajar tiempos y cepos, dando un contrapunto con tabacos de otras tierras predominando en la liga. Una Corona de 120 mm. cepo 36 y 9.6 gramos de tabaco, encapada en mi tabaco mexicano preferido, el Negro de San Andrés. Es mi opción preferida para un café: sabores a chocolate y cacao, con sutiles brotes de menta y miel de caña, disfrutando la simbiosis de dos productos palmeros irrepetibles, de mucha calidad.

Soy de quienes no se conforman con lo mejor que se pueda. Y es por eso que para rizar el rizo encargué a mi amigo Alex que me hiciera un tabaco especial para este café: un formato no comercial, nuevo, un Capricho de cepo muy corto y con algo más de 5 gramos de tabaco, ideal para el café rápido de cada día.

Viudita, con rabito: 110 mm. cepo 33 y 6.4 gramos de tabaco palmero encapado con Negro San Andrés; una propuesta de tripa corta, pero con alma premium. Es el tabaco ideal para tomar un café, con una fumada de menos de 30 minutos que permiten mantener una infusión caliente, en todo su esplendor de aromas y sabores.

En resumen, un maridaje corto, intenso y en plenitud de características, tanto del café como del tabaco. Ninguno acaba antes: cacao, chocolate, menta-cítrico y miel de caña que, si bien corta en duración, es una propuesta que permite disfrutar intensamente dos productos de alta gama del campo palmero.

SIMILITUD DE CALIDAD

Nuestra tierra es bondadosa. Si el cariño del cosechero es excelso, tendremos productos que se diferencian del resto en muchos enteros. Tanto las cosechas de tabaco como de café, al estar en esta pequeña tierra, hacen que un hándicap se convierta en una cualidad inigualable.

Son plantaciones pequeñas imposibles de mecanizar, donde la labor de las personas en cada tarea logra –como resultado–, productos escasos, pero de calidad excelente. Agradezco a Rosa y Jens, pareja de agricultores nuevos, por hacerme partícipe de su ilusionante experiencia.

Salud, buenos sorbos y buenos humos.