La historia del himno al tabaco

El Hymnus tabaci, de Rafael Thorius, es un poema de aproximadamente 1.100 versos en latín, cuya primera versión fue compuesta hacia 1610 y publicada en 1625. En esta obra, el médico y poeta de origen neerlandés, establecido en Londres, combina mitología clásica, conocimientos médicos y recomendaciones agrícolas para exaltar las virtudes de una planta que despertaba tanto admiración como controversia en Europa.

Thorius construye un origen mitológico para el tabaco a través de Baco, dios del vino, quien emprende una expedición por las Indias acompañado de sus ménades. Durante el viaje, sus seguidoras, agotadas por la sed, encuentran un valle cubierto de plantas de tabaco. Al principio comen sus hojas, pero enferman por consumirlas de esa manera. Entonces Sileno les enseña a fumarlas. El humo les devuelve las fuerzas y, al avanzar entre nubes que salen de sus pipas, consiguen intimidar a sus enemigos y someterlos. Así, el poeta presenta el descubrimiento del tabaco como una revelación divina y lo incorpora al universo de la mitología grecorromana.

A partir de este episodio, la obra dedica buena parte de sus versos a describir las propiedades que entonces se atribuían al tabaco. Thorius le adjudica beneficios contra diversos padecimientos, como la gota, los cólicos, el dolor de muelas y ciertos problemas respiratorios; también le atribuye efectos sobre el sueño, la digestión y el estado de ánimo. Incluso aborda sus posibles inconvenientes y sostiene que sus efectos dependen de la constitución de cada persona y de la moderación con que se consuma. Estas afirmaciones reflejan las creencias médicas de la época, no conocimientos clínicos actuales.

El poema también distingue entre variedades de la planta y ofrece recomendaciones sobre su consumo. En sus páginas aparecen indicaciones para reconocer el tabaco de hojas grandes y diferenciarlo de otros tipos, además de consejos prácticos para cultivarlo: elegir un terreno adecuado, procurar suficiente exposición al sol, podar las hojas inferiores y someterlas a un proceso de curado mediante su apilamiento y secado. Estas instrucciones respondían al creciente interés por producir tabaco en Inglaterra, en lugar de depender exclusivamente de las importaciones procedentes de los territorios españoles en América.

Con su mezcla de poesía, medicina y agricultura, el Hymnus tabaci constituye un testimonio singular de la fascinación que despertó el tabaco durante su expansión por Europa. La obra no solo celebra la planta, sino que también permite asomarse a las ideas, los debates y las prácticas que acompañaron su incorporación a la vida europea.