El tabaco líquido

HACIENDO AMIGOS INTERNACIONAL

Fernando Sanfiel

El azar y los buenos amigos fumadores quisieron que llegara a mis manos, primero, la noticia de su existencia, el destilado con licor de tabaco; aunque el reto surgió en México, la suerte y los astros (por algo tenemos los cielos más claros del mundo) quisieron que se elaborara muy cerquita de mí, en la vecina isla de Tenerife en el archipiélago canario, y para más coincidencias que su materia prima fuese tabaco de la isla de La Palma.

Es por esto que me propongo conocerlo y probar su propuesta de tabaco marcándome un nuevo reto para conseguir un maridaje de autor: 

Tabaco maridado con licor de tabaco, ambos de La Palma. Y nos ponemos en ello.

Lee en la revista (gira tu dispositivo para mejor experiencia de lectura):

 

Con todo a favor y con unas grandes expectativas sobre la propuesta, localizo a Fabián, su creador, al que debo agradecer todas las facilidades que he tenido para realizar esta propuesta de maridaje.  

La vieja licorería, la alquimia de lo imposible

La vieja licorería podría definirse como la embotelladora de emociones. Como su propio eslogan comercial describe. Es una pequeña explotación licorera, recuperada de sus antiguos propietarios por Fabián, y se encuentra en un pequeño municipio del norte de la isla canaria de Tenerife, La Esperanza.

En su coqueto y pequeño local puedes encontrar frascos con las más variadas propuestas en maceración: maculara, té negro, canela, hibiscus, limones verdes…. y un largo etcétera que puede enamorarte. 

Fabián y el tabaco

Fabián es un maestro licorista que se caracteriza por la búsqueda de sabores y propuestas diferentes en su antigua licorería en la isla de Tenerife. Su propuesta se basa en la utilización de tabaco de Sumatra, una variedad de tabaco muy utilizada por los tabaqueros de La Palma. 

Su idea parte de proponer al que lo pruebe un viaje sensorial hacia la típica caja de puros con olores a la noble madera de cedro que aporta al puro su característico aroma.

Cuenta que en 2018 se le antoja buscar un licor que le recordara esa sensación que deja al fumador abrir una caja de puros. Ya en otoño de 2019 está todo preparado, a falta de la maceración de tabaco.

“Recibimos con mucha expectativa las hojas de tabaco de La Palma y maceración de recortes de puros de diferentes variedades para tener un abanico de sabores y aromas que me permitieran alcanzar el efecto caja de puros que deseaba. Con la pretensión de que fuera muy sugerente y golosa”.

Señala que, con el resultado, lo sometieron a una cata de personas fumadoras y no fumadoras, logrando seleccionar la propuesta definitiva que presentó en 2021 en la Feria Gourmet en Madrid, España. 

“El proceso se realiza con maceraciones independientes de madera de cedro, vainilla bourbon, canela, cacao puro, un toque de mandarina y azahar blanco francés, elemento que uso porque da estructura a cualquier licor”. 

La alquimia de un tabaco líquido

Así, guardando muchas similitudes con la construcción de un puro, donde la tripa, capa y capote siguen caminos distintos hasta que se unen para ofrecernos una nueva propuesta para fumar, este licor sigue un proceso similar para que al unir sus elementos no nos deje indiferentes, si gustan perplejos, por lo que vamos a sentir.

Para probar y dejarme sorprender por esta propuesta tan diferenciada, hasta diría que única, he repasado mi “almacén de sensaciones”. Después de probar con diferentes opciones de ligas y formatos de tabacos que me permitieran tener una idea más clara de qué recomendarles, me decido por un tabaco diferente, concebido para momentos intensos y únicos.   

Me atrevo con una propuesta tan excepcional como el licor: Un Gran Toro corto o la concentración en formato ultra pequeño de toda una gran propuesta de fumada: su nombre comercial, “Sublime”.

Con 15 gramos de tabaco equiparable a una pirámide, saco de mi caja de sorpresas este Gran Toro de 100 x 56. Un tabaco muy grande pero en formato ultra pequeño, para disfrutar de la concentración de todo un océano de sensaciones en apenas 40 minutos de fumar. Con los aromas y sabores de La Palma y acompañado de un trago corto, fuerte e intenso, como el tabaco.

Conocida la propuesta de sabores del licor de tabaco, esta vez, lo primero es comenzar con un sorbo antes de encender, pues quiero “acomodar” el paladar ya en los prolegómenos para preparar la llama. 

Compruebo qué aromas y sabores van conjugando desde el estado “en seco”:

tabaco, cuero y madera de cedro, vainilla, cacao, miel de caña, algo picante y meloso, dejándonos impregnar de los aromas de azahar y los cítricos que nos aporta cada sorbo, pausado, de este prodigioso licor.

No puedo o no me atrevo a describir la evolución de un maridaje diferente. Tienes que probarlo. La sensación general no es descriptible, es algo nuevo, diferente a todas las propuestas que he realizado antes. 

Una de las propuestas que recomiendo para tomar este licor de tabaco es una edición short de un formato grande. Un cepo 56 es algo excepcional y esta bebida merece ese “acompañamiento” que haga inolvidable la experiencia.

No lo olviden, cepo grueso, fumada corta y trago corto. Una experiencia para recordar. Espero puedan probarlo y contarme vuestra experiencia.

Hasta la próxima.