Editorial. El futuro ya no es lo que era

Hace años conocí a una chica que trabajaba en una disquera y tienda de discos especializada en metal, y en muchas pláticas siempre me llamó la atención que había un mercado para los distintos subgéneros del metal mexicano –tan específico–, de lugares tan ajenos y extraordinarios como Bulgaria, Eslovenia o Rumania, potenciado por las posibilidades de las redes sociales y el comercio electrónico.

Entre más tiempo pasa, más lo constato: la pandemia de Covid-19 fue el detonante y catalizador de una revolución streaming y transformación económica provocada por el nuevo comercio electrónico, que sin duda tendrán un capítulo en los futuros libros de historia.

En ello, el Mundo del Tabaco no es la excepción. Para las grandes marcas y compañías resulta imposible cumplir con las exigencias de este nuevo mercado y en materia de diversidad –no me refiero a calidad; esa es otra discusión– no pueden competir con la oferta enorme que representan las miles de marcas boutique que se comercian online.

La renovada carrera espacial, las posibilidades de la Inteligencia Artificial en todo orden, los nuevos mapas financieros y actores emergentes de poder, como Amazon o Ali Baba… Las economías y sociedades están cambiando a un ritmo acelerado, porque donde antes uno más uno eran dos, los resultados indiscutibles ahora son un abanico de posibilidades.

En el Mundo del Tabaco Premium, uno de los nuevos actores surgidos de esta necesidad de mercado es el llamado cigarro botique, nacido de la tradición e innovación.

Proviene de empresarios y empresarias que poco a poco han ido penetrando en el mercado, un paso a la vez, catapultados por un miniboom producto del encierro y la pandemia. Marcas pequeñas y medianas con producciones limitadas, pero una cuidadosa selección de hojas, que presentan en ediciones especiales o regulares.

Se trata de productores que, además, participan constantemente en videoconferencias con clientes o aficionados, entrevistas en Podcast, programas de Youtube o cuentas de Influencers o personalidades –locales o internacionales–, además de la explosión de clubes que realizan fumadas virtuales y siempre están probando cigarros boutique

Y aun cuando un número significativo de ellos manufactura sus cigarros en fábricas de grandes tabaqueros y empresas centenarias, hay un plus que las nuevas generaciones aportan, ya que ofrecen productos innovadores a un universo ávido de marcas emergentes.

Otros más han establecido pequeñas y medianas fábricas con dos, cuatro, seis, doce parejas… y hoy se abren paso en los mercados estadounidense y mundial con cigarros de altísima calidad y gran potencial, además de quienes ya comenzaron a cultivar sus propios tabacos para garantizar la máxima consistencia y competitividad, además de recursos para experimentar con ligas nuevas.

Sostengo lo que antes he dicho: Grupo Humo Latino creó espacios editoriales internacionales, en español, acordes con esta nueva realidad; memoria de las anécdotas, crónicas, reseñas, noticias, columnas, artículos e historias de vida este nuevo empresariado tabaquero que tiene una historia por contar… y un cigarro nuevo esperando a que lo pruebes.

Es el caso de Nancy & Miguel Pla, quienes lanzan oficialmente, desde Humo Latino Magazine, Humo Negro Cigars, una marca boutique de cigarros producidos en Costa Rica, con mucho futuro.