Canelo unánime, una fiesta en el Ring

    Con tarjetas a su favor de 120-107, 118-109 y 118-109, Saul Canelo Álvarez derroto de manera inapelable a su retador, el británico John Ryder, en el mismo día de la coronación de Carlos III en Londres, para ratificar así su dominio de la categoría supermediano, donde ostenta los cuatro cinturones más importantes que se disputan en el boxeo mundial.

    Canelo, que volvía de una cirugía de muñeca y que retornaba a su ciudad natal, Guadalajara, después de 12 años, no presento dudas sobre su actual momento a la cabeza de la categoría y tomo rápidamente el control del combate y las tarjetas dando a entender, por momentos, que el combate terminaría antes de los 12 rounds pactados inicialmente.

    Quizás la única decepción para el público que colmo las graderías, fue el hecho que Ryder consiguió evitar el nocaut y no le dio así a Canelo su triunfo número 40 por la vía rápida, a pesar que ya desde el tercer asalto hizo sangrar profusamente a su rival y logro derribarlo y llevarlo a la cuenta de protección en el quinto.

    La estrategia del tapatío se basó en los golpes rectos, el jab y los golpes al estómago e hígado de su rival, quien a ratos careció de iniciativa al ataque pero mostro en todo momento una gran resistencia al castigo al que era sometido.

    Con este triunfo, el mexicano llego a 59 triunfos, 39 de ellos por nocaut, dos derrotas y dos empates y Ryder sufrió la sexta derrota de su carrera contra 32 victorias, 18 de ellas por la vía del KO, y ambos dejaron la puerta abierta a una futura revancha que, si muestra el despliegue de ambos rivales a un nivel similar al de ayer noche, nos augura un gran espectáculo, esta vez muy probablemente en los cuadriláteros de Las Vegas.