
¿Qué tienen en común una casa de artistas en el histórico barrio de San Telmo, Buenos Aires; una plantación de tabaco argentina, y un salón de puros en Colonia, Alemania? La respuesta tiene nombre propio: Annette Meisl, quien bajo el seudónimo de Ana Galana ha conquistado a un público internacional con su saga literaria sobre La reina de los puros.
La escritora alemana pasó cuatro semanas en la capital argentina para trabajar en la tercera entrega de su saga familiar. Lo que inicialmente planeó como un retiro breve para escribir, se convirtió en el encuentro con una ciudad cuya historia y cultura se vinculan estrechamente a los temas de sus novelas.

La invitación
El viaje se gestó en Colonia, Alemania, en el salón de puros La Galana, donde Daniela y Heinz son, desde hace años, huéspedes habituales y muy apreciados. Este matrimonio alemán se enamoró de Buenos Aires y decidió crear Fino 630 / La Casa Verde, un espacio artístico en la calle Dr. Enrique Finochietto, en el barrio de San Telmo, donde apoyan y promueven a artistas plásticos locales, como una forma de devolver algo al país que los cautivó.
Durante sus visitas al salón de puros de Colonia, ambos suelen compartir un buen puro con la propietaria, Annette Meisl, cuyos retiros periódicos le permiten encontrar la tranquilidad necesaria para seguir dando vida al universo de La reina de los puros.
Durante una de sus estadías en Buenos Aires, Daniela y Heinz le enviaron una fotografía del segundo volumen, La herencia de la reina de los puros –recién publicado en español–, acompañada de una pregunta tentadora: «¿Te imaginarías pasando aquí un retiro de escritura, en pleno corazón de San Telmo?».
Annette no lo pensó demasiado. El tercer volumen de la saga esperaba ser terminado, pero entre la dirección de su empresa, la producción de puros, la gestión del lounge y sus actividades artísticas, la vida cotidiana le dejaba poco espacio para escribir. Así que el pasado 13 de septiembre, apenas un día después de actuar en un teatro de Colonia, subió a un avión rumbo a Buenos Aires.

Ciudad-novela
La capital argentina le resultó un verdadero hallazgo. «San Telmo, con sus magníficas casas antiguas, algunas abandonadas al deterioro y otras restauradas con muchísimo cariño, me recuerda a La Habana». Para una autora de novelas históricas ambientadas en Cuba, fue el paraíso.
Annette se dejó llevar por las calles empedradas y descubrió patios escondidos, fachadas majestuosas y cafés con más de cien años de historia; en todas partes, el pasado sigue presente. También surgieron conversaciones con artistas, intelectuales, empresarios y personas cuyas historias familiares se extendían mucho más allá de las fronteras argentinas.
Pronto, también apareció el tabaco. «Crecí en la plantación de tabaco de mi familia, en Corrientes», le contó Betty, una reconocida odontóloga de Buenos Aires. Su hermana incluso escribió un libro sobre la historia y la producción tabacalera de esa provincia argentina; una obra que, lamentablemente, está agotada.
Para Annette, que desde hace muchos años se dedica a la historia cultural del tabaco, aquel encuentro resultó especialmente interesante. Más tarde, Betty le llevó puros tradicionales elaborados a mano y hojas de tabaco de Corrientes; material que adquiriría un protagonismo especial durante una presentación literaria.

Picasso, en el salón
La escritora recibió varias invitaciones para presentar sus obras. Una de ellas, en una residencia privada donde el arte y la música ocupan un lugar privilegiado. En el salón principal, además de un Picasso auténtico, hay un piano de cola Steinway que la anfitriona pone a disposición de jóvenes talentos, a quienes apoya.
Acompañada por el pianista argentino Juan Alarcón, la autora presentó el primer volumen de su saga familiar, El secreto de la reina de los puros, cuya historia comienza en el siglo XIX, entre Alemania y Cuba.
Las hojas de tabaco y los puros elaborados en Corrientes aportaron una dimensión sensorial adicional a la velada y los invitados observaron de cerca la materia prima que, en las novelas, representa mucho más que un producto comercial: el tabaco une personas, continentes, destinos y generaciones.
Lo que más impresionó a Annette fue la curiosidad de su público. «Me fascinó el nivel de lectura, la formación cultural y el entusiasmo por la literatura y el arte que encontré en Buenos Aires. Surgieron conversaciones que iban mucho más allá de mis libros».
Historia compartida
Uno de los temas centrales de la segunda entrega de la saga, La herencia de la reina de los puros, es el encuentro entre Europa y América Latina. Sus personajes cruzan el Atlántico, abandonan su tierra natal, buscan fortuna en un mundo desconocido y se enfrentan a distintas culturas y estructuras sociales.
En Buenos Aires, esto adquiere una resonancia especial: «Aquí casi todo el mundo puede contar una historia sobre un abuelo o bisabuelo español, italiano o incluso alemán. Mi tema, la migración, encontró naturalmente un terreno muy fértil… Todas estas historias familiares me fascinan, y en mis novelas el tabaco las conecta».
Argentina, que a lo largo de generaciones recibió a millones de inmigrantes, ofreció a la escritora una perspectiva particular sobre las experiencias que marcan el destino de sus personajes. Recopiló numerosas historias e impresiones que, tarde o temprano –transformadas por la imaginación literaria– podrían encontrar su camino hacia el universo de La reina de los puros.
¿Despedida…?
La visita a una Casa del Habano cerró cuatro semanas que entrelazaron literatura, arte, música y cultura del tabaco. No fue fácil despedirse de esta ciudad, con alma europea y latinoamericana. Y aunque Annette Meisl nunca perdió de vista el verdadero objetivo de su viaje: avanzar en la escritura de su tercer volumen, Ana Galana tiene la certeza de que volverá.






