
Este 21 de marzo, el histórico Arsenal de la Marina Española, en el Viejo San Juan, dejó de ser sólo memoria y se convirtió en sede de la calidad, disfrute, prestigio y elegancia; una experiencia en la que Márquez Cigar apostó por algo más que la degustación: la exaltación del lenguaje común entre los destilados y los buenos humos.
Se trata del evento El Destilado: Madera y Tiempo, que anualmente reúne a más de 25 marcas de whisky, ron y coñac, en una muestra que privilegia la profundidad de los sentidos. Es una experiencia boutique, de cupo limitado, que se acompaña de gastronomía, música en vivo y máster clases en torno de los destilados, y ahora también de los cigarros premium.
En esta ocasión, la presentación de los cigarros estuvo a cargo de Vivian Márquez, CEO de Márquez Cigar, quien logró establecer un diálogo entre caladas con los destilados: explicar cómo el carácter de un ron, un whisky o un coñac se mezclan con los sabores de un puro de altura.
El espacio asignado a la marca Márquez Torres se transformó en un cigar lounge que replicó su identidad: elegancia, cercanía y calidad. Fueron más de 500 cigarros encendidos, tanto por aficionados experimentados como por quienes se unieron a este ritual por vez primera.
No se trató sólo de degustar un cigarro, sino de aprender a hacerlo, y el equipo de Márquez Cigar, conformado sólo por mujeres, se encargó de ello. Además de Vivi Márquez, las torcedoras certificadas Mía (Tabaquera Certificada), de la línea Mía Brands, y Keyla, ofrecieron una experiencia única. La respuesta del público fue sorpresa, admiración y reconocimiento.
Ofrecieron catas conjuntas con Rémy Martin y ron Barceló, reforzando la premisa del evento: el maridaje es conversación. Cada sorbo y calada se hicieron al compás del mismo placer.
La ambientación se inspiró en los años cincuenta, con música de época y una estética cuidada –trajes, corbatas, sombreros y destellos–. Una forma de subrayar la elegancia como experiencia.
El Destilado: Madera y Tiempo, parte de la serie de eventos de @eldestiladopr en Puerto Rico, confirmó su vocación: no competir en escala, sino en profundidad. En un sector donde suele imponerse la cantidad, la apuesta fue por la intimidad, el conocimiento y el detalle.
Para Márquez Cigar, su participación en este tipo de celebraciones es más que cifras, pues el legado está por encima de la transacción. Y más que exhibición, la marca optó por la vía de la experiencia compartida, el trato familiar y la creación de comunidad. Juntos somos más.






