
A propósito de una publicación reciente acerca de una supuesta traición de Davidoff hacia el cigarro dominicano, queremos expresar, desde nuestro punto de vista europeo, lo que todo el público informado y de buena fe sabe.
Damien Bischoff
Miembro de la Sociedad Asiática, París, 1828
¿De qué traición se está hablando? Si fue Davidoff quien coronó por el mundo la excelencia del cigarro premium dominicano, ¡por Dios!
Es todo lo contrario de lo que destila este artículo de odio y de propaganda: Davidoff es la única fábrica de Cuba en operación que se mudó directamente para la República Dominicana a finales de los años 80 y principios de los 90, muestra de Zino Davidoff rompiendo con el gobierno cubano.
Davidoff es la única marca que vendía cigarros en Europa cuando allá sólo se fumaban cigarros cubanos; más aún, es la única marca universal de cigarros que puede poner su nombre a un perfume o a un cognac. Una marca universal de ultra lujo con 30 años de anticipación sobre otros, al nivel de Kering, LVMH (siglas de Louis Vuitton Moët Hennessy) y otras.
¿Qué traición?
Mejor dicho, fue Davidoff quien puso el cigarro dominicano en la órbita mundial. Los cigarros dominicanos sólo los fumaban los estadounidenses porque los cigarros cubanos estaban prohibidos en su país; el resto del mundo, Europa, Asia, Medio Oriente, etc., únicamente fumaba cubanos. El tratado de Madrid tal cual dividía el mundo entre los que tenían acceso a los cigarros cubanos y los otros a quienes se les estaba negando.
Fue Davidoff el que demostró al mundo la excelencia del tabaco dominicano junto con Juan Clemente, marca del francés Jean Clement, el primer cigarro dominicano vendido en Francia y Japón, además de haber inventado el anillo para el pie del cigarro, cuando Davidoff comenzaba vendiendo en Suiza, Inglaterra, Alemania, Europa en general, Asia y Medio Oriente.
Mientras tanto, sin duda alguna, otras marcas producidas en República Dominicana fortalecían la presencia del cigarro dominicano en los Estados Unidos, pero en el nivel mundial ninguna marca ha hecho más por el cigarro dominicano que Davidoff, ¡ninguna!
Davidoff era el embajador mundial del cigarro dominicano cuando los demás no vendían ni un solo cigarro fuera de Estados Unidos. Entonces, ¿cómo hablar de traición hacia el cigarro dominicano?
Mejor aún, Davidoff preparó a Europa y el mundo para que descubrieran los cigarros dominicanos y de otros terroirs luchando por 30 años contra una dominación cubana que parecía un monopolio, casi un pared imposible de romper. El muro se cayó y ahora 50 por ciento de los cigarros que se fuman en Europa no son cubanos.
Entonces, ¿quién traicionó a quién?
La industria tabacalera entera tiene una deuda, por su visión y lo cumplido, con Zino Davidoff.
Tal vez sólo la ceguera de la ignorancia o la avaricia y el lucro, la falta de honestidad intelectual, el olvido de la historia o la mala fe son capaces de producir y motivar tal trapo de opinión.
Si se va a hablar de traición, más bien se trataría de una traición mayúscula e imperdonable a la memoria del gran Zino Davidoff. Se trataría de olvidar lo que hizo por el cigarro dominicano para que la República Dominicana brillara como tierra de excelencia del cigarro premium, al lado de la histórica y mítica Cuba en los imaginarios de los fumadores del mundo entero.
*Para Zino, Avo, Henke y tantos otros.






