El sabor de Don Rafa Cigars

Rafael Jaca, puertorriqueño y fumador por más de dos décadas, conducía camiones en Estados Unidos. Como en las gasolinerías no encontraba cigarros premium, pensó en ofrecer puros «a consignación» y colocar humidores en estaciones de servicio, licorerías y tiendas. Para su sorpresa tuvieron gran aceptación, y en 2014 nació Don Rafa Cigars.

Luego se preguntó cómo entrar a tabaquerías, cigar lounges y otros sitios especializados donde su marca, desconocida, competiría con cientos de opciones. Encontró la respuesta en los cigarros saborizados e infusionados, cuyo éxito le permitió lanzar una línea premium y en mazo. «Las ventas se dispararon y ahora estamos en muchas partes de EE.UU, pero también en países del Medio Oriente, como Kuwait y Líbano».

La marca ofrece variedad: En los premium, vitolas con capa Negro San Andrés, Connecticut y Habano Ecuador; saborizados de Arándano, Cereza, Frambuesa-Champán, Postre de Durazno y Chocolate y Menta, e infusionados con coñac, amaretto, ron, tequila y güisqui. Un total de 17 sabores, así como seis licores y destilados en los formatos Corona, Toro y Gran Toro.

En un principio Rafael mandó hacer sus puros en República Dominicana, aunque pronto estableció su Fábrica La Familia en Estelí, Nicaragua, donde actualmente produce de 5 a 6 mil cigarros diarios, incluso para líneas privadas. La mayoría de las hojas procede de las regiones de Jalapa, Condega y la propia Estelí, y sus mezclas van de fortaleza media, a alta.

Sobre las críticas al tabaco saborizado, considera que un negocio debe enfocarse en lo que pida la gente: «No es lo que ti te guste o lo que diga a un ‘conocedor’. Hay a quien le encantan los sabores». También llama la atención que estas vitolas sean grandes, con cepos 60 y hasta 70.

Además de crecer la marca, el futuro de Don Rafa Cigars está en las ediciones limitadas, variantes en las capas y sabores nuevos. Durante el verano próximo lanzará una línea de café con tres sabores: capuchino, moka y latte.

A sus 47 años, se identifica con la generación que impulsa el «resurgimiento del tabaco» en Puerto Rico.