Santiago de Cuba 8 Años

Hay un refrán que escuché en USA, aunque fácilmente puede no ser originario de ahí, pero que he usado varias veces en este blog: no puedes juzgar a un pez por su habilidad de trepar árboles. Precisamente significa que si un producto no está hecho para algo, no puedes juzgarlo porque no lo haga. A donde quiero ir con esto es que el ron cubano está hecho para ser un producto seco y ligero, algo que fácilmente se mezcle para la creación de un cóctel, y que no sea ni dulce ni envolvente en sus sabores. Así es el ron cubano tradicional y cualquier otro ron cubano que sea dulce o que tenga aromas propios de un añejado largo, o que diga que es destilado en alambique, simplemente no pertenece al estilo propio del ron cubano.

También hay que tener en cuenta que Cuba se encuentra bajo un embargo comercial impuesto por USA desde 1962. Aunque puedes buscar las noticias que quieras y leer sobre como ese embargo «desangra y ahoga al pueblo cubano», la realidad es que ese embargo simplemente significa que Estados Unidos y Cuba no pueden ser aliados comerciales y no pueden intercambiar productos. Sin embargo, Cuba está en total libertad de negociar, ser aliado comercial e intercambiar productos con los otros 193 países que existen en el mundo. Actualmente tiene acuerdos comerciales continuos con cerca de 70 países, entre los cuales no se encuentra Estados Unidos, por supuesto.

Sin caer en retórica propagandística, entre los productos que no puede adquirir Cuba para su industria ronera, se encuentran las barricas de whiskey americano. Por tanto, el ron cubano tiende a añejarse en barricas de roble blanco francés o barricas de roble blanco americano que adquieren de otros países, que normalmente son de tercero, cuarto, quinto o más usos y, por tanto, no tienen las propiedades del roble blanco americano tan marcadas.

Luego de todo este preámbulo, la denominación de origen protegida de Cuba tiene una salvedad que en lo particular, siempre me ha levantado sospechas. Se trata de que si bien el tiempo mínimo que puede permanecer el alcohol en barricas para poder ser llamado ron es de dos años, y que toda mezcla que se haga debe ser envasada en barricas y pasar por un añejamiento adicional de dos años antes de ser embotellada, el reglamento también permite la inclusión de aguardiente de caña (menor a 2 años) en la mezcla final con el objetivo de «afinar» el sabor y color del producto.

Es decir, pueden tomar un alcohol y añejarlo dos años para que este sea llamado ron. Luego pueden tomar rones de distintas edades, en las cantidades que quieran, y combinarlos para producir un ron que ellos marquen de 8 años (como es el caso de este), siempre que dicha mezcla contenga algo de ron de 8 años, y esa mezcla añejarla dos años más. Pero antes de embotellarla, pueden tomar esa mezcla y extraer una cantidad estipulada por ellos y reemplazarla por aguardiente menor a 2 años (6 meses, por ejemplo), y no declararlo en la botella y seguir vendiéndolo como un producto de 8 años. El que produce esto y quien lo supervisa es la misma organización, además.

Santiago de Cuba es la segunda mayor marca cubana, de la cual Diageo adquirió los derechos de distribución fuera de Cuba en 2019, por lo que seguramente veremos más de ella. Al momento de esta publicación tiene 4 productos diferentes: Carta Blanca (ron blanco), 8 Años (ron añejo), 11 Años (ron extra añejo) y 12 Años (ron extra añejo). En su página web no hablan mucho del proceso ni del control de calidad, salvo destacar que se trata de un ron de melaza y que es ideal para disfrutar en cócteles o en las rocas. El producto se encuentra embotellado a 40% de alcohol.

El color de este ron es entre amarillo y paja, con destellos ligeramente más oscuros, pero generalmente bastante claro.

En nariz tiene aromas ligeramente químicos, como una combinación de humedad con esmalte. Pero también tiene aromas de chocolate en polvo, vainilla, caramelo, madera, durazno y manzana verde. Es bastante floral también, incluso lo llamaría interesante.

En boca sorprende por lo corta que es la permanencia. Lo pruebo y en menos de 10 segundos ya no siento sabores. Estos sabores incluyen canela, pimienta y madera, con algunas notas suaves de miel, azúcar y vainilla. El retrogusto es de chocolate y caramelo.

Pero insisto, me sorprende lo corto que es en sabores. Incluso lo llamaría demasiado corto para ser un ron de 8 años, confirmando aún más que no lo es. Tampoco se siente como un ron que ha sido envejecido naturalmente y eso fue algo que conversamos durante la cata, pues habían algunos expertos en el área, quienes mencionaron que existen métodos para acelerar la maduración de algunos rones y que, aunque no son procesos infalibles, el producto termina teniendo un sabor de más añejado, sin cumplir con el tiempo. No estoy diciendo que este sea el caso, pero sí que es muy sospechoso su sabor, pues es completamente distinto al de muchos rones que están naturalmente añejados y los sabores son consistentes con un añejado acelerado.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Ron: 8 Años
Marca: Santiago de Cuba
Origen: Cuba
Edad: hasta 8 años
Precio: $30
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 81

Artículo comado de: https://humoytabaco.com/

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