Un irlandés auténtico

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DE ESPÍRITUS Y HUMOS

Manolo Santiago

Del paladar y autenticidad de un irlandés de verdad, para acrecentar sus caprichos Conor McGregor –famoso peleador de la UFC–, empezó la búsqueda de un whiskey que diera a conocer al mundo algo más que puñetazos y patadas. Estamos hablando del Proper Twelve whiskey, con el que busca rendir un tributo a sus orígenes.

Para ello, McGregor se reunió con el famoso David Elder, quien anteriormente trabajó para la cervecería Guinness y después en la destilería Bushmills, la más antigua de Irlanda, donde se conocieron y desde 2017 se dedicaron de tiempo completo a elaborar el whiskey del que hoy hablamos.

Proper Twelve se obtiene con una mezcla de procesos, tanto industriales como artesanales, con materia prima originaria de la zona: granos irlandeses y single malt, de las que obtiene sus características especiales. La fermentación se realiza de manera natural y el mosto, posteriormente, se destila tres veces en alambiques de cobre, una práctica irlandesa característica.

Non Age Statement o sin declaración de edad, este whiskey se madura hasta que el master distiller David Elder decide que es momento de usar estos caldos y se procede a la mezcla y obtención de su perfil final.

 

El nombre Proper Twelve hace referencia al lugar donde McGregor creció, aprendió a luchar y adoptó sus ideales. Es decir, el barrio de Crumlin de la ciudad de Dublín, cuyo código de área es el número 12: “un auténtico número 12”, dice el peleador.

Como dato curioso, este guerrero dublinés opina que los paramédicos son héroes anónimos en todo el mundo, pues basta una llamada para que acudan a auxiliar a quien los necesite. Así que por cada botella de Proper Twelve vendida se dona cinco dólares a diferentes fundaciones, para apoyarlos en su carrera y trabajo, y el monto anual ha sumado hasta un millón de dólares.

CARÁCTER:

Suave, expresivo y lleno de sabor. Uno se sorprende porque se esperaría un golpe y complejidad altos, dado el carácter de su fundador, pero no es el caso.

COLOR:

De fondo, dorado brillante, con presencia de luces pajizas y destellos verdosos.

NARIZ:

El primer golpe es sutilmente astringente –lo que se puede atribuir a su 40% Vol. Alc.–, con finos aromas de cítricos, hierba húmeda, grano y un final amaderado.

PALADAR:

De primera impresión, su característico sabor irlandés no parece nada complejo, pero conforme se mantiene en la copa va presentando una experiencia mejor. Notas ligeras de pera madura y manzana, especias y un golpecito amargo se acompañan de sensaciones aceitosas, pero sabor corto. 

FINAL:

Al concluir la experiencia en boca encontrarás un ligero picor aunado a una sensación dulce, nada despreciable, aunque se debe admitir que pasa desapercibido.

MOOD:

Este whiskey resulta adecuado para un momento en el que no buscas mayor contemplación del destilado ni mucha complejidad, sino una buena sobremesa y charla, ya que la propia bebida es un tema interesante para compartir historias.

PAIRING:

Recomiendo elegir tabacos que de entrada sean dulces y ligeramente especiados, como el Mil Días de Crowned Heads; The Sergeant, de Ace Prime; Metropolitan Habano o Connecticut; Casa Magna Jalapa Claro de Quesada; Buffalo Ten de El Artista; Matilde Serena, Zino Nicaragua; Arturo Fuente Hemmingway Signature, o bien el Perdomo Champagne 10th Aniversario.

Pruébelo, y me dice qué opina.

 

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