El proceso del tabaco

GOLOSARIO

El cultivo abarca un conjunto de actividades secuenciales, eslabonadas en un proceso agrícola que va desde la germinación de las semillas en almácigos, hasta el trasplante de plántulas al campo, el cuidado del crecimiento de la planta y la cosecha.

Plántulas

La semilla de tabaco es tan pequeña, que un gramo puede equivaler a más de 10 semillas. Por su tamaño diminuto, la germinación es delicada y requiere de un cuidado minucioso hasta que la plántula tenga el vigor suficiente para su trasplante al terreno de cultivo.

Plantación

Las plántulas seleccionadas se agrupan y atan en manojos o se transportan en cajas al sitio donde se replantan manual o mecánicamente. Aunque la mayoría arraiga, el cultivo necesita de supervisión constante para sustituir las mal logradas, pues su uniformidad determina el rendimiento final.

Cosecha

Cuando la planta alcanza su desarrollo pleno inicia un proceso de envejecimiento que implica cambios metabólicos importantes.

Cada tipo de tabaco precisa un modo y momento de cosecha, según el curado al que se someterá. Las hojas se pueden separar individualmente, para luego reunirlas de acuerdo con su grado de madurez; a veces se corta todo el tallo y se retiran cuando están curadas, o se quitan las de la parte inferior de la planta y se corta el tallo con las restantes.

Al cortar las hojas en plena madurez fisiológica se obtiene máximo peso seco y concentración de componentes orgánicos como nitrógeno total y proteico; almidón, y cantidades medias de nicotina. Conforme la madurez avanza, la concentración de las fracciones nitrogenadas se reduce y aumenta el nitrógeno soluble, que incluye la nicotina.

Mientras la planta madura, la nicotina se desplaza hacia las hojas altas, que tendrán una concentración mayor en las cosechas tardías. Por el contrario, en una cosecha temprana, el máximo de nicotina está en las hojas bajas. Esto se debe a que las hojas maduran por orden de edad y su estado de plenitud asciende a lo largo de la planta.

PROCESAMIENTO

Primero se debe eliminar el agua, que equivale a 85 ó 90 por ciento de la hoja verde, y propiciar cambios químicos en su materia orgánica. Tras la cosecha inicia el beneficio de la hoja con un proceso de curado y secado que modifica sus características químicas y organolépticas, para su transformación en un producto fumable.

Aun cuando se trate de una misma variedad de tabaco, hay diferencias importantes en los métodos de beneficio que ofrecen productos curados con características fisicoquímicas distintas.

El tabaco se clasifica comercialmente de acuerdo con su variedad, procedencia y tipo de beneficio, que determinan su vocación y destino, ya sea como materia prima o producto de consumo final.

Grupos de tabacos

Rubios

Se destinan principalmente a la manufactura de cigarrillos, picadura para forjar o liarlos y mezclas de tabaco para pipa. Destacan el tabaco Virginia, curado en hornos metálicos, por lo que se le llama tabaco de hornos; el Burley, curado principalmente al aire, y otros cuyo secado se realiza al aire, al sol o con alguna combinación de éstos.

Oscuros

Los tabacos oscuros o negros se curan al aire o al fuego y se usan para elaborar cigarrillos y cigarros puros.

Aromáticos

Se curan al sol, como complemento en la producción de cigarrillos.

Curado

El curado se refiere a las transformaciones químicas y físicas en las hojas de tabaco después de la cosecha. La idea es llevar el ciclo vegetativo de la hoja a su término, lo que implica el secado o eliminación del agua, así como propiciar cambios fisicoquímicos de la materia orgánica hasta que la hoja muere en el sentido biológico.

Ocurre entre el ensarte y zafado de las hojas, que lleva de 40 a 50 días y se extiende hasta por tres meses en las casas tradicionales cuando el año es muy seco, ya que las hojas no se deben zafar cuando no existe la humedad requerida.

Cambios en la hoja durante el curado:

  • Pierde su color verde, debido a los efectos de una enzima llamada clorofilasa.
  • Adquiere pigmentos de color amarillo o naranja (xantofila).
  • Elimina hasta tres cuartas partes del agua que contiene.
  • Reduce su grosor.
  • Pierde masa seca.
  • Sufre reacciones que permiten surgir el aroma y otros componentes químicos.
  • Disminuye su contenido de nicotina.

El proceso de curado depende de un conjunto de factores:

  • Composición química de la hoja.
  • Tipo de tabaco.
  • Posición de la hoja en el tallo.
  • Condiciones climáticas al momento de la cosecha.
  • Comportamiento de indicadores de calidad de la hoja.
  • Método de curación.
  • Relación entre tamaño de la hoja, cantidad de hojas y clima.
  • Temperaturas promedio encima o debajo de las recomendadas.
  • Presencia de viento del sur.
  • Humedad relativa superior a 90 o inferior a 60 por ciento.

Tipos de curado:

  • Al aire libre. La temperatura, humedad y velocidad del aire natural provocan el curado y el secado de la hoja en un periodo de tres a seis semanas.
  • Al sol. Dejando al sol los cujes de tabaco recolectados en mancuernas, las hojas se marchitan en un periodo de tres a cinco.
  • Emplea un sistema automatizado y computarizado que mantiene un ambiente controlado dentro de la casa, sobre los tres factores que más influyen en el proceso: temperatura, humedad relativa y velocidad del aire.

Fermentación

Apilar el tabaco provoca un aumento en su temperatura y grado de humedad, lo que modifica las hojas respecto de su mayor aroma, uniformidad de color, capacidad de combustión y blandura. Estas propiedades son importantes en las hojas destinadas a la capa y tripa de los puros, así como en las utilizadas para liar cigarrillos.

Añejamiento

Finalmente, la materia prima se almacena en pacas prensadas y puede estar muchísimos años sometida a añejamiento, periodo en el cual se liberan taninos que proveen un sabor más redondo, dando equilibrio al sabor y los aromas con su fortaleza.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí