La capa del cigarro

Los cigarros están disponibles en una inmensa variedad de colores, con términos como “maduro”, “claro” y muchos más. Estos términos se refieren específicamente a la capa, que es la hoja más externa de un cigarro.

Aunque esta gran variedad de colores siempre es llamativa, la capa tiene un efecto esencial sobre el sabor del cigarro. El Golosario te ayudará a determinar, en esta primera entrega, que el color del cigarro no tiene tanto que ver con su intensidad, aunque ciertas condiciones aplican.

Al igual que aprender sobre las formas y tamaños de los cigarros, sus colores tienen un gran impacto en el sabor.

Lo básico

Comencemos por las definiciones más básicas. La capa, como su nombre lo indica, es lo que cubre al cigarro y es la única hoja directamente visible de él. Por lo mismo es la tarjeta de presentación del cigarro, lo que atraerá al consumidor potencial. Por ello es la parte más cara del cigarro, porque es la más trabajada. Pero su función no es solo estética.

Entre expertos se argumenta que la capa aporta entre 15 y 90 por ciento del sabor. Aunque entendemos que es un espectro bastante amplio, podríamos acordar un promedio de 40 a 50 por ciento, que ya es bastante. Esta gran diferencia se debe a que en Cuba la capa tradicionalmente tiene un fin más estético, para cubrir las imperfecciones que pueda tener el capote. Sin embargo, en República Dominicana, México, Honduras y Nicaragua han invertido bastante dinero y tiempo con el fin de lograr capas con mayor participación en los sabores y así poder ofrecer una mayor variedad de experiencias.

Estas diferencias de sabores se logran gracias a distintos métodos de curado, fermentado y añejado, y es gracias a esos métodos que una capa puede tener distintos colores.

Apariencia

Como la famosa portada del libro, la capa se escoge por su apariencia. En gran parte la capa es la introducción del cigarro y un prefacio a sus sabores. Por ello, un fumador puede tener ciertas expectativas de acuerdo con la apariencia de la capa.

Una capa atractiva suele ser delgada, con pocas venas y brillante. También necesita ser grande para cubrir la mayor cantidad del cigarro sin la necesidad de crear distintos pliegues o uniones.

Sin embargo, hay capas que no son necesariamente atractivas y a la gente también les gusta. Pero no debemos confundir eso con capas de baja calidad, que suelen tener manchas y decolorados, normalmente causados por un curado o fermentado incorrecto. Las venas grandes y muy visibles reflejan el uso de un tabaco de menor calidad.

Por último, capas rotas o rasgadas son sinónimos de una mala guarda, en condiciones no perfectas o con grandes cambios de temperatura o humedad. Por último, unas manchas verdes pueden ser moho causado por un el almacenamiento en ambientes demasiado húmedos.

Cuando la textura se ve áspera y nada lisa el cigarro se puede considerar fuerte o agresivo, aunque esto a veces es utilizado por las marcas para identificar a un cigarro como tal.

Hojas

Dado que las capas más atractivas tienen unas características bien particulares, hay ciertas hojas de la planta de tabaco que pueden ser utilizadas. Durante una época había fincas que únicamente producían tabaco para capas, aunque hoy en día la diversificación de los cultivos permite crear distintos tipos de hojas de una misma planta.

Sin embargo, esa delicadeza se traduce en que hojas como Ligero no pueden ser utilizadas debido a su grosor y sabor fuerte. Por otro lado, dado que las hojas oleosas y ricas son muy atractivas para capas, esto también excluye las de Volado, que suelen tener poco sabor. Esto hace que las de Seco sean las que se utilizan para capas: son oleosas, aromáticas, delgadas y suelen tener mayor flexibilidad.

Durante el proceso de desarrollo de la planta, las hojas seleccionadas son meticulosamente cultivadas en condiciones óptimas. Por ejemplo, algunas plantas pueden crecer bajo estopillas de tela que previenen que les llegue el sol directo. Otras crecen al sol, pero bajo condiciones muy controladas.

Una vez que el tabaco es cosechado es cuando comienza un proceso muy cuidadoso para asegurar que la hoja de capa esté libre de manchas y desarrolle un color consistente y uniforme.

Los colores

Mediante diversos métodos de cultivo, curado y fermentado, los cigarros tienen distintos colores y texturas. El abanico completo de colores es bastante llamativo e incluso existen distintas semillas e híbridos que dan resultados completamente distintos, dependiendo de cada técnica.

Aunque la capa ocupa un pequeño lugar en todo el cigarro, su color puede servir de indicador del sabor e intensidad. Las capas más claras usualmente se asocian con cigarros más suaves, y las más oscuras con experiencias más robustas e intensas.

Sin embargo, es un tema de apariencias y no siempre es el caso, por lo que es importante recordar que el color no es siempre un indicador asegurado. Sin embargo, existe la Escala del Colorado, que a veces se utiliza para clasificar los siete principales colores.

CANDELA (Clarísimo o Doble Claro)

Este color se asocia mucho más con el mercado americano, en donde las hojas pueden tener colores que van desde amarillo claro hasta verde intenso. Cuando son cultivadas, estas hojas son curadas muy rápidamente y pasan por un proceso de secado igualmente rápido con humo proveniente de carbón. Tradicionalmente eran fermentadas a la luz de las velas, por lo que se ganaron el apodo de “candela”.

La rapidez de su secado hace que guarden mayor clorofila, lo que les da el color característico. Son los más verdes los llamados candela, mientras que los más amarillos se llaman doble claro.

CLARO (Connecticut Shade o simplemente Connecticut)

Así como su proceso rápido de secado y curado, algunas hojas de tabaco se desarrollan bajo láminas de tela. Este cultivo a la sobra reduce su exposición al sol y protege las hojas de las diferentes inclemencias del ambiente. Luego del secado al aire las capas de Claro tienen un color entre bronce y dorado.

Aunque la hoja Connecticut es proveniente del estado que lleva su nombre en Estados Unidos, no es una hoja exclusiva de esa región. Puede conseguirse en Ecuador, que produce una versión más suave y con aromas a madera.

COLORADO CLARO (Natural)

Con su color marrón medio, Colorado Claro es cultivado bajo la luz directa del sol y se le deja madurar antes de ser cultivado. El resultado es una capa “natural” que no es muy oscura ni muy clara.

COLORADO

Aunque su proceso es similar al del Colorado Claro, las hojas de Colorado permanecen un mayor tiempo madurando a fin de producir un sabor más robusto.

COLORADO MADURO

Visto como un híbrido entre el Colorado y el Maduro, con el nombre más directo que pudieron imaginar. Al igual que la versión Colorado, sigue el mismo proceso anterior pero con aún más tiempo de maduración.

MADURO

Una de las capas más conocidas, con una buena cantidad de fanáticos detrás. Normalmente se cultiva a partir de las hojas más altas de la planta, las que más cerca están del sol. Su maduración puede tomar varios años de curado y fermentado.

Para poder sobrevivir las arduas condiciones de la cámara de presión y el proceso de añejamiento, las hojas de maduro suelen ser gruesas y pesadas. El resultado es una capa oleosa y robusta, con un sabor bastante dulce y un alto contenido de nicotina.

OSCURO (Doble MaduroNegro o Black)

Al igual que el Maduro, el Oscuro proviene de las hojas más altas de la planta y las que están más cercanas al sol. Pero se les deja el mayor tiempo posible en la planta antes de ser cortadas. Una vez cultivadas, su proceso de curado y fermentado es mucho más largo e intenso y puede durar varios años.

El resultado es una hoja oscura y casi negra, con una textura áspera y un sabor pronunciado. Debido a lo trabajoso de su proceso, hay algunas fábricas que utilizan métodos no muy ortodoxos para lograr ese color.

Limitaciones de la Escala del Colorado

La Escala del Colorado está limitada por colores y tonalidades, identificando siete de ellas. Sin embargo, esto solamente simplifica el tema, dejando por fuera muchas tonalidades híbridas o más detalladas.

Po ejemplo, aunque mencionamos Connecticut Shade, no mencionamos Corojo o Habano como colores. Esto sucede porque visualmente estas dos hojas son muy similares, pero mediante distintos procesos de añejado que pueden crear una gran variedad de colores, tonalidades y texturas. Igual sucede con los distintos tipos de capa, que no necesariamente se dividen por colores, como Sumatra, Camerún, Corojo, Broadleaf, San Andrés, etc. Aunque existen tendencias, no siempre estas se dividen en colores.

De igual manera, distintas compañías pueden producir sus cigarros de manera diferente. Por ejemplo, el cigarro que una marca identifica como Claro puede ser Doble Claro para otra. Aunque la Escala del Colorado no es una normativa en la industria, sirve a nosotros los fanáticos y aficionados como asistencia visual para apreciar las diferentes variables disponibles.

Por Diego Urdaneta

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