Guía Básica para el FUMADOR NOVATO

Ron, Humo y Tabaco

Diego Urdaneta Diamantes

Bienvenido a Humo Latino Magazine. Quizá sea un poco tarde, pero no quería dejar de darte esta bienvenida porque nuestra revista parece destinada a la gente que sabe, o cree que sabe del tema. Ciertamente, una conversación entre los que somos parte del equipo editorial podría resultar ininteligible para un novato, pero también es cierto que la cantidad de quienes se están iniciando en este “vicio” es impresionante y cada día son más. Sería absurdo excluirles, simplemente porque “no saben”.

Así que pensando en todas y todos nuestros lectores novatos, precisamente porque no hace mucho yo también fui uno de ellos, elaboré esta pequeña guía para el mejor y mayor disfrute de un cigarro.

Cuando te inicias o comienzas a tomarte en serio esto de fumar tabacos, te das cuenta de que no es tan sencillo como despertarse un día y decir: «ahora sí va en serio». Se trata, en verdad, de un camino largo, intenso y de aprendizaje continuo, pero finalmente muy gratificante. Puede que todo el proceso suene como un gran reto y mi propósito no es desalentarte, sino advertirte que en el trayecto debes descubrir las cosas por ti mismo, probando y conociendo, con humildad, consciente de que estás aprendiendo.

¡Nada que temer! Este artículo te ayudará a no parecer tan “ignorante” y convertirte en un aficionado decente. Pero antes de entrar en materia debo aclarar que prácticamente todo en el Mundo del Tabaco es subjetivo y existen posturas diversas sobre cómo deben hacerse las cosas. Lo que a continuación detallo son mis opiniones y consejos. Aunque no me considero un experto, pues sigo aprendiendo, tengo más conocimientos que los que tenía cuando comencé. Así que, aquí vamos…

Herramientas esenciales del fumador

Antes de entrar en otras discusiones hablemos sobre las herramientas básicas necesarias, si estás dispuesto a tomarte esta afición en serio.

La Guillotina

Puedes picar el cigarro con cualquier artículo afilado, incluso un cuchillo de cocina, pero no es la idea. Obtener un corte decente es el primer paso para fumar bien y existen instrumentos para lograr tres tipos de corte básico: guillotina, punch y “V”.

El primario se hace con una guillotina. Cuando es doble, sus hojas –bastante afiladas– cortan el cigarro de manera limpia y directa desde ambos extremos (también las hay de una sola hoja, que obviamente cortan por un extremo).

El punch es una pequeña navaja circular conocida también como ponchador o sacabocado que se inserta a presión y perfora la perilla para dar salida al humo durante la fumada. Cuando no tienes experiencia es fácil dañar el cigarro con este instrumento (me ha pasado varias veces).

La guillotina para corte en “V” no es tan común, pero si la encuentras no la sueltes. Hay quienes dicen que con ella se obtiene un mejor tiro del puro y es más difícil dañarlo. Sin embargo, no se recomiendan para cigarros con perilla tipo torpedo.

Encendedor de Soplete

Existen distintos métodos para encender un puro y casi todos son aceptables, con excepción de los encendedores que usan líquidos como gasolina o queroseno (los Zippo o cualquiera de sus variaciones), pues el olor del combustible afecta el sabor del puro.

Los encendedores de soplete con gas butano son preferidos por la mayoría de los expertos, ya que producen un fuego más caliente y directo. Los hay de una, dos, tres e incluso más turbinas, pero recomendaría el de tres, para garantizar un encendido perfecto.

Butano

Lejos de ser infinito, el gas que ocupan los sopletes se gasta muy rápido. Muchas marcas de encendedores recomiendan usar el butano que vende la misma empresa, pero esta regla puede obviarse si te aseguras de tener un combustible de alta calidad. Sus envases muestran leyendas con características como «triple filtrado», entre otras.

Como los encendedores de soplete son bastante delicados, tiene sentido que uses el mejor gas que puedas obtener.

Humidor

Es la niña de tus ojos, pues debes revisarlo constantemente y es punto de partida de cualquier buen cigarro. No sólo lo digo yo, pero si valoras mis consejos, éste es el principal: consigue uno grande, o varios, pues una vez que comiences a almacenar tabacos, es adictivo.

Al principio usaba las cajas de puros como humidor, pero ahora –seis años después– tengo dos para 75 tabacos, uno para 180 y otro para 250, y siempre están en el límite. Así que piensa en adquirir un humidor con una capacidad de al menos el triple de lo que almacenas normalmente. Luego me lo agradecerás.

Cuando compres tu humidor, no importa de dónde venga, debes acondicionarlo y aclimatarlo. Para empezar, una buena limpieza con alcohol absoluto y déjalo secar al aire libre, abierto, durante unas tres horas. Luego, coloca en su interior un pequeño bowl o plato (o dos) con agua destilada, durante un par de días. Cuando el higrómetro marque una humedad relativa de 80 podrás añadirle los tabacos. Por cierto, muchos humidores vienen con higrómetros analógicos, busca siempre uno digital.

Hay quienes dicen que debes pasarle un paño mojado con agua destilada al interior del humidor, pero no estoy de acuerdo. Esto se hace para que la madera absorba la humedad que luego llegará a los cigarros (tiene sentido), pero esto sólo hará que el higrómetro muestre un registro falso.

Lo esencial es mantener tu humidor limpio. Los cigarros son delicados, por lo que siempre debes tener las manos impecables, usar agua destilada, y siempre es bueno tenerlo al menos por la mitad, para ayudar a regular la humedad que los cigarros absorben y dispersan. Cuida tu humidor y él cuidará de tus cigarros.

Comprar cigarros

Ya tienes herramientas para disfrutar de tus puros, ahora enfócate en la parte más divertida (para algunos): la compra, aunque técnicamente lo mejor es fumarlos. Tomando en cuenta que has llegado hasta aquí, me atrevo a decir que el tema te interesa, tendrías la disposición de fumar más de dos cigarros al año y buscarlos con detenimiento y curiosidad.

Cualquier conocedor te dirá que inicies probando gran cantidad de cigarros, pues es la única manera de descubrir qué te gusta. Lo que no dicen es que existen miles de opciones y es imposible fumarlos todos. Esto significa que vale la pena investigar un poco y ver qué dice la gente de algunos tabacos, antes de comprar muchos de un solo tipo.

Llevo más de seis años fumando y pocas veces me atreví a comprar una caja entera de un cigarro, pues no quiero comprometerme a fumar lo mismo más de 20 veces. Normalmente compro 5 Pack y si el cigarro me gusta mucho, diez. Cuando compro una caja es para dividirla con un amigo.

Si necesitas una lista…

  • Calidad sobre cantidad. Si estás empezando y aprendiendo, elige algo bueno antes de fumarte cinco cigarros malos.
  • El más caro no es el mejor. Muchas veces la gente malinterpreta este concepto (pensando en el punto anterior), y por ello es importante la investigación previa.
  • Vistosidad no es igual a la calidad. Que un cigarro tenga una anilla llamativa o muchas fotos en Instagram no significa que sea bueno.
  • Prueba cigarros. Atrévete a probar los distintos tamaños, formas, regiones de origen, tabacos de las capas, maduraciones e intensidades; todos son factores de calidad.
  • Haz lo que te dé la gana. Fuma lo que te guste, de eso se trata esto.

Dónde comprar

Hay dos maneras básicas de comprar tabacos: en tiendas físicas o a través de Internet: La tienda física es una opción ideal, ya que sentir y oler los cigarros es un gran plus. También puedes aprender mucho de los dependientes, probar (en algunos lugares) y hasta apoyar al productor local. La desventaja es que no todos tenemos cerca de una tienda y algunas ofrecen una variedad limitada o cara.

Como dije antes, la meta es probar una variedad considerable y hay un par de maneras de lograrlo. Una es comprar un sampler (dos, o tres) en tiendas en línea, que suelen tener variedad y en ocasiones grandes ofertas, de las que ocasionalmente hay que cuidarse.

Muchas veces los sampler tienen uno o dos puros buenos que llaman la atención, pero el resto puede ser basura. Siempre es recomendable investigar cada producto.

Estrategia de compra

Determinamos que debes probar gran cantidad de cigarros, pero ¿cómo llegamos a lo que queremos? En mi opinión, una vez fumados algunos cigarros “normales” y decidido a entrar de lleno en la afición, apunta a lo más alto.

Si te preguntas de qué hablo, explico: muchos recomiendan ir probando algo mejor cada vez, paulatinamente. Pero en mi caso, cuando he cultivado una afición, sea probar cervezas, rones o cigarros, es mejor descubrir la meta desde el principio e identificar qué tanto aporta el tema. Sin importar que en un principio no lo aprecies del todo, una vez probado lo mejor sabes hacia dónde quieres ir.

En mi caso, un cigarro crucial fue el Patoro Gran Añejo Reserva XO. Hasta ese punto había fumado varios puros y cuando vi su precio me asusté, pero al fumarlo fue imposible ignorar la gran cantidad de sabores que pude apreciar. Fue como una epifanía que se prolongó hasta el día siguiente y me mostró qué tanto podía disfrutarlo… Me cautivó.

¿Qué sigue?

Asumiendo que tienes tus herramientas, comienza por llenar el humidor. Prueba qué tipo de cigarros te gustan más, si los suaves o los fuertes, largos o cortos, gruesos o delgados.

¿Qué sabores buscas?

Chocolate, pimienta, café, crema, tierra, frutas, nueces o flores, la lista es interminable. Revisa la región de la que el cigarro proviene, pues en algunos climas se obtienen sabores similares.

Si un cigarro te gusta mucho, prueba comprar un 5 Pack, así te saldrá más barato, pero no compres más, al menos durante el primer año. Tus preferencias pueden cambiar rápidamente.

Entrenamiento

Con la gran cantidad de cigarros que existen en el mercado, puede ser complicado recordarlos todos. Tal vez un día fumes uno horrible y dos o tres meses después, sin darte cuenta, vuelvas a comprarlo. Yo trato de tomar fotos a todos los que fumo y publicarlas en redes sociales con algunas impresiones. Hay quienes llevan registros en un cuaderno, una App o incluso un Blog (¡ajá!), en el que pueden añadir detalles para crear una memoria virtual de sus experiencias.

Es muy fácil ponerse creativo con los tabacos. Por ejemplo, si coleccionas las anillas, pronto estarás pensando hacer manualidades y crear cuadros o posavasos con ellas.

Además de descubrir qué cigarros te gustan más, hay una gama amplia de bebidas con las que puedes hacer maridajes y encontrar con cuáles combina mejor. Entre las más comunes están el café, vino, cerveza, whisky, agua (con o sin gas), cocteles, ron, coñac, té, e incluso refrescos.

¡Socializa!

A los fumadores nos encanta abordar cualquier tema relacionado con los puros y comúnmente compartimos nuestras experiencias buscando ayudar a los demás y ganar un poco de indulgencia. En casi todas las ciudades de tamaño considerable hay, al menos, un grupo de fumadores.

También existen diversas aplicaciones específicas sobre tabacos, y otras más generales en las que puedes compartir imágenes, videos y reseñas.

Errores y etiqueta

En ocasiones resulta de gran ayuda ir directo al punto. Aquí hay una lista de errores comunes, etiqueta y tips, para que evites los pecados típicos.

Errores comunes

  • Humidor pequeño. Multiplica tu estimado por tres, compra uno con capacidad para al menos 100 puros.
  • Samplers baratos. Si suena demasiado bueno para ser verdad, casi siempre lo es.
  • Accesorios caros. No gastes antes de saber qué te gusta. En la mayoría de los casos encontrarás alternativas menos caras para lo que deseas.
  • Conformarte con poco. El mundo de los tabacos evoluciona constantemente y la variedad es inmensa. Si no lo exploras dejarás de descubrir cosas nuevas.
  • Obsesión con la humedad. Siempre que tu humidor esté por encima de 60% y debajo de 75%, no tienes de qué preocuparte.
  • Esnobismo exagerado. Siempre habrá alguien que sepa más que tú y siempre sabrás más que otros. Ya.
  • Obsesión por los habanos. Los cubanos no descubrieron el agua tibia. Existen cigarros excelentes de diversos orígenes y no por ser cubano es mejor.
  • Comprar falsificaciones. Cuando consigues un cigarro a un precio muy bajo suele ser por algo. No te metiste en esta afición para ahorrar.
  • Fumar muy rápido. Es una tentación fumarse lo que acabas de comprar, pero es mejor dejarlos descansar en el humidor un par de semanas antes de darles fuego.
  • Compras por catálogo. Las descripciones de algunos cigarros suenan increíbles. Por eso le pagan a los redactores expertos.
  • Comprar por cajas. Durante el primer año no compres más que 5 Pack, samplers o detallados.
  • Salvar cigarros. Si un cigarro está tapado o no tienes tiempo para fumarlo todo, bótalo. La vida es demasiado corta para fumar mal. Un puro apagado, viejo es.

Etiqueta

  • Quemarse los dedos es opcional. No te sientas obligado a fumar un cigarro hasta el final. Cuando ya no lo disfrutes, déjalo.
  • Apoya a los locales. A lugares como bares y restaurantes donde esté permitido fumar no lleves tus cigarros, y por lo menos tómate un par de tragos.
  • No sobrehuelas los tabacos. Lo divertido de las tiendas es poder ver los puros en vivo cuando los compras, pero no abuses.
  • Trata a tu cigarro con delicadeza. Nunca lo apagues pisándolo contra el cenicero o el suelo. Cuando te lo hayas terminado, simplemente déjalo tranquilo.
  • No le pidas a alguien probar su cigarro. Si alguien quiere que lo pruebes, deja que te lo ofrezca. Esto solamente se hace con familia o amigos cercanos.
  • Deja que la ceniza caiga sola. La ceniza es buena, porque aísla la roseta del tabaco y la mantiene encendida. Si parece frágil dale un toque ligero, y si no se cae, déjala.
  • No mastiques el cigarro. A lo mejor se ve bien en las películas de vaqueros, pero esos son cigarros italianos malazos. Morder o masticar los puros sólo hace que te quede tabaco en los dientes y se ve horrible.
  • No pidas que te regalen cigarros. En cambio, regala a alguien un cigarro bueno. Eventualmente te devolverán el favor.

Otros tips

  • No fumes muy rápido. Calentarás el cigarro y tendrá un sabor como de alquitrán.
  • No cortes demasiado. Es muy fácil cortar el cigarro de más. El truco es cortar justo donde está la perilla. Si te pasas, el cigarro puede desenvolverse durante la fumada.
  • Tuesta el cigarro. No subestimes el poder de tostar el cigarro. Hazlo hasta que casi esté listo para fumar.
  • Evita las tiendas no especializadas. Algunas licorerías, kioscos y gasolinerías tienen humidores pequeños. Normalmente los cigarros llevan años ahí, sin cuidado, y son muy baratos.
  • No esperes la ocasión perfecta. En ocasiones guardamos un cigarro para una ocasión especial que nunca llega. Aunque la guarda les hace bien, les hace mejor fumarlos.
  • Controla el coleccionismo. Los cigarros están hechos para fumarlos y son la mejor parte de esta afición. No dejes que el afán de coleccionista supere tus ganas de fumarlos.

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