¿Y tú de quién eres, de papá o de mamá?

Momento Humo

Por David Blasco

Muchas veces nos preguntan tabaqueros en las reuniones del Club a las que asisten por nuestros formatos preferidos, especialmente si somos de cepo grueso o cepo fino, y es una buena pregunta porque la fumada de una misma liga cambia bastante entre fumarla en un cepo 54 a fumarla en un cepo 38.

Respuestas hay muchas, pero me voy a quedar con la que dio recientemente Manuela Romeralo en su entrevista en el canal de YouTube de Pasión Habanos (que os recomiendo seguir).

¿Quién? Preguntaréis algunos. Pues Manuela es todo un referente en el mundo del vino, destilados y cigarros, es nada más y nada menos que la primera mujer Habano Sumiller del mundo (allá por 2006), Premio Nacional de Gastronomía al Mejor Sumiller 2008, Premio Internacional de Gastronomía al Mejor Sumiller 2010… De formación psicóloga, dirige los restaurantes de Quique Dacosta (tres estrellas Michelín) en Valencia (España). Es decir, lo que dice Manuela va a misa.

De Manuela me gusta todo, pero especialmente que siempre dice lo que piensa, pensando lo que dice (que es muy importante), y que trasmite paz y serenidad al hablar, y eso en un mundo donde las personas tendemos a ser más vehementes es todo un logro.

Pero bueno, no hemos venido a hablar (sólo) de Manuela Romeralo sino de la respuesta que dio a la pregunta del millón, ¿Cepos gruesos o cepos finos? Y aquí Manuela dio la respuesta perfecta para mí, cepo grueso en compañía y cepo fino en soledad.

Y no sólo quedó ahí la respuesta, sino que la argumentó. El cepo grueso es mucho más “benévolo” con el fumador en cuanto a combustión, tiro, ceniza… lo que permite estar menos atento al tabaco mientras discutimos sobre los diferentes enfoques del Existencialismo de Herbert Marcuse y Jean-Paul Sartre (mentira, discutiremos sobre la última película de Bruce Willis o si fue penalti o no la última polémica de Real Madrid o Barça). Es decir, los cepos gruesos son ideales cuando son varios los compañeros de la velada: amigos y tabacos.

Pero cuando uno/a está solo frente a un tabaco, sin “molestias” ni distracciones, ahí un cepo fino es insuperable. La concentración de sabores e intensidad que nos da la misma liga es mucho mayor, mucho más placentera. El tabaco nos da más, mucho más, pero también nos exige más, mucho más. Debemos estar atento a él; cuidar la frecuencia de las caladas para evitar que se apague (si son muy espaciadas) o se caliente (si son muy seguidas), cuidar mucho el corte para conseguir un buen tiro, pero evitando al tiempo destrozar el cigarro, vigilar una fina ceniza para que no acabe sobre nuestras ropas…

Pero no sólo hay diferencias entre cepos para el fumador, también las hay e importantes para el fabricante, para los torcedores. Torcer un Toro en infinitamente más fácil que torcer una Panatela, los ‘fallos’ que te permite un cepo 60 son mucho mayores que los que te permite un cepo 34. Si el torcedor aprieta de más con un dedo, sigue quedando mucho diámetro por el que pasar el aire y el humo, pero como apriete de más en un cepo 34… casi seguro que quedará obstruido y ese tabaco no tirará, no podremos fumarlo correctamente. Nos contaba en una ocasión un tabaquero que formatos como el Lancero hay que torcerlos ‘mal’, que no puede hacerse en base a la normal que aplica a un Robusto, que cantidad y prensado del tabaco no persiguen la perfección.

Es por ello que sólo los mejores y más experimentados torcedores son destinados a producir tabacos de cepo fino (y figurados, con la misma dificultad o más), sólo ‘the best of the best’ puede asegurar un cigarro perfecto.

Si me preguntan a mi si prefiero cepo grueso o cepo fino, me salgo por la tangente (algo muy mío) y contesto que me quedo con un figurado, y a poder ser un doble figurado. Los figurados nos dan en gran parte lo mejor de los dos mundos: la facilidad del cepo grueso y la intensidad de cepo fino. Jugando con el corte tú decides el tiro y concentración de sabores que quieres, al tiempo que te da la oportunidad de realizar un segundo, e incluso tercer, corte según avance la fumada, lo que para fumadores que salivan mucho (y acaban tapando el tiro) como yo es todo un regalo de los dioses.

Dicho todo esto, hoy os voy a recomendar cinco cigarros de cepo fino y cinco figurados que a mí me fascinan e intento siempre tener en el humidor. Los cepos gruesos ya son estándar y todos conocéis más que de sobra, no hace falta que os dé nombres.

Cepo fino:

  • Oliva Serie V Lancero (7×38)
  • Davidoff No.2 (6×38)
  • Condal No.6 (5-2/3×35)
  • El Viejo Continente Lancero Maduro (7-12×40)
  • Montecristo Especial (7-1/2×38)
  • Quesada 1974 Lancero (7×38)

Figurados:

  • Guillermo León Family Reserve Ambassador (4-1/2×60)
  • Bolivar Belicosos Finos (5-1/2×52)
  • Davidoff Nicaragua Diademas (6-1/2×50)
  • Joya de Nicaragua Cinco Décadas Diademas (6X54)
  • Kolumbus K-Negro Pirámide (5×52)

Antes de despedirme me voy a permitir otra recomendación, y es algo que veo cada vez más en redes sociales y me escama un poco. Gente de altísimo nivel y conocimiento cuenta con “pocos” seguidores en redes mientras abundan perfiles de personas que no aporta valor alguno con millares de seguidores. Me gustaría incidir en que “fama” y “conocimiento” no van de la mano, seguid y escuchad a quien ha dedicado tiempo y esfuerzo en prepararse, en formarse, en investigar… y poned en duda mucha de la ‘información’ que nos dan muchos perfiles famosos sin background tabaquil detrás.

Manuela Romeralo es uno de esos perfiles que abundan en el primer grupo (conocimiento top, seguimiento bajo), por lo que, con vuestro permiso, os voy a proponer con cada artículo profesionales de absoluta confianza que es de obligado cumplimiento comenzar a seguir. Hoy comenzamos por estos tres:

  • Manuela Romeralo: Todo dicho ya, Habano Sumiller 2006, Premio Nacional de Gastronomía 2008 y Premio Internacional de Gastronomía 2010 como Mejor Sumiller…
  • Javier Blanco Urgoiti: Periodista especializado en tabaco, director de la revista La Boutique del Fumador durante 14 años, contó con puestos de responsabilidad en La Aurora Cigars, corresponsal en España de Cigar Journal, Brand Ambassador de Davidoff en España, creador de la web sobre tabaco Burkina The Revist… No sólo es que sepa mucho (muchísimo) sobre tabaco, es que encima sabe trasmitirlo y hacerlo ameno.
  • David Cagigas: Summiler y actual Habano Sumiller de Club Pasión Habanos. Posiblemente la mejor nariz y mejor paladar que puedas encontrar, capaz de encontrar matices que nadie había descubierto, llevando razón encima.

Un fuerte abrazo y hasta un próximo número de Latino Aficionado.

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