Verano vs ensalada

Por Inés Rodríguez/Chef Gastrobar de El Tendal

EL PODER DE UNA ENSALADA. El cajón desastre

Hola nuevamente amigos de Latino Aficionado. Hoy, en esta edición, quiero tener un recuerdo especial para Don Tomás. Un cariñoso recuerdo para tenerle en mi corazón y fuerza y amor para su esposa e hijas. 

Pero la vida me hace seguir y voy a centrarme en lo que quería hacerles partícipes. La ensalada como un plato imprescindible y vinculado a un estilo de vida saludable.

En los meses de verano en este paraíso agrícola, La Palma, los huertos ofrecen de lo más variado para comer, comer crudo, comer sano, sin fertilizantes y sin insecticidas. El huerto de La Palma se abre al calor del verano y no deja indiferente al paladar más exigente. 

Una ensalada es como un “cajón desastre” como un lienzo en blanco donde plasmo toda mi creatividad, poniéndome en la boca y estómago de mis comensales.

La ensalada de temporada me da la opción de preparar una “base”, un fondo, selecciono cada día lo mejor del mercado, lechugas, tomates, cebollas, pepinos, cogollos, rábanos o endivias y ese largo etcétera que la huerta palmera me ofrece cada día.

Con eso consigo una armonía de texturas y sabores que serán apreciados por mis clientes y si les conozco, pues ahí me suelto la melena y le obsequio con sus gustos.

Como básicamente pretendo que, una ensalada, pueda ser un primer y único plato, como un acompañamiento o entrante -porque pretendo que mis ensaladas sean un plato muy completo- la siguiente fase es la masa artística y la que le aporta texturas y colores que hacen del plato la obra artística que busco.

PASO 2. Los toppings

Preparada la base le añado los toppings que suelen ser muy variados y generalmente basados en la oferta local:

Queso de cabra curado en salmuera como si fuera un fetta, brotes variados, remolacha, col roja, espárragos, ñame, frutas del país, sandía, melón, guayabas baby, rábano, tomates, uvas, moras, fresas, pepino, kiwi, arándanos, frambuesas, brotes verdes y un etcétera que cada día mi imaginación diseña para el visitante.

Solo falta el “toque final”. Un correcto y elaborado aliño.

SALSAS Y ALIÑOS PARA LA ENSALADA. Aliñar es un arte.

Como aliño siempre propongo, además de aceite de oliva virgen extra Magna Sur ecológico de Jaén (España), mis elaboraciones y de mis colaboradores. Añadiendo, por tanto, cosas tan dispares como miel de caña de azúcar artesana. En mi cocina preparo la crema de mango, vinagre de manzana y sirope de tuno indio. Recogiendo los ingredientes en mis tierras en el municipio de Garafia, (barrio de El Mundo), de donde soy originaria. 

Si aun así quiero sorprender más, entonces añado ¡balsámico de Módena!

QUE NUNCA FALTE UNA ENSALADA

Después de todo este recorrido de ingredientes y dejando volar la imaginación. La oferta es muy variada: 

Montamos ensaladas de ventresca de atún, pulpo a la gallega, salmón ahumado, tofu para los veganos, y también solo las verduras y frutas. Pero la propuesta nunca es cerrada, dentro de las posibilidades es el cliente el que debe satisfacer el paladar en ese día de ensaladas.

La propuesta es bien simple, pero cargada de energía y frescura para una tarde de verano. Solo falta un poco de pan artesanal de leña, un vino blanco frío o una cerveza artesanal. ¡Que aproveche y hasta la próxima!

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí